Miembros de la Cámara de Comercio, filial Quetzaltenango, se reunieron con el gobernador departamental, Julio César Quemé, para exigir acciones y contrarrestar la violencia que el pasado martes cobró la vida de un piloto de la ruta 11.

Julio César Quemé señaló que viajaría a la ciudad capital para pedir apoyo al ministro de Gobernación, con el fin de mejorar la seguridad ciudadana.

Por Carlos Vásquez/La Prensa de Occidente

“Me dolió el corazón que mataran a un chofer del transporte urbano, tenía una vida por delante, me gustaría saber qué gestiones están haciendo”, expresó Jorge García, presidente de la Cámara de Comercio ante el gobernador.

César Quemé hizo una exposición donde explicó que existe una debilidad institucional que se está mejorando desde su llegada al cargo. “Tenemos pocos elementos (policías), autopatrullas dañadas, cámaras de vigilancia sin mayores controles, eso se está corrigiendo”, expuso el funcionario.

Ante la ola de violencia que se ha incrementado en Xela, García pidió que Quemé haga gestiones ante el Ministerio de Gobernación para que mejore la seguridad, máxime en esta temporada, cuando el flujo de capital se eleva por el pago de aguinaldos.

“El ministerio tiene la obligación de darnos seguridad a los empresarios, pero también a la ciudadanía en general; por ello pedimos que haga las gestiones, se debe reforzar la seguridad y mejorar la logística que ya es obsoleta”, señaló el empresario.

Desde la Granja Cantel

Según el gobernador, ya se le pidió al Sistema Penitenciario que mejore el control en las cárceles, porque se tiene conocimiento que de ahí (Granja Cantel) salen las extorsiones, pero hasta ahora no ha tenido respuestas.

El funcionario también incriminó a la Municipalidad de Quetzaltenango el poco apoyo para determinar si los centros nocturnos alrededor del parque central cuentan con autorización de sonido, pero nadie los ha ayudado. Se lamentó también de la Policía Municipal, que no los apoyó en operativos dentro del parque.