La conformación de una mesa interinstitucional que conjuntara a representantes de diferentes entidades gubernamentales y no gubernamentales, aumentar el número de agentes policiales, la llegada de comandos especiales y la implementación de la campaña “De Puerta en Puerta”, fueron algunas de las promesas de Julio César Quemé Macario al asumir el cargo de gobernador departamental de Quetzaltenango.

Por La Redacción/La Prensa de Occidente

“El índice delincuencial tiene subidas y bajadas; por ejemplo, el robo de vehículos y motos disminuyó en los primeros meses, pero cuando eso pasó las extorsiones aumentaron hasta llegar al asesinato de pilotos; se incrementaron operativos en los centros carcelarios, mas de nuevo vemos aumento en el robo de vehículos”, asegura el gobernador.

De acuerdo con el funcionario, la falta de personal en la Policía Nacional Civil (PNC), la falta de un presupuesto de parte del Ministerio de Gobernación para combustible y la reparación de patrullas, hace mucho más difícil las labores para contrarrestar los índices de criminalidad en el departamento.

Agregó que las recientes capturas han dado cuenta de los esfuerzos conjuntos para disminuir el sicariato, que también ha generado zozobra en la población, “por eso insistimos en la cooperación de los vecinos para denunciar y de esa cuenta establecer una ruta de las acciones que se deben tomar para desbaratar las bandas criminales”, resalta Quemé.

La ciudad con 15 cámaras de video

Durante el gobierno de Álvaro Colom, en la gestión del gobernador Marco Aníbal Herrera, se instalaron más de 40 cámaras de seguridad en distintos puntos de la cabecera departamental catalogados como de riesgo; la intención era colocar 60, sin embargo, con el paso del tiempo y con el cambio de gobiernos el uso de este sistema ha ido cayendo poco a poco.

“Cuando asumí el cargo teníamos 65 nodos, es decir, 65 puntos de interconexión, pero solo funcionaban 40. Con los apagones de electricidad la mitad funcionaba a la perfección, aunque en la actualidad solo contamos con 15 aparatos funcionales. Hemos pedido ayuda a facultades de informática de las universidades para el mantenimiento y revisión de las líneas de conexión, y esperamos que antes de finalizar el año contemos con el ciento por ciento del sistema funcionando”, explica.

De acuerdo con fuentes oficiales, en lo que va del año se contabilizan cuatro muertes violentas de mujeres en la cabecera departamental. El más reciente fue el de dos jóvenes encontradas en el interior de una casa abandonada ubicada en el barrio San Antonio, zona 1 de Xelajú.

Quince hechos violentos con arma blanca y de fuego en el centro urbano y sus alrededores, 28 mujeres capturadas por extorsión y 90 menores remitidos a tribunales por tener conflicto con la ley. 

Estrategias para combatir la criminalidad

El gobernador reconoce que existen deficiencias, por lo que se implementan estrategias para combatir la inseguridad. Entre estas acciones mencionó que se pretende el cierre de cantinas no solo en la Ciudad Altense, sino en municipios aledaños donde se han identificado estos centros, como puestos de distribución de droga, prostitución y trata de personas.

“Se pretende implementar esta medida con el apoyo de las comunas y otras entidades en los municipios de riesgo, donde se ha aumentado la delincuencia por estos negocios, como por ejemplo San Juan Ostuncalco, San Mateo, La Esperanza, Almolonga, Coatepeque y Colomba”, señala.

La permanencia de la Comisión Interinstitucional, la coordinación con el Sistema Penitenciario para bloquear la señal de teléfono para que no se continúen con las extorsiones, el patrullaje a pie de los agentes policiales, en el caso de trata de personas se mantiene coordinación con las fuerzas especiales de la región y del Ministerio Público.

Inseguridad en mercados

Recientemente, integrantes de la Coordinadora de Mercados de Municipio de Xela manifestaron su preocupación por el incremento de personas de origen centroamericano que acosan y amenazan tanto a vendedores como compradores.

“Desde hace tres semanas, el comportamiento de estas personas cambió. Siempre mirábamos uno que otro hondureño o salvadoreño pidiendo ayuda, ahora son grupos de más de cinco que no piden por favor, sino que amenazan”, indicó Carlos Coyoy, miembro de la Coordinadora de Mercados.

