Los lujos de Armando Paniagua pusieron en alerta a la Fiscalía Especial contra la Impunidad (Feci) y a la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), las que mantienen una investigación en reserva en su contra desde 2017.

Armando Paniagua y su familia son dueños de un colegio, casas, lotes, oficinas y un centro de ecoturismo cerca de Cerro Quemado.

Por la Redacción/La Prensa de Occidente

El 23 de marzo del año pasado, el Ministerio Público (MP) pidió información al Organismo Legislativo sobre Armando Paniagua. Entre los requerimiento se planteó la fecha exacta en la que fue diputado al Congreso, del partido político que representó en el Organismo Legislativo, el historial de las propuestas de iniciativas de ley, la cantidad de dietas recibidas con el monto anual que percibió y toda la información que acredite su historial como diputado.

Benjamín Armando Paniagua Rodríguez fue hombre de confianza de Roxana Baldetti y Otto Pérez Molina. La Fiscalía Especial contra la Impunidad de Quetzaltenango hizo el requerimiento al Legislativo, por supuestos actos de corrupción cuando ocupó cargos públicos, que fueron medios por los que habría acrecentado su patrimonio y el de su familia.

“Armando Paniagua, en Fonapaz, compró láminas sobrevaloradas en 3 millones de quetzales, pilas sobrevaloradas con el 40 por ciento, además de 32 mil 500 pupitres con el mismo sobrecosto”.

La carrera que le cambió la vida

Se inició como diputado de Quetzaltenango por la Gran Alianza Nacional (Gana) en 2004, coalición de la cual formó parte el Partido Patriota (PP); su declaración patrimonial de ese entonces establecía que su fortuna ascendía a Q650 mil, pero en 2008, entre inmuebles, vehículos y cuentas bancarias llegó a Q3 millones 690 mil, lo cual indica que en cuatro años el patrimonio de Paniagua aumentó en un 500 por ciento, aproximadamente.

En 2008, después de ser reelecto como diputado, Paniagua recibía a sus correligionarios en una oficina ostentosa ubicada en Torre Pradera, local 708, la cual mide 65.62 metros cuadrados; en ese lugar se planificaban las estrategias de campaña que se implementaron en 2015 cuando intentó llegar a la silla edilicia de Quetzaltenango.

De acuerdo con los registros de la Dirección de Catastro y Avalúos de Bienes Inmuebles (Dicabi), la oficina y el parqueo fueron declarados en Q280 mil 897.15. El arrendamiento mensual de una oficina como esa en ese edificio cuesta aproximadamente Q5 mil, y si se desea comprar, oscila tentativamente en Q800 mil.

En el portal de Guatecompras tiene tres nombres comerciales: PAGUARDAR, Talleres Paniagua y La Alameda, todas están registradas con el número de NIT y DPI de Benjamín Armando Paniagua Rodríguez; el tipo de organización es individual y la actividad económica de los comercios es “Almacenamiento y depósito”.

La empresa de estructuras metálicas Talleres Paniagua era la compañía con la que justificaba todos sus ingresos; en tanto que La Alameda es un complejo vacacional, una construcción campestre, rústica que se ubica en el cantón Chicuá, camino al cerro La Muela, en el área rural de Quetzaltenango.

Son alrededor de cinco cabañas, cuenta con un salón mayor, desde ahí se puede apreciar una vista panorámica de la Ciudad Altense; el sitio puede albergar hasta 150 personas, según comentan allegados que fueron parte del PP.

“En 2004 Paniagua afirmó tener un patrimonio de 650 mil quetzales”.

Un negocio familiar

Pero no solo el patrimonio personal de Paniagua creció significativamente durante su estadía en el Congreso de la República. En 2011, la esposa de este, Delia Karina Rivera de Paniagua, obtuvo una curul. La llegada de Delia Karina al Congreso fue cuestionable para Paniagua, ya que Rivera de Paniagua era la tercera de la lista de diputados distritales por el PP.

El Tribunal Supremo Electoral revocó el nombramiento de Francisco Santo y Ovidio López, primera y segunda casillas, respectivamente, debido a que eran contratistas del Estado, situación que a criterio de muchos, incluyendo a los militantes del PP, parecía una estrategia de Armando Paniagua para continuar con su cuota de poder en el Organismo Legislativo.

Una vez iniciado el gobierno Patriota, el hijo, Cristian Stuardo Paniagua fue contratado en el Ministerio de Gobernación para ser asesor de la entonces gobernadora Dora Otilia Alcahé de Lang, allegada a los Paniagua.

Cristian Stuardo Paniagua devengaba un sueldo de Q8 mil 300, según sus propios informes laborales; tenía autorización de la gobernadora para representarla en las reuniones a las que ella no podía acudir. Cabe mencionar que, en enero de 2013, Mario Mencho Huinil, alcalde de Cajolá, lo denunció por el cobro de comisiones del 20 por ciento para agilizar la aprobación de obras para el municipio.

En su defensa, Cristian Paniagua denunció al alcalde por difamación. Esta última acusación prosperó y ocasionó que el alcalde Huinil perdiera su inmunidad para ser juzgado. Sin embargo, el proceso no siguió porque el MP dimitió al aducir que se trataba de causas personales.

Según el Dicabi, el hijo de Paniagua, en los cuatro años que fue asesor de Gobernación, obtuvo dos propiedades; la primera la adquirió en noviembre de 2012 y se trata del lote 41, manzana “C”, en el condominio Los Alisos, en La Esperanza, Quetzaltenango. El inmueble, de 128 metros cuadrados, fue declarado en Q150 mil.

En su último año de gestión, Cristian Stuardo Paniagua adquirió una propiedad más, la cual se ubica en el condominio San Joaquín, este lote mide 103.97 metros cuadrados e incluye un área de parqueo, el costo total declarado fue de Q188 mil 705.10, según el Dicabi.

Las hijas no se quedaron atrás y engrosaron su patrimonio durante el tiempo en que Armando Paniagua fue funcionario público. Marhoriee Misheel Paniagua Sosa y Leslie Paola Paniagua son propietarias del colegio Beehive School de Quetzaltenango, el cual también creció notablemente en los últimos años.

Roxana Baldetti, su fiadora

Durante el desarrollo del caso “Cooptación del Estado”, resaltaron documentos que vincularon estrechamente a Armando Paniagua con la ex vicepresidente Roxana Baldetti. La información publicada en diferentes medios de comunicación da cuenta de que Baldetti habría sido fiadora de dos préstamos realizados por Paniagua.

El primer préstamo lo realizó meses después de haber asumido como diputado en 2004, el cual fue de Q250 mil; este sería pagado con su sueldo de diputado. La fiadora fue su entonces colega Ingrid Roxana Baldetti Elías.

En 2008, cuando fue reelecto, Paniagua repitió la operación y en agosto de ese año solicitó un préstamo por Q300 mil, el cual cancelaría de la misma forma y la fiadora o garante de la deuda fue Roxana Baldetti Elías.

“En 2008, cuando fue reelecto diputado, su patrimonio subió a 3 millones 690 mil quetzales”.