De acuerdo con reportes de prensa, de enero de 2019 a la fecha van ocho homicidios, tres de estos ocurridos en la cabecera departamental, el resto en otros municipios; de enero al 15 de febrero de 2018 sumaban 15.

Por Mirna Alvarado/La Prensa de Occidente

En tanto que el robo a comercios suman cuatro, el más grande ocurrió en un negocio ubicado en la 1a. calle de la zona 3; cuatro robos a viviendas de enero a la fecha; sin embargo, el año pasado a esta fecha sumaban 18 robos en comercios, los más afectados fueron las oficinas jurídicas.

Aunque las cifras son relativamente menores a las del año pasado, eso no quiere decir que la inseguridad no va en aumento a medida que pasan los días, situación que es reconocida por el gobernador, Julio Quemé, quien aseguró que la falta de recursos, la migración y el crecimiento poblacional son la raíz del aumento de la delincuencia.

Recientemente, el Tercer Ministerio del Viceministerio de Prevención del Delito, del Ministerio de Gobernación, presentó un informe del Índice de Priorización Municipal, el cual muestra que Quetzaltenango se encuentra en el noveno lugar de municipios con alta incidencia delictiva.

El Índice fue construido considerando indicadores de seguridad, principalmente delitos contra la vida, la integridad y la propiedad, además de algunos factores de riesgo y vulnerabilidad con lo que se comenzó la identificación de las zonas priorizadas para iniciar las intervenciones en materia de seguridad ciudadana.

“Trabajamos desde varios aspectos; el primero, en coordinación con la población, hemos llegado a los diferentes sectores donde buscamos estrategias de prevención y seguridad ciudadana, ya tenemos organización en el barrio La Independencia, en el Bolívar, en la colonia San Antonio, Trigales, La Democracia y otros donde se ha identificado vulnerabilidad”, aseguró Quemé.

Otra de las estrategias, según el gobernador ha sido la solicitud de más policías para patrullajes y para el fortalecimiento de las diferentes unidades especializadas como la antipandillas, de turismo, entre otras.

“Precisamente esta semana estuve con el director general de la Policía Nacional Civil, quien me confirmó que a partir de la primera semana de marzo estarán llegando nuevos elementos; además pedimos que nos apoyaran con la unidad especial canina para ubicar evidencia de los sitios y personas que trafican con estupefacientes en los sitios públicos”, agregó.

“Es importante que la población empiece a tomar conciencia situacional y adoptar medidas preventivas”, Miguel García.

Causas de la violencia local

El criminalista Miguel García Alecio señaló que el aumento de la delincuencia e inseguridad en la ciudad se debe al alto índice de migración, es decir, la estadía de personas de otros países, departamentos y /o municipios aledaños, la falta de empleo, aunado a la falta de recursos y personal de las fuerzas de seguridad.

“Es importante que la población empiece a tomar conciencia situacional y adoptar medidas preventivas, como cerrar de manera adecuada las viviendas, cambiar las rutas, poner atención a lo desconocido, en el caso de los comerciantes y transportistas deben saber a quiénes contratan”, argumentó.

Agregó que es importante la organización, sin embargo, no se debe dejar de lado el papel de las autoridades. “Hay que estar vigilantes, pero no tomar la justicia por mano propia; es importante que se hagan las denuncias”.

Según el experto, los delitos que más aquejan a la población quetzalteca son las extorsiones, los robos o asaltos a mano armada, así como los hurtos o robos en viviendas, de vehículos, entre otros.

Para Otto Vargas, del Observatorio Ciudadano Xela “Como Vamos”, las autoridades deben considerar acciones mucho más fuertes para contrarrestar los índices delictivos, el trabajo conjunto entre el gobierno local y nacional debe ser fundamental.

“Lo que debe procurar el gobierno es promulgar la seguridad de forma integral, es decir, desde la integridad física y patrimonial, ante eso debe existir un vínculo entre la municipalidad y la Gobernación; por ejemplo, la municipalidad debe iluminar las calles y avenidas para evitar la vulnerabilidad”, indicó Vargas.

En tanto que, para Raúl Chávez, del Consejo Comunitario de Desarrollo (Cocode) de El Calvario, la situación de inseguridad es “preocupante, la ciudad de Quetzaltenango está considerada como unas de las más violentas del país, debido al incremento de la criminalidad, puesto que han aumentado los asesinatos, asaltos, robos y extorsiones que mantienen un clima de intranquilidad y de zozobra”.

“Ante esta situación es urgente que las autoridades tomen las medidas correctivas porque se corre el riesgo de que nuestra Quetzaltenango se convierta en una ciudad igual a la capital, en donde a diario, los asesinatos y demás actos violentos se suscitan con una normalidad e indiferencia de los vecinos”, afirmó Chávez.

La ciudadanía debe participar

Los entrevistados concuerdan en que es urgente y necesario que la población participe en las estrategias de seguridad y prevención. “Dentro de esta coyuntura, la ciudadanía debe participar porque de no ser así, vamos a lamentar que los grupos delincuenciales terminen con la poca tranquilidad con las que vivimos”, dijo Raúl Chávez.

“La colocación de mantas en las calles o viviendas es una buena estrategia porque se establece que los vecinos se defenderán, los mensajes de provocación o enfrentamiento no son los más adecuados, es ahí donde se debe tener cuidado”, indicó Miguel García, criminalista.

Esta semana, los vecinos del sector conocido como La Democracia dieron a conocer que se han organizado, especialmente los comerciantes, quienes indicaron que son víctimas constantes de actos delictivos sin que las fuerzas policiales hagan algo para prevenir la situación. “Nos hemos organizado para evitar ser parte de las estadísticas, creemos que esta advertencia será suficiente para defender nuestros lugares de trabajo, esperamos que las autoridades reaccionen a nuestro favor y pronto”, dijo Mynor Rosal, comerciante.

Otro sector que también empezó con la organización es el de la colonia Molina, donde se han armado con gorgoritos para dar señales de alerta. “No pretendemos tomar la justicia por nuestra propia mano, pero sí pretendemos defendernos de la delincuencia que ha ido creciendo, uno denuncia y denuncia pero las autoridades nada”, dijo Vidal Argueta, vecino del lugar.

En varios sectores de Quetzaltenango, los vecinos han optado por organizarse, de esa cuenta evitar convertirse en parte de las estadísticas delictivas.

Nota:

En la PNC y Gobernación no proporcionaron estadísticas de robos y muertes violentas en Quetzaltenango, el reporte se hizo con base en información de medios de comunicación.