Desde el 22 de enero del presente año, se publicó en Guatecompras la licitación para “Compra de potencia y energía eléctrica para cubrir la demanda de los usuarios del servicio de distribución final de la ‘tarifa social’ y ‘tarifa no social’, atendidos por la Empresa Municipal de Quetzaltenango”. La fecha de cierre y presentación de las ofertas es el 5 de marzo a las 8:30 horas. Así es como el alcalde Luis Grijalva y el Concejo Municipal comienzan a resolver un problema grave para Quetzaltenango que en los últimos 12 años, no le pusieron atención. Carmen Urízar, experta en el tema, nos habla sobre los diferentes escenarios.

Fotos: Alejandro Sandoval

Por Adrián Velásquez/La Prensa de Occidente

 

Actualmente, Quetzaltenango no sale del subdesarrollo por una debilidad, el servicio de la energía eléctrica. ¿Qué nos puede decir de ello?

El problema de Xela es lo que enfrentó Guatemala antes de 1996 con el INDE, que llevó a procesos de reforma y privatización de la distribución, es cuando surge Deorsa y Deocsa. Guatemala en la parte de la distribución tiene tres empresas que son las que se conocen: la Empresa Eléctrica de Guatemala, Deocsa y Deorsa, que funcionan bajo la sombra de Energuate. Y 17 empresas municipales, de las cuales la empresa de Quetzaltenango es la más grande, los problemas que viene arrastrando desde que la empresa se creó, es justamente lo que dice el alcalde Luis Grijalva, lo que él está enfrentando es que las tarifas se volvieron tarifas políticas. La distribución es un negocio, se debe comprar energía a un proveedor, que en este caso ha sido en INDE, tienen que haber precios que reflejen los costos reales de compra y distribución. Leí la entrevista del alcalde, tiene muy claro el diagnóstico.

Usted habla de tarifa política

Cuando la empresa de Xela hizo el contrato original con el INDE eran precios que se pactaron entre dos empresas públicas, donde sabemos que muchas de las decisiones se toman con una carga política. Son servicios que un aumento, sea de un centavo o diez, la gente lo va a resentir. Esos precios, si no reflejan el costo de producción, empiezan a ser deficitarios. Se está comprando a precios caros y los tiene que vender a precios políticos (baratos).

¿Cuáles son los escenario en Xela?

Desde soluciones intermedias hasta las agresivas. La agresiva es la que Guatemala hizo en 1996 cuando en INDE era lo que ustedes están enfrentando ahorita, con los mismos problemas; el INDE vendió la distribución, la compró Unión Fenosa. Si esa no fuera la ruta, hay una ley de alianzas público-privada, mecanismos de contratación de un tercero; lo más importante es desvincular las intenciones políticas, no permitamos que los políticos metan la mano en la actividad de una empresa y en un servicio tan importante.

¿Cree que el alcalde y el Concejo Municipal estén haciendo lo correcto actualmente?

El alcalde enfrenta problemas que ya vivimos en 1996 con el sector eléctrico, creo que él está en un circulo vicioso, él mismo lo menciona; por ejemplo, por cada kilómetro que él quisiera sustituir de líneas por nuevo cableado y disminuir la pérdida, es un millón de quetzales por kilómetro; es una red de 500 kilómetros, son 500 millones lo que estima. Se necesita generar ingresos, tiene que cobrar tarifas reales de costos de producción, de prestar servicio y mantenimiento. Él tiene dos desafíos: inversión en capital, invertir en compra de nuevo equipo, transformadores por ejemplo; pero también una inversión que debe darse año con año para mantenimiento de la operación; las dos cosas tienen graves deficiencias en Xela porque no tienen presupuesto. Los problemas de las empresas municipales es que se manejan con objetivos políticos, no son administrados como una empresa como tal; no hay eficiencia. No hay indicadores de pérdidas o de recuperación. Yo visité, durante mi gestión, al alcalde Rolando Barrientos para saber cuáles eran los indicadores de calidad y lograr mejoras al consumidor, sin embargo, no se hacía en la Empresa Eléctrica. Yo creo que el alcalde tiene un diagnóstico claro de lo que pasa, lamentablemente, los indicadores son muy negativos por todos lados. Nada de eso se puede cumplir si no enfrentan un desafío que la mayoría de empresas públicas cuando buscan eficiencia tienen que realizar, que es transparentar los verdaderos precios de las prestación de servicios, eso requiere un costo político.

¿Cuáles son esos desafíos?

Hablar de una licitación para buscar empresas generadoras es una señal que se están buscando soluciones, pero que no garantiza que van a tener oferentes. Ojalá que tengan, pero si no la tienen el siguiente paso es sentarse a negociar un convenio de pagos.

En el caso de Xela, más que buscar un paleativo para el problema que se trae desde el pasado, es ver a futuro, es pensar en desarrollar la ciudad, de buscar competitividad, traer nueva industria, nuevas empresas que garanticen que Quetzaltenango sea la segunda ciudad más importante de Guatemala, pero eso implica buscar soluciones de alianzas público-privadas; o más agresivas, buscar un operador de primer orden y servicio de calidad. Tal vez se puede mencionar un “outsourcing”. Y una decisión más agresiva es pensar en una venta de la empresa eléctrica, que esté estructurada con mucha transparencia porque también nos preocupa el tema de la corrupción, que sea venta para beneficiar al consumidor.

