Cinco quetzaltecos están en Sudamérica con la ilusión de figurar y dejar una huella importante para Guatemala; hoy, las gemelas Bárbara y Daniela Schoenfeld salen a escena en la prueba de triatlón.

Por Stuardo Calderón/La Prensa de Occidente

Los Juegos Panamericanos son el mayor evento deportivo multidisciplinario que reúne a los atletas élite de América. La competición se celebra cada cuatro años. Participan comitivas de los 41 países de América en 39 disciplinas. Ayer, se realizó el acto inaugural y la clausura se llevará a cabo el 11 de agosto.

Guatemala viaja con una delegación donde sobresalen seis quetzaltecos, cinco de ellos estuvieron concentrados en la Ciudad Altense.

Algunos de ellos asisten por tercera ocasión a estas justas, entre los que sobresale Manuel Rodas, en quien están depositadas las esperanzas de triunfar en las pruebas de ciclismo.

Las hermanas Schoenfeld también van con la etiqueta de figurar y hoy serán las primeras embajadoras de Quetzaltenango en ver acción.

La Prensa de Occidente conversó con los atletas que asisten al evento y continuación nos brindan detalles sobre las expectativas que tienen para triunfar en Lima.

Bárbara y Daniela Schoenfeld

Con 28 años, estarán por tercera vez en Juegos Panamericanos. En 2011, asistieron a Guadalajara y en 2015 estuvieron en Toronto, donde finalizaron en los puestos 22 y 24 de la clasificación general.

Hoy competirán en la prueba de triatlón, cuyas distancias a superar son 1,500 metros de natación, 40 km de ciclismo y 10 km de carrera pedestre.

“Por algo hemos logrado los cupos y nos hemos preparado, todo lo que hacemos en los entrenamientos debemos ponerlo en práctica ahora”, dijo Bárbara.

La fortaleza de las dos triatlonistas es la carrera pedestre y su debilidad es la natación. El mes pasado realizaron un campamento en Cuenca, Ecuador, donde afirman que fortalecieron aspectos para mejorar su resistencia y técnica para la prueba acuática.

“La meta posterior a esto es concluir el ciclo olímpico asistiendo el próximo año a Tokio”, finalizó Daniela.

Comentaron que al inicio practicaban natación, pero posteriormente se metieron de lleno al ciclismo por influencia de su padre, quien les sirvió de motivación.

Entre sus logros más importantes sobresalen el Iron Maya de 2018, el Triatlón Sprint de este año y hoy tienen el gran reto de triunfar en Perú para empezar a encaminar su clasificación a Japón.

Las gemelas Schoenfeld asisten por tercera vez a Juegos Panamericanos. Hoy compiten en la prueba de triatlón. La meta es llegar a Tokio.

Jazmín Gabriela Soto López

La pedalista altense de 26 años asiste por segunda ocasión al tercer evento del ciclo olímpico. Hace cuatro años finalizó en el lugar 28 en la prueba de ruta y en el Top 8 en persecución por equipos.

Cuando tenía 15 años ya practicaba el triatlón, pero influenciada por su mejor amiga Emelyn Galicia se dedicó al ciclismo.

Entre sus logros más importantes destaca la coronación en la Vuelta a Nicaragua, además de su consagración en vueltas a Guatemala y asistencia a tres vueltas a Colombia.

Estuvo seis años con la asociación de Xela, en 2018 con el equipo femenino de Decorabaños y ahora en México con el Swapit Agolico.

“Conozco a la mayoría de ciclistas con las que competiré en Perú, estos últimos cuatro años he trabajado duro, física y mentalmente, llego bien”, dijo Gaby.

La competencia de ómnium, que consta de cuatro pruebas, será el 5 de agosto, mientras que la de ruta será el 10 de agosto y constará de una distancia de 100 km, en el que habrá más de 40 corredoras.

