Jorán Molina alzó los puños al cielo en tierras aztecas al vencer a Ramón Beltrán, en una noche donde el pugilista chivo se llevó la ovación de los espectadores.

En México se llevó los honores por su actuación en el cuadrilátero.

Por Stuardo Calderón/La Prensa de Occidente

Quetzaltenango sigue dejando huellas importantes en el boxeo internacional y esta vez fue el turno de Molina, quien viajó a Veracruz, México, para enfrentar a un rival que llegaba como favorito por el buen momento que vivía. Sin embargo, Jorán dio el batacazo al sorprender a todos y llevarse el triunfo.

“El combate fue difícil, no conocía al rival. En el tercer asalto me conectó un gancho que me botó, pero a los tres segundos reaccioné y me puse de pie; lo más emotivo llegó al quinto round, cuando lo tiré a la lona; desde ahí, la pelea se inclinó a mi favor y el público también”, comentó el pugilista.

Ambos resistieron los seis rounds que estaban pactados y mantuvieron una aguerrida pelea que debió definirse por decisión de los jueces. “Los encargados de impartir justicia vieron mejor técnica en mí y me decretaron vencedor”, agregó Molina.

Este es el octavo triunfo de Jorán en territorio de los maríachis, un balance positivo ante tres derrotas que ha sufrido el quetzalteco de 27 años, quien también dirige a las selecciones juvenil y élite de la Asociación de Boxeo de Xela.

Afirmó que la participación de los guatemaltecos hasta el momento está siendo productiva en el boxeo en la categoría amateur; siempre se han dado resultados importantes, pero en el profesional se están abriendo muchas oportunidades.

“Tenemos programada otra pelea para agosto, aunque la fecha no está confirmada, volverá a ser en México”, finalizó el “Lobo”.