Hace dos meses, Julio Quemé Macario llegó a la Gobernación como sustituto de Juan Climaco Rosales, a quien se le cuestionó el contrato de siete personas que le asistían; el ahora gobernador parece seguir los pasos de su antecesor.

Los asesores del Gobernador, le cuestan a los quetzaltecos Q42 mil mensuales.

 

Por La Redacción/La Prensa de Occidente

Quemé Macario confirmó en la última semana que tiene a cinco personas que lo asesoran, dos menos que el anterior y los sueldos de estos asesores oscilan entre los 6 mil y 10 mil quetzales.

Los asesores son: David Armando Sum García, en tema de seguridad, con un sueldo de Q8 mil mensuales; Baltazar Pez Puac, asesor de infraestructura y revisión de formulación de obras, Q10 mil; Luis Vizcaino Scheell, en comunicación social, Q10 mil; María Soledad Soch de León, asesora jurídica, Q8 mil, y Rony William Álvarez Chávez, asesor administrativo, Q6 mil. Juntos le cuestan a los quetzaltecos Q42 mil mensuales, Q10 mil menos que el gobernador anterior.

Quemé Macario, quien devenga un salario de Q17 mil mensuales sin descuentos de ley, aseguró que las contrataciones son necesarias, ya que cada uno es especialista en la tarea que le fue asignada. “Es importante contar con el personal idóneo para la implementación de estrategias de seguridad, que tengan conocimientos en el funcionamiento del Consejo Departamental de Desarrollo (Codede), entre otros”, indicó.

Ronal Gamboa, presidente de la Junta Directiva de Vecinos de la colonia El Vaquero, dijo que es lamentable que el gobernador tenga asesores que devengan sueldos altos, cuando no se ve mejoría en la ciudad, especialmente en materia de seguridad.

“Él hizo un ofrecimiento, dijo que tenía un plan de seguridad, pero cada día los asesinatos se incrementan. Lamentablemente, se ha quedado en ofertas, el colmo es el despilfarro en los asesores”, indicó.

Flor Escobar, de la Gremial de Mujeres Empresarias, de la Cámara de Comercio, manifestó que: “Esta es una acción que se repite ante la falta de capacidad de quienes ocupan puestos importantes en la administración pública”.

“Lo vimos estos tres años en la municipalidad con el actual alcalde, y ahora nuevamente en Gobernación Departamental. Es cierto, estos puestos necesitan de ‘asesores capacitados’, pero lo que estamos observando es el pago de favores a terceros; mientras tanto, Quetzaltenango sigue sin ejecución óptima en el presupuesto, aumenta alarmantemente la delincuencia y la Policía Nacional Civil es inoperante”, resaltó.

Cabe mencionar que el asesor de infraestructura, Baltazar Pez Puac, es un constructor -asiduo militante del Partido Patriota-, su hermano Cornelio Isaías Pez Puac fue favorecido con contratos millonarios durante el gobierno Patriota, especialmente por el Fondo Nacional para la Paz.

Esta contratación refleja dos cosas: la primera, es que el vínculo entre políticos tachados de corrupción continúa, en la intención de mantener el poder; la segunda, es el conflicto de intereses que genera al mantener a un constructor en la revisión de obras.

“Si bien es cierto la experiencia es necesaria, es importante que las personas sean completamente honorables”, comentó el analista Gerson Sotomayor.