El personal del Sistema de Información Geográfica (SIG), de la Municipalidad de Quetzaltenango, presentaron un estudio sobre la modernización del servicio de transporte urbano y también encontraron que la mayoría de unidades opera de forma ilegal.

Por Carlos Vásquez/La Prensa de Occidente

Pablo González, director del SIG, afirmó que ninguna de las rutas tiene vigente sus permisos de ruta, que los acuerdos de funcionamiento ya vencieron, pero por la necesidad de la población de transportarse, las unidades no pueden dejar de funcionar.

El estudio Análisis Territorial del Sistema de Transporte Público en el Municipio de Quetzaltenango determinó que solo 17 paradas están autorizadas y 187 son ilegales. En su mayoría están en mal estado, además que el 90 por ciento de rutas y buses pasan por la 4a. calle de la zona 3. 

Mal servicio

Entre las deficiencias detectadas: los pilotos no cumplen con el horario ni con el recorrido autorizado, irrespetan las paradas y las señales de tránsito, tratan mal a los usuarios, cobran más de lo autorizado.

El director del SIG, Pablo González, comentó que esta es la primera fase del estudio y “ahora se debe pulir la propuesta” para orientar al Concejo Municipal cuál es el siguiente paso a seguir. “Se considera que en la ciudad circulan entre 800 a 1,000 unidades, pero el estudio logró determinar que solo 347 están registradas, ahora solo queda saber cuál es la demanda y la oferta para regularizar y legalizar el servicio”, comentó González.

Infraestructura desecha

Para el exauditor de la comuna altense, Carlos Villagrán, no se pueden tener unidades del servicio urbano nuevas si las calles están en mal estado; que se deben tener unidades nuevas, precios acorde a la comodidad, calles sin baches y autoridad que haga respetar las leyes. “Los pilotos se paran donde se les da la gana, cobran de más de lo autorizado, solo las horas pico trabajan, se salen de sus rutas, y la falta de ejercer la autoridad y tener un reglamento desactualizado, son las deficiencias”, comentó Villagrán.

Los pilotos no cumplen con el horario ni con el recorrido autorizado, irrespetan las paradas y señales de tránsito, tratan mal a los usuarios, cobran más de lo autorizado.