Entrevista: La actriz kaqchiquel que se agiganta en la pantalla

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María Mercedes Coroy, desde su aparición en la cinta Ixcanul, de Jayro Bustamante, es noticia en una gran parte del globo terráqueo, especialmente en festivales internacionales de cine; sin embargo, ahora sonará más por su participación en la película Bel Canto, del director estadounidense Paul Weitz, basada en el bestseller del mismo nombre, donde actúa junto a artistas de la talla de Julianne Moore (ganadora del Oscar de la Academia) y Ken Watanabe, filme que se estrenará en las salas de cine el 14 de septiembre próximo.

Bel Canto fue grabada en 2017, durante dos meses, en New York y México, para el cual Cory se preparó semanas antes con el apoyo de La Casa de Producción.

Por Adrián Velásquez/alPrensa.com.gt . Fotos Alejandro Sandoval.

Bel Canto se filmó en 2017 en Nueva York y México durante dos meses, y es la adaptación de Paul Weitz de la novela homónima de la estadounidense Ann Patchett. La historia es un drama sobre una crisis de rehenes en Perú.

La trama se centra en Roxane Coss (Moore), una famosa soprano estadounidense que viaja a Sudamérica para dar un concierto privado en la fiesta de cumpleaños de un magnate japonés Katsumi Hosokawa (Watanabe). Las festividades son interrumpidas por la guerrilla, que pide la liberación de sus compañeros encarcelados. Se produce un largo enfrentamiento y, a medida que se prolongan las conversaciones, se forman vínculos entre rehenes y captores. Sebastian Koch, Christopher Lambert, Ryo Kase, Tenoch Huerta y María Mercedes Coroy completan el reparto.

Entre el grupo terrorista están el comandante Benjamín y Carmen, nombre de la subversiva que interpreta Coroy, quien se disfraza de hombre para pasar inadvertida; se enamora del traductor de Hosokawa y este le enseña a leer y escribir en español e inglés. La toma de la residencia diplomática en Perú dura varios meses, del 17 de diciembre de 1996 al 22 de abril de 1997.

“Vivo en Santa María de Jesús. Nací en Santa María, no en un hospital; ahí crecí y sigo siendo de allá. Somos nueve hermanos, cinco varones y cuatro mujeres.

¿Cómo fue que usted llegó a esto?

No sabía de Ixcanul, yo viajaba mucho a Palín, Escuintla; mi mamá es comerciante y volvía cada fin de semana. Un día, un amigo me dijo: “¿Quieres trabajar?”. Siempre he soñado hacer en mi vida lo que deseo, “De qué se trata, explícame lo que me estas diciendo”, y me contó: “Es una audición. Creo que es como para una modelo o algo así”. Yo le dije: “Cómo me vienes a decir para que sea una modelo, bien sabes que apenas estoy cursando sexto primaria, para eso se requiere de mucho estudio”. Él agregó: “Es cierto, pero él ya cerró y se fue porque no encontró a la persona”.

¿Cómo sucedió entonces?

Me comentaron que Jayro estuvo dos semanas en Santa María de Jesús, me enteré hasta que se había ido. Mi amigo dijo que lo podía llamar porque su papá tenía el contacto. Le contesté que sí, que llegara mañana. Era viernes cuando él decidió llegar. Fue ahí cuando conocí a Jayro, me tomó fotos y pidió mis datos personales y me dijo: “Si quedas en la audición, la semana próxima te llamo”. Empecé a platicar con él y me preguntó: “¿Sabes qué es teatro?”. Yo lo hacía mucho en la primaria cuando tenía 6 años. Había actuado en una obra de teatro en la escuela, también estaba en otra agrupación que se llama Pastoral Indígena, con la que hacíamos obras de teatro en kaqchikel.

¿Entonces cómo llegó la noticia del papel estelar?