“Cuando la empresa de Xela hizo el contrato original con el INDE eran precios que se pactaron entre dos empresas públicas, decisiones que se toman con una carga política”

¿Cuál es papel de la Comisión Nacional de Energía Eléctrica (CNEE) con las empresas municipales?

La Comisión tiene que calificar cuál es la percepción del servicio que presta y el consumidor cómo la recibe. Como ente regularizador tiene que poner sanciones por mal servicio; de hecho, Xela tampoco sale bien calificada, ya que hay apagones, tiene pérdidas muy altas y la aplicación de la normativa ha llevado a que las empresas municipales tengan pagos acumulados a la empresa proveedora, al INDE. En 2015 eso llevó a que la Comisión pidiera una intervención de la empresa municipal, que de hecho se dio, y no era la deuda que le tiene al INDE, si no a la Comisión se le adeudaban Q3 millones; se pagaron como consecuencia de la intervención, incluso se fue a juicio. Guatemala tiene 17 empresas municipales, la de Xela es la más grande. Los problemas que el alcalde menciona de una red obsoleta con una antigüedad de 50 años, con pérdidas de casi el 35 por ciento, eso a nivel internacional es malísimo.

¿No solo Quetzaltenango le debe al INDE?

Hubo una época, 20 años atrás, en que el país estuvo generando con fuentes térmicas que provenían del petróleo, los precios de la energía eléctrica eran muy altos. En 2012, el INDE ya estaba ahorcado con deudas provenientes de todas las empresas municipales a las cuales les vende y que no le pagan. En 2012 yo asumí en la Comisión, el INDE llevó los números de endeudamiento que tenían las municipalidades. De 2015 a la fecha, sin embargo, la electricidad bajó el 30 por ciento como consecuencia de la nueva diversificación que se dio y de las licitaciones que se produjeron. Creo que eso es lo que él está buscando (Grijalva) “Yo no le voy a comprar al INDE, saco a licitación que permita que otros generadores ofrezcan nuevas tarifas”.

Eliminar la Empresa Eléctrica Municipal y dar los derechos a un solo proveedor de energía para que haga toda la inversión, ¿podría ser así?

Ahora con todas las posibilidades de las alianzas público-privadas sería una solución intermedia, que le quite los dolores de cabeza a la alcaldía y que se pague la gestión; buscar un distribuidor que quiera adquirir la operación y que es lo que sabe hacer y va a estar regulado buscando índices de eficiencia. La alcaldía tiene otros desafíos como de vivienda, IUSI, de transporte; en Xela los automóviles ya no caben, hay una expansión de la población que requiere un crecimiento de servicios públicos.

¿Qué más beneficios se tendrían?

Se debe pensar en la competitividad de Xela, sigue siendo la segunda ciudad más importante del país; con la tendencia de ciudades intermedias que menciona Pronacom e Investin Guatemala, se busca una descentralización para evitar la migración de nuestros compatriotas hacia Estados Unidos, eso requiere de soluciones de empleo en las ciudades, que los de Xela no migren a la capital buscando nuevas opciones; requiere de un servicio eléctrico confiable, que el suministro sea las 24 horas; Xela no lo está dando, tiene cortes, problemas de pérdidas. Yo creería que una de las soluciones que el alcalde debería de evaluar seriamente, lo que usted acaba de plantear (cerrar la Empresa Eléctrica de Quetzaltenango), yo coincido con eso, la alcaldía se quitaría un problema, los ciudadanos de Xela y el sistema eléctrico nacional tendrían un beneficio de tener una operación más segura, confiable y una garantía de que las inversiones en la infraestructura eléctrica, que es demasiado vieja, se van a cambiar para aumentar la competitividad.

Dar los derechos a una sola empresa. ¿Podría abusar con las tarifas?

No se puede porque la ley general de electricidad que regula el precio del transporte, se denomina el CAT, y VAD, el valor agregado de distribución. Cada cinco años se hace una revisión de los precios de las distribuidoras incluyendo a las empresas municipales. Son estudios complejos; en los últimos días se está aprobando el de Energuate; hace un mes se aprobó el de EEGSA; es un cálculo de la tarifa que se les permite cobrar para abusos. Las 17 tarifas de las empresas municipales y las tres distribuidoras las establece la Comisión Nacional de la Energía Eléctrica, como ente regulador.

El alumbrado público, ¿cómo se cobra eso?

La Comisión y las autoridades han hecho estudios y se elaboró un reglamento que está en el Congreso de la República, lo que se trata es que la tasa que los concejos municipales establezcan sean una tasa técnica que refleje el costo real del mantenimiento, lo que el alcalde menciona (Grijalva) que están imposibilitados para cambiar las luminarias porque no les alcanza. Aquí, por ejemplo, son 57 centavos por alumbrado domiciliar y 94 de alumbrado público. Por ejemplo: cien luminarias, o sea cien postes, más la cantidad y costo de cableado, nos cuesta tanto, mas hacer el mantenimiento, por decir un número, mil quetzales, dividido en tantos pobladores, eso es lo que le vamos a cobrar a cada casa.

 

“Una decisión más agresiva es pensar en la venta de la Empresa Eléctrica Municipal, que esté estructurada con mucha transparencia”

Sobre Urízar

Carmen Urízar fue presidenta de la Comisión Nacional de Energía Eléctrica, fue ministra de Energía y Minas 2007-2008; presidenta de la Comisión Nacional Petrolera de Guatemala; y vicepresidenta del Consejo del Instituto Nacional de Electrificación (INDE). Actualmente al frente de su empresa.