Hace pocos días, trascendió que las academias de mecanografía deben ser clausuradas o bien convertirse en Centros de Aprendizaje de Tecnologías (CAT), esto hizo que los propietarios de estas escuelas llegaran hasta la Secretaría Privada de la Presidencia para lograr ampliar su funcionamiento.

El impase del cierre ha generado disminución en el número de alumnos durante las vacaciones.

Por Henry Popá/La Prensa de Occidente

En primera instancia, los propietarios de las academias debieron conformar una directiva para buscar la ampliación de tiempo de las mecanografías. “Nos  avocamos a muchas instituciones, hemos buscado explicaciones del porqué nos están dejando fuera”, dio a conocer Leticia Robles, presidenta de la Directiva de Academias de Quetzaltenango.

La primera instancia fue la Dirección Departamental de Educación (Dideduc) de Quetzaltenango, luego la Comisión de Educación del Congreso de la República, hasta llegar al presidente de Guatemala, Jimmy Morales, por medio de la Secretaría Privada de la Presidencia.

De la Secretaría de la Presidencia obtuvieron un documento que dice: “No existe ningún acuerdo o disposición donde se ordene desaparecer a las academias de mecanografía”.

Un año más

“Hemos tenido reuniones con el director departamental, le hicimos ver este documento que nos enviaron de Guatemala y pidió tiempo para analizarlo”, agregó Robles, quien además comentó que a la fecha no se les ha notificado oficialmente sobre el cierre o continuidad de las instituciones.

El director de la Dideduc de Quetzaltenango, Carlos López, afirmó que “es un proceso que ha generado expectativa y que las academias tienen la instrucción, desde hace más de cinco años, de innovar, de sustituir las máquinas de escribir por computadoras”.

Explicó que existen academias a las que les está costando el cambio, que podría haber algunos casos excepcionales de algunas que aún no han innovado y que  se van a tomar las consideraciones necesarias para que continúen, pero ya tienen las instrucciones de cambiar su equipo.

López comentó que, a la fecha, más del 80 por ciento de las academias que funcionan en el departamento ya han realizado cambios, “son pocas las que aún no han iniciado el proceso, y les hacemos el llamado para que lo hagan, para que más adelante no tengan problemas administrativos”.

La Directiva de Academias de Quetzaltenango integra a 35 mecanografías del municipio, 15 de otros municipios del departamento y otras más de Totonicapán, cuyos colaboradores estarían dispuestos a salir a manifestar en cuanto se haga oficial la disposición del cierre. “La mayoría somos mujeres que hemos vivido de esta profesión, somos de la tercera edad, será imposible conseguir trabajo en otra ocupación”, expresó la presidenta de la Directiva.

Sin software oficial

Según el Acuerdo Ministerial Núm.1223-2013, de fecha 17 de abril de 2013; que da vida a la creación de las CAT, no se estipula ningún software (programa de cómputo) oficial para utilizar en estos laboratorios.

 No hay cuotas extras

Según el personal de la Dideduc, en el departamento ya funcionan alrededor de cien CAT, principalmente en centros educativos públicos, y algunos colegios han optado por habilitar laboratorios. “Las cuotas no pueden ser incrementadas por la implementación de estos laboratorios, para el año próximo ninguno tiene autorización de cobros extras”.

Para poder calificar como CAT, las academias deben contar, como mínimo, con 15 computadoras, espacio de no menos de 50 centímetros entre cada máquina, buena iluminación y un estudio avalado por el ingeniero de la Dideduc. Según integrantes de la Directiva de Academias, esto requiere una inversión de no menos de Q15 mil.

Se espera que en diciembre, el ministro de Educación llegue a Quetzaltenango y ratifique la continuidad de las academias en lo que actualizan los equipos.

“Propietarios y empleados de las academias buscan el apoyo y acompañamiento del Procurador de los Derechos Humanos, Jordán Rodas”.