Sin opciones matemáticas para clasificar a la liguilla, los Chivos reciben mañana a Sanarate en un partido que pondrá fin a un semestre de pesadilla y mediocridad.

Xelajú juega su último partido de la temporada ante Sanarate mañana.

Por Stuardo Calderón/ La Prensa de Occidente

Xelajú descartó sus ilusiones desde el miércoles tras empatar en Huehuetenango con el Deportivo Chiantla, con quien nivelaron fuerzas 1-1.

El resultado, dejó a los quetzaltecos con 28 unidades, lejos del sexto y séptimo lugar que ahora es ocupado por Guastatoya y Chiantla, que suman 32 y 30 dianas, y se jugarán la última carta mañana para definir quién de los dos será el último invitado a la fiesta grande.

Por su parte, a Xelajú solo le resta intentar cerrar con un poco de dignidad el semestre pobre que vivió en el torneo, y el rival será Sanarate, quien necesita ganar para salvar la categoría.

“Es triste saber que no podremos avanzar a liguilla, esto es consecuencia de nuestra irregularidad en el campeonato. Solo queda ganar en casa mañana y empezar a pensar en la próxima temporada”, dijo el defensor Milton Leal.

Las próximas horas serán decisivas en el campamento de los Chivos, ya que la dirigencia deberá confirmar si le brindará el voto de confianza a Walter Horacio González para que continúe en el banquillo.

“Creo que uno hace su trabajo de la mejor manera, quedará esperar que decisiones se toman. De igual manera, estoy agradecido por la confianza que se me brindó para estar en este puesto, di lo mejor, lastimosamente el objetivo no se logró”, aseguró el entrenador González.

Las próximas horas serán decisivas, la dirigencia deberá confirmar el voto de confianza a Walter Horacio González para que siga de director técnico.