Tras el terremoto de San Perfecto, el 18 de abril de 1902, el antiguo templo quedó destruido, recomendándose las imágenes en las casas vecinas, la del Señor Sepultado quedó en la casa de Esteban Cotom, quien la entregó en 1924 a un comité. En 1925 acuerdan salir en procesión, no conociéndose como comité, asociación y hermandad, sino “Grupo de Cargadores”, hasta el 11 de marzo de 1941, en que a iniciativa de Pablo Oroxom, se convierte en Hermandad, siendo este su primer presidente.

“La hermandad tiene 200 socios hombres y el Viernes Santo cargan entre 150 a 200”

Rigoberto Quemé tiene 78 años y la mayoría de tiempo se ha dedicado a servir en el templo Transfiguración en el Centro Histórico de Quetzaltenango, ahora preside la Hermandad del Señor Sepultado. Tiene 45 años de ser parte de las actividades de la iglesia y ahora dirige la hermandad.

¿Qué lo motiva a participar en todas las actividades de la hermandad?

Esto nace del corazón, no hay otra forma mejor porque requiere la representación del amor a Dios y sus bendiciones que nos regala todos los días. Es una gran responsabilidad porque requiere tiempo y organización por los fondos económicos, pero todo se hace con gran agrado para el Señor.

¿Cuál es el proceso de elección del presidente de la hermandad?

Se elige por medio de la asamblea y existe votación para darle confianza al nuevo presidente de la Hermandad del Señor Sepultado, requiere compromiso y ser una persona colaboradora y dedicada.

¿Cómo se financia la Hermandad?

Obtiene fondos a través de colectas, principalmente de todas las visitas que hace la imagen réplica de Señor Sepultado, porque todo el año los feligreses le abren las puertas de su casa.

¿Cuántos hombres tienen la asociación y cuántos cargan el Viernes Santo?

La hermandad tiene 200 socios hombres y el Viernes Santo cargan entre 150 a 200 socios.

¿Menciónenos qué costumbres tienen durante el año con la imagen de Señor Sepultado?

La imagen se mantiene en la casa del presidente y durante el año hay actividades en la iglesia, las cuales son especiales para rendirle honor y para pedir bendiciones para todo Quetzaltenango. El Viernes Santo, la procesión sale del templo a las 16:30 horas y retorna al templo entre 11 y 12 de la noche. Otros años había salido a las 17:00 horas, pero ahora cambiará.

Mensaje que le da la población quetzalteca

Les digo que no se olviden de agradecer por todo lo que se nos da, lo importante es reflexionar para realizar un cambio de actitudes y del corazón y que todo se convierta en amor al prójimo, en ayudar al necesitado.

 

“Invitamos a toda la población que quiera participar en el cortejo procesional que se inscriba en el salón social ubicado en la parte exterior del templo San Bartolomé”.

Requisitos:

  • Tener buena voluntad.
  • Traje formal negro.
  • Pagar su derecho a asignación de un turno social.

 

 

 

Inicialmente, para acompañar la procesión del Señor Sepultado de la Transfiguración, se prestaba la Dolorosa del Justo Juez de Catedral, luego ocupó este lugar una imagen de María Auxiliadora, a la que se vestía como Dolorosa. A iniciativa del dueño de María Auxiliadora, se reúnen en 1936, varias vecinas del barrio para fundar una Asociación de la Virgen de Dolores, siendo su primera presidenta Reyes Sac. El 21 de noviembre de 1936, se contrata al escultor Rosalío Coyoy Estrada, exempleado de los talleres de Julio Dubois padre, para burilar la imagen, quien la entrega el 1 de marzo de 1937.

En el mismo cantón reunieron entre los vecinos los 45 quetzales que costó la imagen. La Virgen es acompañada del encino, (la cruz), el gallo, el martillo, la llama, los clavos, los juncos, el pichel o jarra, la columna, la mano de Malco, los dados, la tenaza, la túnica, dos escaleras, el sudario, la paloma, la esponja donde sorbió agua Cristo, dos barras y cinco lanzas.