Coyoy resalta que las denuncias se han presentado a la administración de los mercados y a la PNC, pero hasta ahora no se ha tenido respuesta alguna. La organización entre inquilinos ha permitido seguirles la pista a estas personas, por lo que se ha confirmado que inician su recorrido en el centro comercial de la zona 1, pasan por el mercado La Democracia y culminan en el Minerva, donde se apuestan en los accesos.

Una vendedora que prefirió el anonimato indicó que a cualquier momento del día se ve a los migrantes de El Salvador y Honduras que bajo amenaza exigen dinero. Ya no es una ayuda la que piden, sino que ya es una forma de extorsión. Nos dicen ‘dame una moneda’. Cuando le decimos que no tenemos responden: ‘Entonces cuando los asaltemos no se quejen’, nos dijeron que estamos controlados, que ya saben quiénes son los dueños de los locales. Presentamos la queja a la administración, pero el administrador dijo que no tenía facultad para detenerlos, por lo que hacemos el llamado a las autoridades para que vengan en nuestro auxilio”, aseguró.

De 40 cámaras instaladas, en la actualidad funcionan solamente 15.

Temor en vecindarios

Aunque toda la ciudad es catalogada de insegura debido a la falta de luminarias y otros problemas, en el barrio San Antonio, de la zona 1, los vecinos se mantienen en zozobra por lo ocurrido el pasado 19 de julio, cuando se hallaron los cadáveres de dos mujeres degolladas en una casa abandonada ubicada en ese lugar, y aunque se mantiene vigilancia permanente de parte de agentes policiales, los residentes no dejan de sentir miedo, ya que consideran que las fuerzas de seguridad deben poner atención a otros aspectos que se registran día con día en el sector.

“Hay tiendas donde se distribuye droga y se mantienen los delincuentes abasteciéndose; es un secreto a voces, pero las fuerzas de seguridad hacen poco o nada para ayudarnos”, comenta la comunitaria Rocío Maldonado.

Elka Huits, fiscal distrital del Ministerio Público, señala que la mesa técnica que se implementó desde el año pasado está dando frutos. La alianza que se tiene con el Sistema Penitenciario ha intervenido el ingreso de licor, armas de fuego o blancas, además de los estupefacientes tanto en los preventivos como en el Centro de Rehabilitación de la Granja Cantel, además de la coordinación para desmantelar las bandas que operan desde las cárceles. “Lo que tenemos pendiente es el bloqueo definitivo de la señal telefónica, para evitar las extorsiones, aunque la forma de actuar de estos malhechores cambia constantemente, lo que complica la investigación; no obstante, se hacen los mejores esfuerzos”, afirma la funcionaria.

En el barrio San Antonio, los vecinos se mantienen en zozobra; el 19 de julio se encontraron los cadáveres de dos mujeres degolladas en una casa abandonada.

Opinión

Para el exministro de Gobernación, Carlos Menocal, el crecimiento descontrolado de la ciudad, la migración y la falta de planes estratégicos han ocasionado que los indicadores de violencia aumenten.

“Es importante hacer alianzas entre vecinos y crear verdadera ciudadanía para ayudarse entre sí, las fuerzas de seguridad no cuentan con los recursos; año con año son debilitadas y eso representa oportunidad para la delincuencia y la violencia”, añade.

El sociólogo René Juárez señala que la seguridad empieza por el individuo, moralidad y ética en la Policía, que eviten sobornos y se recupere la confianza de la población, chóferes preparados, luminarias y señalización, educación en el ciudadano, estabilidad económica para las familias.

“La seguridad comienza con el bienestar individual de la persona y el desorden de la ciudad no ayuda en nada a lograr esa confianza en las autoridades, por ello considero que las municipalidades deben contribuir con las acciones tomadas por el gobernador, optar por planes preventivos y no solo reactivos, como lo que se espera hoy día”, recalca Juárez.

“Hay tiendas donde se distribuye droga y se mantienen los delincuentes abasteciéndose; es un secreto a voces, pero las fuerzas de seguridad hacen poco o nada para ayudarnos”, Rocío Maldonado, Vecina.