En la Escuela de Pintura Municipal ubicada en el Centro Intercultural se encontraban guardadas varias obras de arte donadas por artistas sin los cuidados necesarios y el debido tratamiento.

 

Por Mirna Alvarado/La Prensa de Occidente- Fotos de David Pinto/Archivo

Cómo se inicia el proyecto

El certamen Arturo Martínez fue instituido por el Ministerio de Educación y la Municipalidad de Quetzaltenango en 1970, por iniciativa del maestro Víctor Vásquez Késtler para rendirle honor al ilustre pintor de Cantel y estimular la creación artística en la región occidental.

De ahí en adelante se realizó por varios años. Recientemente, el Patronato para la Protección del Centro Histórico lo reactivó. Este año, la Fundación Rozas-Botrán decide apoyar el certamen.

Luego de la premiación del año pasado, el representante de Rozas-Botrán en Xela, Alejandro Botrán, preguntó dónde están las obras de todos los certámenes. Y le indicaron que en la Casa de la Cultura estaban algunas y en el edificio de la municipalidad, otras.

“En la Casa de la Cultura estaban embaladas y guardadas”, informó Botrán. Y es como se le ocurre presentar el proyecto de recuperación a la fundación e inicia el trámite que hoy nos lleva a este reportaje.

La pinacoteca

Yohana Rojas, directora de la Casa de la Cultura, explicó que el anterior director de esta dependencia inició un proceso de registro de las obras, algunas se mantenían en la Casa de la Cultura, pero una buena cantidad se encontraba en las instalaciones de la escuela de pintura, de donde apenas hace un par de meses fueron retiradas del lugar.

“El lugar no era adecuado para la preservación de estos cuadros, encontramos que la escuela está desordenada, tiene plagas de roedores, falta iluminación y es un lugar un tanto húmedo”, señaló Rojas.

Los cuadros presentan daños visibles en los marcos, pero por fortuna no fueron hartazgo de los roedores, de acuerdo con la directora, algunas se encuentran exhibidas en el salón de la Casa de la Cultura otras en oficinas municipales, pero la gran mayoría está resguardada en un espacio de ese edificio.

La escuela de pintura, conocida también como pinacoteca, fue visitada por personal del Centro de Rescate, Estudio y Análisis Científico para el Arte (CREA), de la Fundación Rozas-Botrán, la cual se dedica a la conservación y restauración del patrimonio cultural, quienes realizaron un estudio para determinar el estado real de las obras.

Alejandro Botrán agregó que al ver el deterioro en que se encontraban las pinturas iniciaron un proceso ante las autoridades municipales para implementar el rescate de las obras. De esa cuenta, el Concejo Municipal aprobó que esta fundación junto al especialista de CREA se dieran a la tarea de la restauración y conservación de las obras de arte.

Unos 109 cuadros se someterán al proceso de verificación, “restaurar el arte tiene un costo, por lo que consideramos invertir un aproximado de Q156 mil”, explicó Botrán.

El convenio establece que la Fundación Rozas-Botrán y CREA donarán el 65 % del costo, que incluye mano de obra y otros, en tanto que la municipalidad aprobó aportar unos Q70 mil.

“El proceso para alcanzar este convenio fue de un año o año y medio, surgió de nuestra participación en la organización del certamen Arturo Martínez”, señala Botrán.

Los quetzaltecos serán testigos

Durante la verificación e inventario de las obras se encontraron cuadros como “María Marimba y los tres Críticos o tres Estorbos”, del maestro Efraín Recinos, también un par de mapas que datan de 1890.

El proceso de limpieza y restauración de las pinturas se realizará ante los ojos de los quetzaltecos, “el 10 de julio los especialistas se ubicarán en el lobby del Hotel Latam, desarrollarán su trabajo frente a todo aquel que quiera observar, siempre bajo las medidas de seguridad que este proceso requiere”, explicó Botrán.

Una vez terminada la restauración se preparará una exhibición, en la que se espera contar con la participación de la hija del maestro Efraín Recinos. El acto será como una entrega simbólica de las obras completamente recuperadas.

