El atletismo se ha convertido en el deporte de moda en la actualidad; sin embargo, para llevarlo a una práctica profesional, requiere de ciertos programas. A continuación le brindamos algunas recomendaciones para obtener resultados satisfactorios y evitar lesiones a largo plazo.

Por Stuardo Calderón/La Prensa de Occidente

El primer paso que sugiere el médico Jorge Yax es realizar una evaluación general, para delimitar el estado de salud y las condiciones de la persona.

‘‘El análisis permite tener un diagnóstico y confirmar si el paciente está preparado para asumir ciertas exigencias físicas. Es un método de prevención para garantizar la salud de la persona que pretenda realizar algún tipo de deporte’’, expresó Yax.

Luego viene la etapa de adaptación. El entrenador Jorge Citalán, quien actualmente dirige a los atletas de la Digef, sugiere que el deportista debe realizar un proceso para acoplarse a las rutinas.

“Nuestro programa consiste en adecuar al atleta; iniciamos con una caminata que dura de cinco a seis semanas. Dependerá de si la persona tiene sobrepeso, para acondicionarla, y ya luego subir las cargas. Posterior a esto, iniciamos con un trote, para que los músculos se vayan soltando”, detalló Citalán.

Tras descartar algún problema fisiológico o cardiovascular en el deportista, se da paso a la siguiente fase, la cual consiste en un proceso basado en aumentar el kilometraje y evaluar los tiempos.

Alimentación y líquidos

Dos factores fundamentales que se deben tomar en cuenta y tienen que ir de la mano con el ejercicio, son la hidratación y la nutrición.

El entrenador afirmó que el deportista no solo debe hidratarse al terminar las rutinas de entrenamiento, sino también en horarios fuera de estos, ya que permite una mejor circulación en el organismo.

Otra de las recomendaciones es obtener un diagnóstico de un nutricionista. Entre los alimentos que se sugieren consumir, resaltan las verduras y las frutas, por su alto aporte en vitaminas, sales minerales, fibra y energía. Su alto contenido en agua favorece la hidratación.

La fruta por excelencia es el banano, ya que aporta una rápida dosis de energía, además de fibra, magnesio y potasio. Las uvas son ideales para recuperarse del estrés oxidativo. Los aguacates aportan gran cantidad de ácidos grasos esenciales, que son vitales para la correcta nutrición celular. Entre las verduras verdes se recomienda el consumo de espinacas, acelgas, brócoli y espárragos trigueros.

“Teniendo en cuenta todos estos aspectos, procedemos a mantener una rutina. Los descansos son fundamentales, hay que ejercer de forma gradual las cargas para evitar lesiones. Para empezar a competir en pruebas de 5 km, 10 km o incluso un medio maratón, el plazo estimado de preparación es de un año”, puntualizó Citalán.