Arsemio Champet Herrera, reconocido médico de Xela, comparte su experiencia de las ocho Copas del Mundo a las que ha asistido, donde ha observado el talento de íconos que han marcado la historia del balompié.

Arsemio Champet Herrera el quetzalteco que se disfruta los mundiales, dice que desde la salida del hotel ya va emocionado por ver los encuentros y que se pone la camiseta azul y blanco de Guatemala.

Por Stuardo Calderón/La Prensa de Occidente

Su siguiente parada será Rusia, donde ya tiene confirmados dos boletos para los octavos de final y está a la espera de asistir a la final del torneo. Champet conversó con La Prensa de Occidente y reveló detalles de sus experiencias en el evento deportivo más importante:

¿Cómo surgió la iniciativa de asistir a los Mundiales?

Yo realice un posgrado en México sobre mi carrera, dermatología, e hice amigos y en 1986, ellos me invitaron a observar la final en el estadio Azteca, en donde tuve la oportunidad de ver campeón a la Argentina de Diego Maradona, que se consagró 3-2 sobre Alemania.

El ambiente y logística, ¿de qué manera se vivían?

La emoción se vive desde el hotel, cuando uno se pone la camisola, en lo personal yo me visto con la azul y blanco de Guatemala, por identidad. La pasión que se vive en el estadio es indescriptible, es muy emocionante observar a aficionados de todos los países. Este deporte une a todos. Antes existían las barras bravas de Argentina, los hoolingans de gran Bretaña o los tifosi de Italia, que hacían muy violento el ambiente, pero ahora, la seguridad ha garantizado más los espectáculos”.

 

¿Recuerda el costo de las entradas de las primeras ediciones?

Regularmente todo se adquiere a través de un paquete, que incluye los boletos de viaje, hospedaje, alimentación y los pases para observar los partidos. En el 86 unos amigos con los que compartí estudios me invitaron, fue hasta el de Italia 90, recuerdo que me costó 350 dólares, en una localidad media.

 

¿Qué Mundial disfrutó más?

Pues me gustó mucho observar la coronación de Brasil en Corea y Japón 2002, las dos anotaciones del ‘fenómeno’ Ronaldo. En 1994, también vi la tanda de penales contra Italia, en el 86, la magia de Maradona. Cada Mundial ha sido especial, con el paso del tiempo las generaciones tienen un estilo diferente”.

¿Su mejor recuerdo?

He disfrutado todas las ediciones, pero uno de los gratos recuerdos que tengo es haber observado a Pelé con el Santos, en 1971, cuando vinieron a jugar un partido amistoso contra Comunicaciones en el estadio Mateo Flores. En 1994 pude llevarme a mis dos hijos mayores, vimos un verdadero juegazo ante Italia que se definió hasta los penales, donde Roberto Baggio falló uno de los lanzamientos más recordados, que a la postre le brindó su tercer título a Brasil.

Para concluir, ¿cómo observa la evolución del futbol?

Este deporte se ha vuelto más físico que técnico, en la época de Pelé, Maradona había más énfasis en la habilidad; ahora, siento que se le da prioridad a la preparación física, tal es el caso de Cristiano Ronaldo, que prácticamente es un atleta, no tiene las mismas habilidades que tiene Lionel Messi, con otras virtudes técnicas.

FRASE

“Me gustó mucho la coronación de Brasil en Corea y Japón 2002, las dos anotaciones del ‘fenómeno’ Ronaldo. Cada Mundial ha sido especial.

“Realicé un posgrado en México. En 1986 me invitaron a observar la final en el Estadio Azteca, tuve la oportunidad de ver campeón a la Argentina de Diego Maradona”