Fátima María Rojas Xicará será investida la noche del 1 de septiembre, en el centenario Teatro Municipal de Quetzaltenango, luego de haber sido electa como la nueva Umial Tinimit Re Xelajuj No’j, Hija del Pueblo de Xelajú 2018-2019.

Fátima María Rojas Xicará, de 19 años, representa a la asociación Kastajibal No’j.

Por Carlos Vásquez/La Prensa de Occidente

En entrevista para La Prensa de Occidente, comentó que el año pasado se graduó y en este empezó a laborar en lo que más le gusta: la educación de la niñez.

¿Qué significa el haber sido electa?

Es un gran regalo que el Creador y formador del universo y la vida me han dado, creo que ahora puedo representar a Quetzaltenango a nivel nacional e internacional, dando a conocer la cultura del pueblo quiché.

¿Que significa para usted la cosmovisión maya?

La cosmovisión es una forma de ver y entender la vida, es la forma cómo vemos al mundo, las personas, los animales y toda la naturaleza que nos rodea; en nuestra cosmovisión todos somos un elemento del cosmos: la naturaleza y los seres humanos nos complementamos, unos dependemos de los otros.

¿Cuál es su opinión en relación al tema ambiental en Quetzaltenango?

Lamentablemente, existen algunas personas que no tienen cultura ni conciencia y tiran la basura por todas partes, ensuciando la ciudad, eso también es cuidar o descuidar el ambiente. Una ciudad limpia no es la que más se barre, sino la que menos se ensucia, pero eso aún no lo comprendemos. Es necesario hacer una concientización desde el hogar, empezando con los niños, aunque también con los adultos.

¿Cuáles son los retos de la juventud guatemalteca?

De los mayores problemas que existen es que cuando buscamos un empleo nos preguntan si tenemos experiencia y si no es así, pues no nos dan un trabajo; asimismo, a las personas mayores tampoco les dan oportunidad por su edad. Ese es un dilema que hay que superar, pero yo les digo a los jóvenes que luchen por sus sueños, porque la oportunidad siempre llega y es cuando hay que aprovecharla.

 

Fátima María Rojas Xicará, de 19 años, representa a la asociación Kastajibal No’j. Actualmente estudia el segundo semestre en la carrera de Psicología en el Centro Universitario de Occidente. Le gustaría organizar talleres para el cuidado de la madre naturaleza, trabajar para recuperar el ambiente y, sobre todo, realzar y exaltar la cultura maya, para que todos se sientan orgullosos de ser guatemaltecos.

 

Inicios del certámen

El origen de Umial Tinimit Re Xelajuj No’j guarda anécdotas que reflejan la evolución positiva del certamen en sus más de siete décadas de existencia.

El 5 de septiembre de 1934, un grupo de jóvenes y los directivos de la sociedad El Adelanto crearon el concurso Reina Indígena de Xelajú. Su objetivo era elegir a una verdadera representante de la belleza indígena para que participara en las fiestas de la independencia del 15 de septiembre y poner fin al otro título de la India Bonita de Quetzaltenango.

En 1951, el título fue cambiado a Cotzij de Xelajú o Flor de Xelajú, por iniciativa de ciudadanos que deseaban eliminar la discriminación racial del certamen; no obstante, la idea no fue bien recibida y al año siguiente se retomó el reinado. De esta manera, Adela Aguilar quedó inscrita como la única Flor de Xelajú de la historia. En 1979, la Reina Indígena de Xelajú cedió su espacio a Umial Tinimit Re Xelajuj No’j, que significa Hija del Pueblo de Xelajú.

La primera en ostentar este título fue Aura Leticia Canastuj Coyoy.