La Municipalidad de Quetzaltenango durante los últimos 20 años ha estado subvencionando al municipio, unos 20 millones al año en servicios, entre eso, el costo de la luz. Adicional a ello, en los últimos 60 años no se le dió mantenimiento a la red que transporta la energía. ¿Qué pasa en el fondo? Por eso nos acercamos a Luis Grijalva, alcalde, para que nos explicará todo el problema y que la población comprenda este problema grave.

Por Adrián Velásquez/La Prensa de Occidente

Señor alcalde, ¿cuáles son los antecedentes del problema del suministro de la energía eléctrica en Xela?

En 1978 se hace el contrato, en el cual la Municipalidad de Quetzaltenango compra energía limpia al INDE. La energía la venden en potencia y como energía, dos rubros distintos. La potencia son los vatios y la otra es la cantidad que se contrata (kilovatios/hora). Se pagaba entre ambos rubros 32 centavos (por hora). Estamos hablando de 1979. La Empresa Eléctrica Municipal compraba energía y la vendía a ese precio (32 centavos); a medida que pasa el tiempo, la Empresa Eléctrica Municipal fue comprando mayor cantidad. En 2012, se hacen cambios en la tarifa y viene una crisis energética en el país, esto hizo que el INDE empezara a enviar dos facturas; una con los precios y cantidad que estaban contratados, y otra con los precios del mercado.

¿Qué pasó entonces?

En ese momento no se enfrentó al INDE, tampoco se preguntó: “¿Por qué me están mandando dos facturas, si tenemos un contrato?”. La municipalidad sencillamente no hizo nada, dejaron que las cosas transcurrieran. En 2012 es cuando se agudiza la crisis de energía que empezó en 2010. Llegó el momento en que mandaron facturas hasta por Q22 millones, lo que se pagaba eran Q4 millones. Entonces mandaban una factura por los Q4 millones y otra por Q18 millones. Y fue creciendo la deuda al INDE; a esos precios llegó hasta Q2.50 el kilovatio. Nosotros seguíamos pagando 32 centavos. Y el otro bloque a Q2.50. Entonces se dispararon las facturas.  Esto hizo que en algún momento el INDE ya no aceptara pagos. Ese dinero supuestamente la comuna tuvo que haber guardado; más adelante el Gobierno obligó al INDE a recibir los pagos. La municipalidad en todo ese tiempo no pagó cerca de Q220 millones, fue a cancelar solo Q130 millones; ahí empieza una deuda con relación al contrato de 1979.

¿Y ahora de cuánto es la deuda?

Dejaron que siguiera. Esto ocasionó que el INDE continuara mandando doble facturación y que se fuera incrementando la deuda, hasta el punto que ahora nos cobran Q1,700 millones. Incluso, cuando nosotros entramos a la municipalidad no estaba claro el monto de la deuda, no se tenía ni la certeza de la cantidad, tampoco la tenían contabilizada como deuda.

¿Y cuánto le van a reconocer ustedes?

Nosotros, el año pasado, en mayo, reconocimos una deuda de Q153 millones con el contrato de 1979. Tuvimos que dedicarle meses para determinar cuánto se le había pagado al INDE, y contabilizar la deuda. Llegamos a la conclusión de que se le debía eso, es fluctuante, pero anda por los Q150 millones. Pero ellos están cobrando Q1,700 millones.

¿Y qué van a hacer entonces?

Nosotros estamos en que tenemos que negociar la deuda.  En lo que están cobrando, creo que hay costas judiciales por juicios, así como el IVA. El IVA es mucho más de lo que reconocemos como deuda.

¿Y la ciudad corre peligro de quedarse sin luz?

Creo que ellos no pueden o no deben; la verdad es que no lo han hecho y no creo que lo hagan, dejarnos sin energía. Es una situación muy compleja. El asunto aquí ya no es que el INDE nos corte o no nos corte, sino que nosotros mismos, por la saturación, por el mal diseño de la red, por la antigüedad de la red, sí; por todo esto sí corremos el peligro de quedarnos sin energía.

¿Por el sistema de cableado?

Sí, es una razón. ¿Por qué?, porque nunca se le dio mantenimiento a la red, hay cables que tienen 50 o más años, llegaron al fin de su vida útil. Hay cables que se revientan y están cristalizados; estamos hablando de por lo menos de unos 500 kilómetros de cable de la red secundaria.

“Nivelar las tarifas va a tener un impacto, un impacto social, económico y, sobre todo, político”

Se va la luz en Xela, “el alcalde tiene la culpa”, ¿usted qué le dice a la gente?

Tenemos una red obsoleta totalmente, la cual ya dio su vida útil. Aparte, los transformadores, algunos con más de 50 años de servicio; la vida útil que le dan son de 25 o 30 años. Por aparte, durante muchos años, alguien solicitaba servicio de energía eléctrica, lo conectaban, encontramos un transformador que tenía 32 usuarios; las normas dicen que podría tener un máximo de 15 usuarios. Tenemos problemas técnicos de consideración.

