La semana pasada se inauguraron en Salcajá las vías reservadas, banquetas peatonales y la ciclovía; asimismo, entre los planes está convertirse en una ciudad inteligente, construir el campus universitario más grande del occidente y edificar infraestructura para atraer empresas a que inviertan, acciones que ponen a este municipio en el segundo lugar en el ranquin de gestión municipal de todo el país, según Segeplán. Rolando Miguel Ovalle, de 50 años, es el alcalde, quien nos dio una entrevista en su despacho.

Por Adrián Velásquez/La Prensa de Occidente

¿Un recuerdo que usted tenga de su época de estudios?

Además del futbol que siempre ha sido de mi gusto, también fui parte de la banda estudiantil del INVO. Posteriormente, en la Universidad Rafael Landívar fui dirigente estudiantil, nos organizamos para asumir la asociación de estudiantes.

¿Siempre le atrajo la política?

Desde muy temprana edad participé en grupos religiosos; posteriormente, en la política, me llamaba la atención para poder transformar las cosas que veíamos aquí en el municipio y que no se estaban haciendo bien.

¿Por qué en la Landívar?

Inicialmente, me dediqué al trabajo en la industria textil, luego pensé que era necesario graduarme y me dieron la oportunidad en la Universidad Rafael Landívar, en el plan fin de semana. Trabajaba toda la semana elaborando cortes. En ese tiempo no estaba todo esto –edificios– si no que había campos y ahí pasaba el río donde tejíamos junto con mi papa, él siempre fue tejedor.

¿Cómo se considera, de pensamiento de izquierda o de derecha?

De derecha, realmente creo más en el capitalismo, no me puedo denominar centro derecha, sino que de derecha.

¿Profesa alguna religión?

Soy católico.

¿Cómo se inicia en la carrera para la alcaldía?

Comencé en 1992, en la Unión del Centro Nacional (UCN) de don Jorge Carpio; me vinieron a hablar para que fuera candidato a alcalde, pero otros ya habían empezado con anticipación. Le consulté a mi papá y él me dijo que no, porque ya se sabía quién iba a ser el ganador de esa contienda. Dos años y medio después, en Salcajá, en ese tiempo el período era de dos años y medio. Mi mejor amigo me dijo que los del PAN le habían hablado para que fuera su candidato a alcalde, él les respondió que si yo aceptaba ir como concejal primero, él aceptaba. Yo le dije que le entraba y comenzamos a participar, e iniciamos con Álvaro Arzú, quien ganó la Presidencia; nosotros quedamos en segundo lugar. La siguiente contienda electoral fui como candidato a alcalde con Berger y la GANA, y quedé e hice el período 2004-2008 como alcalde municipal. Se innovaron muchas cosas acá, siempre creí que tenía que fomentar la actividad económica en el municipio y generar más ingresos. Tocarles el bolsillo a las personas siempre es una situación compleja y complicada, pero entendía que si no asumía esa responsabilidad, no tenía sentido ser alcalde, había que hacer cambios drásticos; a la gente no le gustó y me rechazó, después fui por la reelección y perdí; sin embargo, el trabajo se había hecho bien. Al siguiente período, la gente comenzó a ver la diferencia y decía: “Mejor hubiera seguido don Miguel”. En 2011 hice mi propuesta nuevamente, con el equipo que había estado conmigo, con la diferencia de que ya contaba con la experiencia. Entré en 2012 y se empezó a trabajar. Para 2015, la gente estaba contenta, vi que podía ir por la reelección y lo hice; la victoria fue contundente, eso me ha permitido seguir haciendo un buen trabajo. No podemos esperar resultados diferentes si seguimos haciendo siempre lo mismo.

Se construirá el campus regional de la Universidad Rafael Landívar para atender a 10 mil estudiantes.

¿Con qué obras comienzan a verse los cambios?

La primera gran obra en el período 2004-2008 fue el Periférico. Pasar por Salcajá tardaba mucho, como en el caso de Chimaltenango, era terrible hace diez años, logramos hacer el Periférico y la gente no lo entendió de buena manera; la obra se logró con el presidente Berger.

¿Qué dijo la gente?

De todo, decía que iba a matar al municipio, que acabaría con el comercio porque ya nadie iba a pasar. La idea era primero el Periférico, después ordenar y mejorar el centro. La gente va a venir nuevamente por el centro porque será más cómodo pasar por aquí, una vista más agradable, más seguro, hoy lo estamos logrando. Se reparó la calle, la han denominado la “Calle europea”, que fue un éxito, las redes sociales se han saturado de buenos comentarios.

Técnicamente, eso se llama ordenamiento territorial, ¿es correcto? ¿Quién lo ideó?

Una ingeniera, a ella se le debe gran parte de todos los proyectos que se ejecutan actualmente.

Las ciudades tienden a crear un estilo de construcción y un reglamento. ¿Ustedes ya lo tienen elaborado?