De acuerdo con el entrevistado, las 109 obras se clasificaron con forme al deterioro que estas presentan. El primer grupo catalogado de urgente son aquellas obras de papel que debido al material son más propensas al deterioro. “Todas las obras serán trasladadas a Sacatepéquez (Antigua Guatemala), donde la fundación CREA tiene su sede; cuando terminen de arreglar la primeras, se entregarán y nos llevaremos otras y así estaremos, cambiando de manera que no las expongamos a los cambios radicales de clima, que de alguna forma también les afecta”, dijo Botrán.

Restaurar la casa de maestro Recinos

Pero el sueño por mantener vivo el arte en Xela no queda ahí, más adelante se pretende junto a la Gremial de Hoteles y Restaurantes iniciar con el proceso de restauración y rescate del edificio donde el maestro Efraín Recinos vivió, para convertirlo en un centro donde todos los artistas puedan exhibir su arte.

Además de la rehabilitación de la Escuela Municipal de Pintura que hasta el momento no ha tenido ningún apoyo, de esa manera los estudiantes podrán aprender y colocar sus obras a la vista del público.

“La Fundación Rozas-Botrán lo que pretende es retribuirles a los donantes un poco de lo que se ha dado porque nuestra visión es la conservación del patrimonio cultural, no pretendemos ganar nada, simplemente aportar”, resaltó el entrevistado.

Aprobado

Para el maestro de la plástica Rolando Aguilar, la iniciativa es bien vista considerando que el arte y la cultura es poco apoyado por las autoridades municipales. “Tuve conocimiento de que muchas pinturas se habían arruinado y eso motivó a algunos compañeros a no querer participar de los certámenes”, explicó.

“Es lamentable ver que, si no es por la iniciativa privada, nosotros los artistas no recibimos soporte, Xela es cuna de muchos pintores, pero no se quedan aquí por la falta de apoyo de parte de la municipalidad, por eso preferimos ir a otros lugares donde se nos aprecia y sobre todo se valora lo que hacemos”, agregó Aguilar.

Por su parte, el pintor y escultor Carlo Marco Castillo comentó que muchas obras desaparecieron, razón por la que muchos se abstuvieron por varios años de participar en los encuentros de pintura.

“Nadie se puede imaginar el dolor que causa el hecho de que ya no exista la cantidad de obras en Quetzaltenango que había cuando yo era niño, la Casa de la Cultura estaba abarrotada y hasta la fecha quizá por la corrupción y depredación que se genera en el lugar muchas se han perdido”, agregó Castillo.

Pero para tranquilidad de los artistas, la Fundación Rozas-Botrán una vez terminada la restauración de las obras procederá a registrarlas ante el Idahe para que tengan un blindaje, de manera que si en algún momento estas desaparecen o fuesen sustraídas, el cuadro se pueda rastrear y actuar conforme a la ley y deducir responsabilidades.

“Tuvimos información de que efectivamente se perdieron algunas obras por la mala administración de quienes las tuvieron en resguardo y por eso vamos a proceder al registro ante las entidades competentes”, puntualizó Botrán.

 

Arturo Martínez (1912-1956)

Nació en Cantel, Quetzaltenango. Se desempeñó como maestro rural empírico a la vez estudio en la Escuela de Arte y Oficios de Los Altos. Fue miembro del grupo de artistas y pintores Sakerti. Fue becado a Europa en 1949, y del 7 al 21 de octubre.

Muere en un accidente aéreo en 1956.

 

“Por lo visto, ahora sí Xela contará con una verdadera pinacoteca”, aseguró el maestro Rolando Aguilar.

Carlo Marco Castillo dice que muchas obras desaparecieron, razón por lo que los artistas se abstuvieron por varios años de participar en los encuentros de pintura.

En la Fundación Rozas-Botrán nuestra visión es la conservación del patrimonio cultural, no pretendemos ganar nada, simplemente aportar”, expresó Alejandro Botrán.

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