El crecimiento poblacional, las malas prácticas ambientales y falta de inversión de las autoridades hacen que el problema se agudice.

Por Mirna Alvarado/La Prensa de Occidente

La época de invierno recién empieza y los problemas en las principales zonas de la Ciudad Altense comienzan a sentirse. Viviendas anegadas, negocios sumergidos, vehículos estancados y personas con el agua hasta el cuello son parte de las escenas que se ven cada vez que llueve.

La topografía, la deforestación, el crecimiento poblacional, la mala planeación de nuevas colonias y la desembocadura de aguas pluviales de otros municipios son algunos de los factores que los ocasionan.

A decir del exalcalde Rigoberto Quemé Chay, este problema pudo haberse resuelto si se hubiese implementado el Plan Maestro de Drenajes que, en 2003, el gobierno de Austria realizó.

“El Plan Maestro de Drenajes se podía implementar paulatinamente, paso por paso, el detalle fue que no se le prestó atención y se evitó la inversión, se empeñaron más en las medidas de mitigación más no en las soluciones concretas”, explicó el ex jefe edil.

Según recuerda el exfuncionario, las zonas con mayor vulnerabilidad, hace 15 años, solo eran las zonas 2 y 5, ya que ese lugar era una laguna, conforme va pasando el tiempo los lugares con riesgo han ido creciendo, tal es el caso que ahora el agua se estanca en El Calvario, zona 1; La Democracia, zona 3, zona 2 y parte del Centro Histórico.

“Xela es un guacal, no tiene rutas de desfogue, eso causa que el agua de toda la parte alta se estanque con más facilidad y aunque la lluvia se detenga, el agua permanece estancada por varias horas”, resaltó Quemé.

Para Gloria Calderón, de la zona 2, e integrante de la Comisión de Riesgos e Inundaciones, la falta de inversión y voluntad política de las anteriores y actuales autoridades han ocasionado el crecimiento del problema.

“Hemos realizado limpieza de drenajes, de bóvedas, pero eso no es suficiente, la administración anterior dragaba los ríos, los primeros años de esta administración no hubo inversión y poco apoyo para realizar estos trabajos, fue hasta el año pasado que se preocuparon y comenzaron a trabajar, pero fue hasta que nosotros como vecinos pusimos el ejemplo”, comentó Calderón.

Fotos: Stuardo Calderón

Jorge Barrientos tampoco hizo nada

Aproximadamente, en 2010 durante la administración Barrientos Pellecer, el plan maestro de drenajes realizado por el gobierno de Austria fue actualizado por ingenieros del Centro Universitario de Occidente, este estudio contemplaba acciones como la recuperación de zanjones naturales para evitar que las correntadas llegaran al centro de la ciudad, sin embargo, estas sugerencias no se pusieron en práctica.

“Recuerdo que durante el gobierno del exalcalde Barrientos se realizó otro estudio que costó un millón de quetzales, pero nunca se implemento, ese contemplaba la reforestación y de nuevo la recuperación de zanjones”, agregó Calderón.

Raúl Chávez, integrante del Consejo Municipal de Desarrollo (Comude) y vecino del Calvario, zona 1, señaló que las inundaciones en la ciudad de Quetzaltenango se han convertido en un mal endémico que afecta seriamente el bienestar de la población, especialmente debido a la ineficiencia de las autoridades municipales, “que no toman medidas de mitigación básicas que por lo menos sean un paliativo”.

“Esta problemática es multicausal y en consecuencia se pueden tomar algunas acciones que disminuyan sus efectos. La limpieza de los tragantes debería hacerse en los primeros meses del año y no hacerlo durante el invierno, al igual que las bóvedas, que dicho sea de paso no han tenido la limpieza respectiva, además de los pozos de absorción que se encuentran arriba de Pacajá, tienen más de dos años abandonados, por eso las correntadas de agua desembocan directamente sobre el barrio El Calvario”, agregó Chávez.

Vecinos toman medidas

Otro sector afectado en años anteriores es El Vaquero, aunque con las últimas lluvias este lugar no se vio afectado gracias a las medidas de prevención que los mismos vecinos pusieron en práctica debido a la falta de atención de las actuales autoridades.

“Nosotros hemos tomado nuestras propias medidas de prevención, colocamos sacos de arena en las entradas de las viviendas, limpiamos zanjones, también hemos sugerido a las autoridades que se considere evitar que la frontera agrícola avance en las montañas y el mantenimiento de los tanques tormenta ubicados en la nueva ciudad de Los Altos, pero no hemos sido escuchados”, comentó Ronal Gamboa, secretario del Cocode del sector El Vaquero.

“Es lamentable que el Concejo Municipal sea cómplice de la depredación de nuestros recursos naturales, por la deforestación de los bosques que antes eran una barrera natural para contener el agua de lluvia, la explotación de minerales en el Valle de Palajunoj, el cual es arrastrado a la ciudad, ocasiona taponamiento de drenajes, las inundaciones tienen un denominador común: la ineficiencia de las autoridades”, aseveró Raúl Chávez.

Se justifican

El crecimiento poblacional con la construcción de nuevas colonias es uno de los factores que más contribuyen a las inundaciones indicó Luis Grijalva. “Los drenajes son muy antiguos, fueron diseñados para la población de ese momento, pero estamos implementando medidas de mitigación, como el mantenimiento a los drenajes, alcantarillas y bóvedas, eso nos ha ayudado a evacuar las aguas estancadas en los sectores vulnerables”, dijo.

Grijalva señaló que los estudios realizados durante las administraciones anteriores tienen un costo bastante alto, razón por la que no se ha considerado su implementación. “Para echar a andar el Plan Maestro de Drenajes necesitamos más de mil millones de quetzales y para eso tendríamos que pedir un préstamo a entidades internacionales, para eso necesitaríamos el apoyo del Congreso y el gobierno central, lo cual no tenemos”, agregó.

Roberto Galindo, titular de la Dirección Municipal de Drenajes, aseguró que los estudios realizados en los años 1986 y 2004 han quedado obsoletos, pues las condiciones de la ciudad han cambiado. “El plan realizado en 2004 venció más o menos en 2016 o 2017, aunque las ideas que le dieron vida al Plan se siguen tomando en cuenta para las medidas de mitigación, pero para que el problema de las inundaciones se resuelva se debe invertir mucho dinero y no será durante una administración, se necesitan de 12 a 15 años”, aseveró Galindo.

Fotos: Stuardo Calderón

Candidatos sin propuesta

Ronal Gamboa, representante del sector El Vaquero, señaló que hasta ahora no ha escuchado propuestas reales para resolver el problema de inundaciones de parte de los aspirantes a la alcaldía, incluso parece que desconocen el tema por completo.

“Ningún candidato ha presentado soluciones apegadas a la realidad, algunos no cuentan siquiera con planes de prevención o mitigación, lo que nos lleva a pensar que en el próximo gobierno estaremos peor. Como vecinos vamos a tomar nuestras propias medidas”, agregó.

“Debe existir voluntad y capacidad de negociación de parte de las nuevas autoridades para mitigar o dar los primeros pasos para la solución de las inundaciones, pero previo a ello deben tener conocimiento de la historia y la topografía de la ciudad”, indicó Quemé Chay.