Lo tenemos, somos el segundo municipio después de la capital que aprobó el ordenamiento territorial o reglamento y de alguna manera es una herramienta que permite –no me gusta decirlo con este término– mandar; de lo contrario, los vecinos siempre hacen lo que se les antoja. Siempre he compartido que se tiene que hacer un ordenamiento. Les pongo el ejemplo de que los parques se hacen para que las personas y familias tengan recreación, un espacio para ellos, pero qué es lo que pasa en Quetzaltenango, en el Benito Juárez, que lo han invadido con un montón de ventas.

¿Qué haría usted?

La gente dice “tenemos necesidad de vender”, es correcto; la necesidad no tiene que estar por encima del bien común. Como gobernantes tenemos que preferir el bien común antes que el bien particular, y cuando uno entiende eso, los reglamentos permiten tener decisión y determinación, sin que se incurra en abuso de autoridad. Siempre hay algunos abogados que se prestan al juego, tenemos que tener mucho cuidado. La publicación del reglamento ha permitido actuar con fortaleza y certeza.

¿El Cacif dice que aquí hay buenas condiciones para los negocios?

Esto no es casualidad. Salcajá es el municipio más pequeño, apenas 12 kilómetros cuadrados, pero estamos en un punto estratégico que tenemos que aprovecharlo. Ya se construye lo que será la sede de la Universidad Rafael Landívar, por lo que hay que prepararse para todo lo que se viene. Nueve mil personas son las que vendrán a este campus, esto generaría otro tipo de servicios que tenemos que estar preparados a ofrecer.

¿Y los call center?

Cuando el licenciado Rogelio Morales era ministro de Economía vino a Salcajá, le presentamos el municipio y se quedó un poco impresionado por la apertura que vio en quienes dirigimos el Concejo Municipal, y por la transparencia en que trabajamos. Cuando dejó de ser ministro fue consultor de una organización que estudiaba cuáles eran los municipios que podían tener atracción de inversión, salió Guastatoya, Retalhuleu y Quetzaltenango. No estábamos nosotros, pero él nos hizo favor de incluirnos. Entonces la Agexport empezó a ver que teníamos el potencial y realizaron una visita; con el trabajo que se ha realizado se fueron encantados y muy motivados de lo que estamos haciendo. Empezamos a trabajar conjuntamente con ellos en un proceso de desarrollo para ver qué inversionistas podían venir y, sobre todo, cuál es nuestro potencial. Como ya no tenemos tierra para agricultura, determinaron que es la prestación de servicios. Hemos hecho vistas y encuestas con empresas y estas sí quieren venir a Salcajá. El ordenamiento territorial les da a ellos certeza jurídica.

¿Cuál es el principal motor económico en Salcajá?

El comercio; además, lo que han generado las industrias típicas. Vienen personas los días de mercado, que son los martes y sábados, nos visitan de todas partes para hacer sus compras, porque ir a Quetzaltenango es imposible por el tráfico y el desorden, entonces vienen de diferentes municipios de Quetzaltenango. Desde Totonicapán hasta de Sololá; hay gente de Nahualá, así como de Huehuetenango.

Con respecto a niveles de seguridad ciudadana, ¿cómo están en comparación a otros municipios?

Estamos bastante bien, realmente lo que se oye aquí es un poquito de delincuencia común. Extorsiones se ven hasta ahora con los transportistas. Hemos tenido conocimiento de que a ellos sí los extorsionan, pero directamente de Quetzaltenango. Hubo un tiempo en el que quisieron extorsionar a un tipo de microbusitos que se estacionan aquí como servicio urbano, pero no lo permitieron, no dieron el dinero y están trabajando.

¿Tienen cámaras en la ciudad?

Contábamos con 12 aparatos e hicimos una alianza con la Embajada de Estados Unidos. Nos dieron 16 más; tenemos alrededor de 28 cámaras y un centro de monitoreo. Esto ha servido para muchas investigaciones, el Ministerio Público viene a ver grabaciones de sucesos que han pasado.

Con el tema de educación, ¿colaboran con institutos?

Sí, se ha hecho un convenio con el Ministerio de Educación; la municipalidad se encarga directamente de la infraestructura y se han mejorado todos los establecimientos; por ejemplo, son Q3 millones que se designan para el mejoramiento de cuatro escuelas.

El wifi, ¿es solo en el parque?

No, lo quisiera tener en las áreas turísticas donde las personas tienen la oportunidad de encontrarse con sus familias. Estamos haciendo la infraestructura necesaria para poderlo tener en los parques; el wifi para la atracción de negocios y para todas las personas.

En Salcajá funcionará el primer centro de llamadas, para lo cual están trabajando la infraestructura.

Lo critican por el grupo de patrulleros encapuchados

Patrulleros siempre han habido aquí, este tipo de grupos organizados ha estado en los diferentes sectores del municipio; por supuesto, no son coordinados por la municipalidad. Lamento mucho que Guatevisión toda la semana ha publicado todo eso, es una tristeza. Es completamente falso, no es así como funcionan los grupos de ronda. De acuerdo con declaraciones, son de interés político, hace diez años les funcionó echarme la ronda en contra, ahora no.