“Voy a filmar una película, pero no te emociones”, me dijo Jayro. A los días, llamó y me contó: “Tú quedaste en la audición”. Le pregunté si era en serio. Nos reunimos al día siguiente y me propuso dos personajes: la cortadora de café y la protagonista. Yo le dije que nunca en mi vida había estado frente a las cámaras. “Mañana hablamos, porque tú no tienes mucho conocimiento del cine, pero detrás de mí hay todo un equipo de producción. Debo tener una reunión con ellos y platearles sobre el papel que quieres”. Al día siguiente me preguntó: “¿Qué pensaste?”. Yo le dije que me quedaba con el papel de la cortadora de café, a lo que él respondió: “Tengo otra propuesta, y no te estoy preguntando si quieres o no, vas a ser la protagonista”. Le contesté que no deseaba defraudarlo por si algo salía mal, “Conmigo misma me voy a sentir mal”, le dije, pero al final acepté.

¿Le contaste a tu familia las escenas como la del novio y la violación?

Ellos la vieron cuando ya estábamos en el estreno. Al principio tuve mucho miedo, porque en el entorno en el que vivimos existe mucha discriminación; piensan que la mujer no debe trabajar, la mujer no debe salir de casa. En algunos pueblos tienen esa costumbre de que ven mal a una mujer trabajando en la capital, que estás con otras personas. Cuando se proyectó la película yo volteaba y veía a mis papás con preocupación, pensaba esta fue la primera y última participación. Terminó la presentación, fui al baño, todos salieron y cuando regresé, ahí estaban mis padres, esperándome. Pensé: “O me cae o no sé qué va a pasar”. Ellos me dijeron: “¡Felicidades, estamos muy orgullosas de ti, no sabíamos de tu capacidad porque nunca la habíamos visto, como ahora en pantalla!”.

¿Sufrió discriminación?

No. Esos deseos negativos que tenían contra mí, yo los volví positivos. Como una manera de decir si ellos me maltrataban o decían algo, yo lo tomaba y agradecía mucho. Solo así me daba cuenta que puedo dar lo mejor de mí. No hago caso a las críticas.

¿Tiene novio?

Sí. Llevamos tres años de conocernos.

¿Te casarías y pedirías la tradicional pedida de mano, tertulero y flores?

Sí, con pedida de mano, con mucho respeto a mis papás.

¿Cuál es tu visión de la vida, antes y ahora?

Sigue siendo la misma. Tengo metas y pienso en algunas cosas personales y de mi carrera.

¿Cómo fue la relación con los demás actores de Bel Canto, especialmente con Julianne Moore?

Fue una experiencia muy linda, aunque tuve barreras al no hablar inglés, eso hizo darme cuenta que no debo quedarme estancada por ningún motivo, para lograr lo que realmente quiero. Fue difícil tener comunicación con los directores y actores, pero no imposible.

¿Conviviste con Julianne Moore?

Tuvimos una relación muy linda. Un día llegó y me dijo: “Sinceramente, qué pena, pero no he visto Ixcanul; quiero y te prometo verla y luego te comento”. Eso fue un viernes; el lunes siguiente, ya listos para trabajar en el set, Julianne llegó, me saludó y dijo: “Vi la película”, y me quedé asombrada. Pensaba si era cierto. “Gracias”, le dije, luego me comentó: “Esa escena del temascal me encantó”, y empezó a hablar de la película, la vio toda. “Lloré cuando tú llorabas; lloré contigo, qué linda, qué linda película”. “Muchas gracias”, expresó, “fue una gran satisfacción para mí, pero sobre todo, no es solo un dilema de Guatemala, no es solo el problema que vive una mujer guatemalteca, es la situación de muchas mujeres en el mundo; tu punto es una historia de muchas mujeres y es muy apreciado”.

La actriz guatemalteca sorprendió con la gran noticia de haber grabado en Estados Unidos su segunda película, al lado de Julianne Moore y Ken Watanabe, Bel Canto, cinta que se estrenará en cines el 14 de septiembre próximo.

IXCANUL EN EL ZÓCALO

La película guatemalteca Ixcanul ha sido seleccionada para proyectarse en el Zócalo de Ciudad de México, como representante en honor a la conmemoración del Día Internacional de los Pueblos Indígenas.