Con motivo de los 134 años del fusilamiento de seis líderes de Cantel, estudiantes, autoridades y docentes se unieron para transmitir la historia, y de esa cuenta continuar con el legado de los mártires.

Mirna Alvarado/La Prensa de Occidente

El pueblo de Cantel se encontraba cansado de la dictadura del presidente Justo Rufino Barrios, ya que en 1875 por órdenes del presidente, Urbano Ibargüen, había iniciado el proceso de expropiación de tierras de la aldea Pasac I, para la construcción de la primera fábrica de hilados Cantel. Cuando los afectados reclamaron sus propiedades, los militares apresaron a la Corporación Municipal, cuyos integrantes fueron llevados a la capital; el alcalde Primero Cruz Sacalxot falleció en prisión.

La represión de Justo Rufino Barrios continúo en 1880, obligó al pueblo de Cantel a trabajar gratuitamente en la apertura de caminos, tomas de agua para la generación de energía eléctrica y en las instalaciones de la Fábrica de Hilados.

El 27 de abril de 1883, Barrios emitió un acuerdo donde obligaba a la municipalidad a otorgar las escrituras de propiedad al pueblo de Salcajá y al coronel Socorro de León. Fue entonces que la población alzó la voz.

Pero el 4 de septiembre de 1884, durante el gobierno del presidente Justo Rufino Barrios, cuenta la historia que Ramón Chojlán, Francisco Chojlán, Félix Sacalxot, Antonio Salanic, Ventura Ordóñez Colop y Nicolás Sam Colop, a eso de las cuatro de la tarde fueron llevados a la plaza pública del municipio.

En el lugar, maestros, comunitarios, religiosos y estudiantes fueron convocados para observar el cumplimiento de la orden emitida por Barrios; bajo las órdenes del coronel Florencio Calderón, se ejecutó el fusilamiento.

Un día antes, el mandatario ordenó la captura de toda la corporación municipal, por protestar en contra de los desmanes del régimen, fueron encarcelados en el Cuartel de Artillería de Quetzaltenango.

“El día más triste en la historia de Cantel de la Asunción, 4 de septiembre de 1884”.

De acuerdo con los datos recopilados por investigadores y antropólogos estadounidenses y del historiador de este municipio, Mariano Cornejo, en 1958, durante la construcción de una pila pública en el lugar conocido como Cementerio Antiguo, se encontraron huesos humanos, lo cual fue informado al alcalde David Ordóñez, quien ordenó al síndico I, Leopoldo Valdez, a verificar el extremo.

Valdez realiza la inspección y encuentra un documento envuelto en nailon dentro de un envase de vidrio, en este se lee: “El día más triste en la historia de Cantel de la Asunción, 4 de septiembre de 1884”. Ante este hallazgo, las autoridades construyen una estatua en memoria de los mártires.

“Conocer nuestra historia nos permite saber quiénes somos y adónde vamos como ciudadanos, por eso como docentes tenemos una gran responsabilidad para con las nuevas generaciones”, comentó Freddy Sam, director del Instituto Nacional de Educación Básica.

Ignacio Nolasco, alcalde comunitario de la cabecera municipal, comentó que se conmemora la valentía de los ancestros, pues pusieron la cara por todo un pueblo que era sometido por las actitudes presidenciales de esa época. “Es importante reconocer que este hecho marcó un antes y un después. Conocer este acto nos impulsa a continuar la lucha, para que nuestros derechos sean respetados”, indicó.

Jorge Hernández Cornejo explicó que el esfuerzo de los docentes por mantener viva la historia es de aplaudir y lamentó que el gran ausente fuera el alcalde Hugo Xec y su Concejo Municipal, pues como autoridades deberían involucrarse en estos procesos de formación y participación ciudadana.

“En ese entonces, el Gobierno actuaba de forma represiva; ahora tenemos libertad, pero nos falta conocer nuestra historia para evitar que el pueblo sea engañado”, enfatizó.

Los estudiantes desarrollaron foros, dramatizaciones y conversatorios en memoria de los mártires. Azucena González comentó que, hasta que inició sus estudios en la secundaria, supo que en este municipio había ocurrido un fusilamiento. “Nos enseñan en la primaria de muchas cosas, pero no del sufrimiento de nuestros pueblos”, acotó.