El alcalde Luis Grijalva recientemente fue proclamado como candidato a diputado por el distrito de Quetzaltenango, participará en la contienda electoral con Encuentro por Guatemala, partido que lo llevó a ocupar la silla edilicia.

Luis Grijalva debió haber pedido permiso tres meses antes del 22 de marzo.

Por Mirna Alvarado/La Prensa de Occidente

“En ninguna parte de la Ley Electoral se me prohíbe continuar en la alcaldía, así que no voy a pedir permiso y menos renunciar”, dijo el jefe edil al ser cuestionado.

Grijalva explicó que aún no cuenta con el finiquito respectivo, pero que espera obtenerlo antes de que termine el plazo para inscribir candidatos. “Espero contar con el finiquito en estos días, es el único documento que me falta, deseo llegar al Congreso para trabajar por el bien de los quetzaltecos”.

“Hay que hacer reformas a la Ley de Contrataciones del Estado y quiero estar en el Legislativo para trabajar en eso y facilitar los procesos a los alcaldes que, como yo, tienen las manos atadas para consolidar muchos objetivos”, respondió al referirle el poco progreso que ha tenido la ciudad desde que él se convirtió en alcalde.

El “alcalde viajero” tiene una frontera

Para el constitucionalista y académico Allan Estrada, Grijalva está en problemas legales. “La Constitución no prohíbe que un alcalde o alguien de una municipalidad aspire a una diputación, en Xela ha sucedido otras veces, pero sí tienen que pedir permiso, no puede participar siendo alcalde”, acotó el experto.

Y agregó: “Debió haber pedido permiso tres meses antes del 22 de marzo, eso tendría que haber sido por lo menos el 22 de enero. Además, él no puede ser candidato si estuvo en la inauguración de alguna obra pública, no podría participar por “propaganda anticipada”.

Sin embargo, el artículo 164 de la Constitución Política de la República de Guatemala, específicamente en el penúltimo párrafo, se lee: “Quien sea funcionario debe renunciar por lo menos tres meses previo a la convocatorio a elecciones”. A esto, Estrada explicó que se refiere en funcionarios que están en el Ejecutivo y Judicial, no municipal.

Grijalva tendrá que pasar por varios filtros: el primero es el Registro de Ciudadanos, tiene que presentar una declaración jurada donde hace ver que no tiene ninguna prohibición y no están ejerciendo una gestión pública actualmente. Ahí ya incurre en una falsedad. Posterior, cuando el Tribunal Supremo Electoral adjudica, otro filtro, donde deben presentar una actualización de la papelería, detalló el constitucionalista.

No hay capacidad

Para Ronald Gamboa, representante de la colonia El Vaquero, zona 9, la participación del alcalde en la contienda electoral es lamentable, debido a que su capacidad se pone en duda considerando que como jefe edil, lo único que ha logrado es empeorar las condiciones de la población quetzalteca. “Él debió dejar esos espacios para gente joven, capaz, con nuevas ideas, profesionales. Ha dejado mucho que desear al frente de la municipalidad”, indicó Gamboa.

En opinión del analista José Yac, “hay dos puntos importantes: el primero es que se pone en evidencia que el alcalde es uno más de los típicos políticos tradicionales, que pretende perpetuarse en el poder, motivado en sus propios intereses. Creo que es un mensaje claro que dice, soy incapaz de administrar un municipio y quiero refugiarme en este espacio para mantener mi inmunidad”, enfatizó.

Por ética profesional

“Justamente el TSE analiza si los alcaldes deben o no renunciar o pedir permiso antes de buscar una diputación, no sé con exactitud lo que dice la ley pero creo que, aquí debe ser más un acto puramente ético, dejar la municipalidad mientras se dedica a la campaña”, así se expresó Otto Vargas, del grupo gestor y parte del Mirador Electoral.

Cabe mencionar que esta es la primera vez que un alcalde no deja el cargo para dedicarse a las actividades proselitistas, tanto el exalcalde Jorge Barrientos como Rigoberto Quemé Chay pidieron permiso y delegaron funciones al Concejal Primero, mientras se dedicaban a las campañas cuando buscaron ser reelectos.

“A mi juicio se debe respetar lo que dice el artículo 164 de la Constitución Política de la Republica de Guatemala, por jerarquía normativa, la Ley Electoral nació de la Constitución”, opinó el abogado Jorge López.

Es la primera vez que un alcalde no deja el cargo para dedicarse a las actividades proselitistas, el exalcalde Jorge Barrientos y Rigoberto Quemé Chay pidieron permiso y delegaron funciones.