Durante 34 años, Marvin Escalante se ha dedicado a hacer deporte y dejar una huella importante dentro y fuera de las fronteras de nuestro país, convirtiéndose en un ejemplo para la juventud.

Marvin Escalante ha dedicado 34 años de su vida a hacer deporte.

Por Stuardo Calderón/La Prensa de Occidente

Originario de Quetzaltenango, desde los 10 años de edad se inició en su carrera deportiva, entre los que más resalta está el futbol y voleibol. A los 15, fue campeón nacional de 1,500 metros planos en las categorías juvenil “A” y “B”; además, jugó beisbol a Miami, Florida, Estados Unidos, donde fue considerado el mejor cátcher, de aquel equipo, y a los 18, se dedicó de lleno a los estudios universitarios.

“A los jóvenes siempre les recomiendo que lleven de la mano los estudios, porque siempre ha sido complicado recibir ayuda por parte de las entidades deportivas, contar con una carrera es un respaldo para sufragar los gastos”, comentó Escalante.

Posteriormente, se dedicó al ciclismo y fue parte del equipo más poderoso que ha surgido en el país, el Café Quetzal, con el que ganó seis vueltas a Guatemala, fue campeón nacional de ruta y contrarreloj individual 1991-1992.

“Teníamos un grupo muy completo, con el que corrimos diez vueltas a El salvador, 13 en nuestro país; estuvimos en España, Alemania, Cuba, Venezuela, Colombia, por mencionar algunos países”, detalló.

Resaltó que para prepararse físicamente escalaban volcanes para fortalecer la condición. Esta actividad la realizaban de octubre a enero, llegaban a 3 mil 700 metros sobre el nivel del mar, lo que les ayudaba a generar más glóbulos rojos y posteriormente hacían un complemento con natación, pesas y carrera pedestre.

En 2003 se convirtió en el primer y único quetzalteco en lograr dos Iron Man, el primero en Miami y posteriormente en Frankfurt, Alemania.

Actualmente, es el máximo exponente del ciclismo en la categoría máster.

FIGURA

Marvin asistió a los Juegos Panamericanos de Mar del Plata y Habana, Cuba; además de los Olímpicos de Atlanta 1996, donde dejó buenas sensaciones. A los 35 años se inclinó por otro deporte, empezó a involucrarse en el triatlón, a participar en los Iron Man, una modalidad que consiste en cubrir tres distancias, 3.86 kilómetros de natación, 180 km de ciclismo y 42.2 km en carrera pedestre.

Fue campeón de duatlón y triatlón durante 15 años. En 2003 se convirtió en el primer y único quetzalteco en lograr dos Iron Man, el primero en Miami y posteriormente en Frankfurt, Alemania.

“También me involucré en el ciclismo de montaña, en 1996 estuve en el campeonato mundial de esta modalidad en Alemania, pero luego lo dejé porque continúe con mis estudios de postgrado”, agregó.

Un detalle que remarcó fue que lo tomaron en cuenta para ser directivo en la CDAG, algo que rechazó porque para él, implicaría abandonar el deporte, “y también me negué porque la corrupción nos tiene abrazados, no me gustaría ser tildado”, resaltó.

Recientemente, recibió el “Chivo de Oro”, galardón que se entrega a los deportistas más emblemáticos de la Ciudad Altense. Cabe resaltar que hace dos años, con 54 años de edad, volvió a correr una Vuelta a Guatemala y estableció un récord al ser el deportista más longevo en culminar el recorrido de una competencia organizada por USSI.

Apoyo al deportista

Escalante comentó que por sus propios medios buscó patrocinio para la construcción de una infraestructura que ahora es para la Asociación de Triatlón de Xela. Indicó que la obra fue valorada entre 20 mil y 30 mil quetzales, que también permitió tener espacio para una piscina.

Actualmente corre para el equipo Hino One/La Red/Tigo en las categorías Máster, el fin de semana reciente fue el ganador de su división en la Tour de la Paz y ahora apunta a la edición 12 del Reto Quetzal, que será en 15 días y reunirá a los mejores ciclistas de montaña de América.

“Creo que en Guatemala hay talento, pero no hay educación para hacer deporte, algunos se casan luego y abandonan este sueño. Por nuestra condición es mejor apostarle a los deportes individuales, considero que hay futuro en ciclismo, atletismo, marcha, boxeo y posiblemente en gimnasia. Si apuntamos al futbol u otros deportes estamos perdidos, jamás llegaremos a un mundial”, finalizó.

“También me involucré en el ciclismo de montaña, en 1996 estuve en el campeonato mundial de esta modalidad en Alemania”, explica Escalante