“He dejado de comer cosas ricas que prepara la familia y de ir a pasear los sábados y domingos por estar en el deporte, pero no me arrepiento; ha valido la pena. Llegar aquí es una motivación y el objetivo es regresar con medalla para mi país”, concluyó Soto.

Jazmín Gabriela Soto López llegará por segunda vez a estas justas. Hace cuatro años finalizó en el lugar 28 en la prueba de ruta y en el Top 8 en persecución por equipos.

Manuel Oseas Rodas Ochoa

“El tren de La Esperanza” llega a Lima con el sello de ser uno de los medallistas para el país; su experiencia y talento serán determinantes en el deporte del pedal.

Actualmente, a sus 35 años, entre sus logros más importantes sobresalen la Vuelta a Guatemala que ganó en 2016; en 2015 obtuvo un subcampeonato en el Panamericano de contrarreloj de Guanajuato, México.

Este año ganó dos oros en el Centroamericano de ruta y contrarreloj individual realizado en Managua, Nicaragua. En los Juegos Centroamericanos de Veracruz 2017 se colgó un bronce.

Manuel comentó que a los 16 años empezó a tocar la “bici” y fue su tío Omar Ochoa quien descubrió su talento y lo involucró de lleno en este deporte.

En sus inicios formó parte de la asociación de Quetzaltenango durante año y medio; luego estuvo con la sub-23, el Hino-Radio10 y posteriormente con Cable DX; la mayoría de ese grupo pasó a formar parte del actual equipo que representa a la ciudad, Decorabaños.

En los Panamericanos de Guadalajara obtuvo el puesto 16 en ruta y terminó sexto en la prueba de ómnium; en Toronto finalizó quinto en la contrarreloj individual y logró el puesto 16 en la ruta.

“Este año aspiro a finalizar en el podio de premiación en la prueba de contrarreloj, me he preparado para esto”, aseguró Rodas.

Manuel Oseas Rodas Ochoa, mejor conocido como “El tren de La Esperanza”, llega a Lima con el sello de ser uno de los medallistas para el país.

Dorian Javier Monterroso

El orgullo de San Juan Ostuncalco asiste a Perú con la consigna de vestirse de héroe. A sus 26 años, luce como una de las grandes promesas por su velocidad al volante.

Sin embargo, Dorian comparte que antes de entrar al ciclismo se involucró en otras modalidades. En 2006, inició a practicar atletismo, posteriormente llegó a Quetzaltenango, practicó dos años en triatlón porque quería aprender a nadar, pero ahí se dio cuenta que el ciclismo era su pasión.

Expresó que cuando era adolescente observaba el paso de la caravana multicolor en su municipio y siempre admiraba a ciclistas como los hermanos Ásbel y Manuel Rodas, que junto con Alfredo Ajpacajá corrían para Xela, y también al equipo Café Quetzal, donde Nery Velásquez y el “Zorro” Marroquín eran las figuras.

En 2011, entró de lleno al pedalismo y aseguró que ha sacrificado muchas cosas para mantener el nivel y ser tomado en cuenta.

Entre sus logros más importantes sobresale que fue campeón tres veces de las metas volantes en vueltas a Guatemala, ha ganado dos etapas y dos vueltas a la juventud; una vuelta al centro de México y dos etapas finalizadas como segundo lugar en la Vuelta a Ecuador.

Comentó que tiene cuatro hermanos que practican el ciclismo, pero la falta de equipo técnico los ha limitado. La inspiración que le da Perú es representar a su país y la posibilidad de traer una medalla; además, esto será un escalón para llegar a los Juegos Olímpicos de Tokio, donde está cerca de lograr la marca.

“Gracias a este deporte he tenido la oportunidad de conocer varios países, ha sido una puerta enorme para mí, me da salud y libertad; me voy a retirar hasta que gané una Vuelta a Guatemala”, finalizó.

Dorian Javier Monterroso, el orgullo de San Juan Ostuncalco, con solo 26 años de edad es una de las grandes promesas.