Luego de su salida de la institución, Ramiro Cepeda acudió al Ministerio Público para denunciar a la directiva, a la porra del Sexto Estado y al delegado del Club, Édgar Mendoza. 

Ramiro Cepeda fue golpeado el domingo 10 de marzo en Malacatán por un grupo de aficionados identificados con el club.

Por Stuardo Calderón /La Prensa de Occidente 

Esta semana, el entrenador sudamericano dejó las filas del club y rescindió su contrato con los dirigentes; sin embargo, la novela continúa, el jueves pasado colocó una denuncia por los hechos suscitados el domingo 10 de marzo en Malacatán, San Marcos.

Cepeda fue víctima de golpes e insultos por un grupo de aficionados identificados con la camisola del equipo en las afueras del inmueble deportivo.

“Denuncio a la junta directiva del Xelajú M.C. porque no me brindó seguridad ni garantías, teniendo conocimiento de quienes son los responsables de todo lo sucedido, y a su delegado Édgar Mendoza, porque él recibió una llamada telefónica donde le manifestaron que afuera había un grupo de personas que quería agredirme; sin embargo, esta persona me sacó a la calle, me expuso al peligro teniendo conocimiento que estaban esperándome para agredirme”, manifestó Cepeda en la denuncia.

El ahora extécnico también le solicitó a la subestación de la Policía Nacional Civil de La Esperanza, brindarle protección a él y su familia, debido a una serie de amenazas que recibió por parte de algunos integrantes de la porra del Sexto Estado.

Se intentó localizar por vía telefónica a Mendoza y a dirigentes del club para conocer su postura, pero no contestaron la llamada.