Como herramientas para crear y mantener la identidad cultural, la música es difícil de superar. Las posibles combinaciones de texto y estética son infinitas; la capacidad de involucrar a una multitud entera en una actuación en vivo no tiene precio. 

Juan Martínez, el Doctor Nativo, originario de Xelajú, hijo de dos reconocidos quetzaltecos, presenta Guatemaya, su más reciente álbum.

Por Adriane Pontecorvo/POPMATTER

Innumerables activistas involucrados en movimientos para revivir aspectos del patrimonio indígena (idioma, espiritualidad, ecologismo) han encontrado fusiones de producción moderna y tradiciones sonoras precolombinas para formar una combinación especialmente potente para atraer a multitudes de todas las edades a reafirmar su propia indigenidad.

El doctor Nativo, conocido fuera del escenario como Juan Martínez, tiene una habilidad especial para hacer bailar a la gente y un fuerte deseo de justicia social, particularmente en nombre de sus compañeros mayas guatemaltecos.

Se unen en una fusión animada en Guatemaya, un álbum que combina hip hop, salsa, cumbia, reggae y elementos fuertes de sonidos específicamente mayas y centroamericanos. Además del rapero Tzutu Kan, quien ofrece rap en maya en las pistas Guatemaya, El 20 y Zion, el disco incluye instrumentos como el cuatro, charango y chirimía, así como tambores garífuna.

Martínez originalmente grabó y lanzó estas canciones con el nombre de Dr. Sativo, a veces con su proyecto en Barcelona, con algunas desde 2007. Ahora, Martínez, sin duda con la ayuda experta del productor y fundador de Stonetree, Iván Duran, restaura más. Los sonidos mesoamericanos a canciones viejas y nuevas, a menudo las conducen más rápido y siempre las hacen más frescas.

El primero de ellos es el tema del título Guatemaya, donde la marimba agrega dulzura a una pared de aerófonos y versos cargados políticamente que denuncian la violencia que ha plagado gran parte de la historia reciente de Guatemala. El mensaje no es sutil, y eso es lo que se pretende; Ay Morena es otro destacado, un atasco de cumbia atractivo que podría ser el más fácil de escuchar hasta el infinito de los muchos gusanos del álbum. Por aparte, Sabrosura tiene una influencia casi tan sensual y las vibraciones positivas que se desprenden de Sión son una dosis muy necesaria de sol y paz interior. B-Boy es el hip hop latino en su forma más directa, una delicia, y el tiempo de Martínez tocando en España se muestra en el trabajo de guitarra acústica y el latón adyacente de El mero mero. En el pasado, las muestras de archivo se reúnen con fuertes sensibilidades modernas del reggae en El 20 y La Voz Popular; Kandela, para cerrar el álbum con la melodía a la vanguardia.

“Una carrera larga y técnicamente competente se muestra a través del trabajo de Martínez”.

Una carrera larga y técnicamente competente se muestra a través del trabajo de Martínez. Su regreso a Guatemala y su transformación en Doctor Nativo lo marcan como un hombre comprometido con una cultura que ha visto física y espiritualmente en peligro por la guerra y los restos del colonialismo no solo en Guatemala, sino en todo el mundo transnacional maya. Los sonidos sólidos de la señal de Guatemaya se regocijan en la resistencia.