¿Cómo va el trabajo de mantenimiento?

El mantenimiento va muy lento porque para cambiar cada kilómetro se tiene que invertir cerca de un millón de quetzales. Para cambiar toda la red de baja tensión se necesitarían por lo menos Q500 millones.

¿Cuánto han invertido a la fecha?

La última compra, en dos años, es como de Q3 millones. Los puntos críticos son donde se han cambiado transformadores y cableado. Tenemos aproximadamente unos 2 mil transformadores malos. Compramos este año 170. Si cambiáramos unos 200 transformadores al año, necesitamos diez años.

¿Tienen el dinero para eso?

¿De dónde lo vamos a tomar? No hay ninguna manera de sacar ese dinero. La razón es que con los precios o tarifas que se pagan no se puede comprar equipo. Así de sencillo.

Vamos al tema de las lámparas, quizá usted ha escuchado de la fabulosa cantidad que pagamos. Los usuarios pagan, de tasa municipal por alumbrado público, 94 centavos; si tuviéramos que dar un recibo aparte, único, por el alumbrado público; solo el recibo nos cuesta un quetzal, más llevarlo a las casas, nos costaría aproximadamente Q2.50. Mejor deberíamos de regalar todo. Para cambiar una bombilla hay que esperar que un grupo de vecinos paguen puntualmente durante ocho meses, con ese dinero, se va a obtener Q65 y se compra la bombilla y se cambia. Esa es la realidad.

“Xela tiene aproximadamente unos 2 mil transformadores con daños”.

¿Los quetzaltecos pagan puntual el IUSI?

Pagan. El 85 por ciento de personas que pagan IUSI están en el mínimo, el tres por millar, porque tienen evaluada su casa en 20 a 25 mil quetzales.

¿Y van a hacer algo?

Ya estamos elaborando las bases de licitación para contratar a una empresa que haga el avalúo de todo el municipio. Y con ello van a salir todos estos temas. La gente quiere servicios de primera calidad, pero pagan servicios de quinta o sexta categoría. Queremos tener un súper alumbrado, pero cómo lo vamos hacer.  Con esto le voy resumir muchas cosas: la Municipalidad de Quetzaltenango durante los últimos 20 años ha estado subvencionando al municipio, unos Q20 millones al año en servicios.

¿De dónde viene ese dinero?

De los servicios que vendemos, entonces no podemos invertir. Aquí el gran problema son las tasas municipales, nosotros estamos cobrando el 50 por ciento aproximadamente 50 a 55 personas están pagando cuatro quetzales con 50 centavos de su canon de agua. En una tienda el medio litro de agua vale cuatro quetzales. Nosotros le damos a la población 30 mil medios litros por Q4.50, puesto en casa y potable, porque toda el agua que damos está clorada, hacemos cerca de mil pruebas de laboratorio al agua. Todos los días se sacan muestras. Y nosotros lo recibimos sucios, el agua, por Q2.40, es lo que se paga de drenajes.  Retomando el tema de la energía eléctrica, un problema añejo que nosotros hemos tomado la decisión de resolverlo.

Se habla de licitación y otros temas. ¿Cómo va ese proceso?

Hemos estado haciendo investigaciones, teníamos algunas dudas. Ya resueltas, las lanzamos y vamos a la licitación. ¿Qué va a pasar en la licitación? Los precios del mercado son diferentes a los que compramos ahorita. Pueden participar cualquier empresa generadora. Hay hidroeléctricas, geotérmicas, fotovolcaicas, y hay de carbón, cualquier empresa podría ofertar. Y si van a ofertar precios como los que estamos pagando, no se sabe.

¿Cuánto tiempo dura ese proceso?

Después que las bases se publiquen en Guatecompras, son 45 días para la hacer la licitación. Y hay que nombrar a la junta calificadora. Cualquier compra que hagamos es pública. Espero que haya alguien que nos quiera vender, ese es otro tema. Pero hay necesidad de nivelar las cuotas, no hay otro camino. Queremos cambiar los cables y transformadores y mejorar, tenemos que cambiar. Lograr una tarifa que nos permita pagar y nos deje un margen para invertir, esto va a mejorar el servicio. En nuestra red hay dos tipos de pérdidas, las técnicas y las no técnicas. Las técnicas son transformadores viejos, colectores mal hechos, falta de tierras, eso causa fallas técnicas que se traducen en calor y ese calor es potencia que se está perdiendo y la estamos pagando.

Los van a criticar si suben las tarifas este año, ¿lo han pensado?

Nivelar las tarifas va a tener un impacto, un impacto social, económico y, sobre todo, político. Pero uno no está aquí para toda la vida, pero sí para resolver problemas.  Sí se puede asumir el reto, y ya lo asumí. Solo espero que todo lo que estoy haciendo tenga su soporte técnico, financiero y legal.

La comuna cobra:

Q0.94 por alumbrado público,

Q0.47 por kilovatio domiciliar y

Q0.55 por el comercial.