Mientras el jefe edil y su Concejo Municipal analizan si deben o no invertir es dinero, proveniente de los aportes de gobierno, el caos va en aumento en la segunda ciudad en importancia del país.

Por Mirna Alvarado/La Prensa de Occidente

Problemas como el desorden vial, mercados, calles destruidas, ordenamiento territorial y el colapso de la red eléctrica han generado descontento en los quetzaltecos; sin embargo, pese a que las autoridades municipales cuentan con los recursos económicos para intervenir, su temor o desconocimiento a Ley de Contrataciones del Estado les impide ejecutar proyectos.

“Nosotros tenemos el dinero en la cuenta única del tesoro municipal, está ahí para inversión pública, pero los ítems que establece la ley no nos permite ser agiles en la ejecución de los proyectos”, fueron las palabras del alcalde.

De acuerdo con Grijalva, lo que no ha permitido la ejecución de proyectos y que por ende se acumule el efectivo, es la deficiencia que existe en la Dirección Municipal de Planificación (DMP), además del temor de los empleados a equivocarse en la redacción o elaboración de planos de algún proyecto que luego les traiga complicaciones legales.

Pero mientras la pasividad del alcalde, el Concejo y la ineptitud de los empleados municipales continúa, la ciudad se ahoga y parece ir perdiendo poco a poco el puesto de ser considerada como la segunda ciudad más importante después de la capital.

Las universidades de aliados

Analistas del Instituto Quetzalteco de Estudios Nacionales mencionan que las autoridades podrían invertir los recursos acumulados en proyectos pequeños que permitan el mejoramiento de la ciudad, y si no tienen capacidad para elaborar los proyectos, deberían buscar alianzas con las universidades.

“Uno de los problemas a los que se debería poner atención especial es la decadencia de la red eléctrica, que no ha tenido mantenimiento desde hace aproximadamente 40 años. Consideramos que una buena parte del dinero que se tiene guardado puede ser bien utilizado para el mantenimiento, cambio o mejoramiento de la red eléctrica”, explicó Mario Aníbal González, portavoz del Instituto Quetzalteco de Estudios Nacionales.

De acuerdo con González, la reciente construcción de megacentros comerciales, que utilizan grandes cantidades de electricidad, podría generar más complicaciones en la red de distribución, lo que se convierte en una bomba de tiempo.

“Las autoridades pueden invertir también proyectos de semaforización, de bacheo o mejoramiento de las rutas principales, de esa cuenta se mejora la circulación y de alguna manera se podría evitar el caos vehicular que a diario observamos”, añadió.

Explicó que un proyecto de mantenimiento y señalización también podría quedar bien, especialmente en las rotondas que en los últimos años han quedado obsoletos. “Personas del ámbito privado, nosotros desde el instituto y hasta las universidades hemos planteado proyectos de mejoramiento que no requieren de muchos millones que bien se pueden aplicar y mejorar la situación de Quetzaltenango”, indicó González.

Mejorar ornato y soluciones a los informales

Para solucionar el problema del incremento de ventas informales, el especialista recomendó que se debe invertir en el mejoramiento de los parques, de esa cuenta que estos sean utilizados para la recreación familiar, a la par de ello, el mejoramiento de los mercados o en el mejor de los casos, la construcción de una central de mayoreo, y estacionamientos públicos en cercanías de los mercados.

“La equivocación de las autoridades es retirar a los vendedores informales sin darles una alternativa, es decir, si se invirtiese en lugares dignos, los mismos comerciantes voluntariamente se retirarían de las calles”, indicó.

Otro problema urgente que se debe solucionar y que es parte de la implementación del Plan de Ordenamiento Territorial (POT), es la regulación del uso y tenencia de agua, especialmente en los condominios, y de no prestarle atención se corre el riesgo de agotar el manto acuífero.

“La comuna no ha pensado en invertir en la normativa de condominios en el uso del agua, se construye un pozo para abastecer a más de 20 casas, es como si abriéramos un coco y bebiéramos al mismo tiempo cinco o más personas”.

González aseguró que, recientemente, se conoció que la falta de control en las colonias causa algunos inconvenientes; claro ejemplo el de la colonia Vista Bella, donde se ha mencionado el aumento de Q20 anuales derivados del alza en la energía eléctrica.

“Es urgente que las autoridades le pongan atención a la creación de una Ley de Aguas, o reglamento de agua, que permita el control en el uso, explotación y venta, y con Q230 millones se puede hacer bien”.

Oswaldo Ramírez, vecino de la zona 2, calificó como de retroceso el actuar de las autoridades municipales, pues considera que, si existe el recurso, debería existir capacidad para la organización y planificación de los proyectos que resuelvan todos los conflictos existentes en la ciudad.

“Si hay dinero que lo usen, si no para resolver, por lo menos para prevenir problemas más graves”, aseguró.

Las inundaciones en época de lluvia

“Necesitamos proyectos que prevengan las inundaciones”, dijo Regina Tucux, una comerciante del mercado La Democracia. “Gracias a Dios, hemos tenido una larga época seca, de lo contrario ya habría más daños en la infraestructura”, expresó.

“Varios profesionales, especialmente del Cunoc, han presentado estudios y proyectos para darle solución a los problemas de las inundaciones, pero al parecer han sido engavetados; desconocemos la razón, pero sí hay programas a donde enfocar los recursos”, puntualizó el representante del Instituto Quetzalteco de Estudios Nacionales.

“Yo no temo tener hallazgos de la contraloría, yo soy el más interesado en ejecutar, pero son los empleados los que temen que después de una auditoría les emitan un reparo”, se excusó Luis Grijalva.

Cuatro problemas que más afectan a los quetzaltecos

La Dirección del Sistema de Investigación del Centro Universitario de Occidente (Dicunoc) presentó en noviembre de 2018, los resultados de la segunda encuesta, “Xela, ¿cómo vamos?”.

Los quetzaltecos dijeron que los cuatro problemas que más los afectan son la inseguridad, mal estado de las calles, cortes de energía eléctrica y mal gobierno municipal, en ese orden.

Los encuestados, en un 93 %, expresaron que la situación en general empeoró debido a la inseguridad y falta de acción del alcalde y su Concejo para resolver los problemas que tiene la ciudad.

En dicho estudio de opinión se evaluaron siete variables: desempeño del alcalde, Concejo Municipal, gobernación departamental, diputados, Policía Nacional Civil, servicios públicos y privados.

Entre otros resultados dados a conocer en la encuesta que presentó el director del Dicunoc, Jorge Lemus, mencionó que los quetzaltecos encuestados desaprueban la gestión de las autoridades; los peores calificados son los diputados representativos del departamento de Quetzaltenango.

“Yo no temo tener hallazgos de la contraloría, yo soy el más interesado en ejecutar, pero son los empleados los que temen que después de una auditoría les emitan un reparo”, dice Luis Grijalva, alcalde de Quetzaltenango