En el interior del HRO se construyó un edificio que serviría para la atención de mujeres embarazadas en riesgo, sin embargo, desde hace tres años este se encuentra abandonado.

Fisuras en columnas, paredes y pisos, una rampa demasiado elevada, humedad y otros detalles impidieron que el edificio fuera recibido e inaugurado formalmente.

 Por La Redacción/ La Prensa de Occidente

La obra fue construida con fondos del Concejo Departamental de Desarrollo (Codede) y ejecutada a través de la municipalidad altense, pero los ingenieros supervisores de esas dependencias no se percataron de las anomalías que presentaba la estructura.

El proyecto incluía dos quirófanos y área de encamamiento, con lo que se pretendía desfogar el área de labor y parto que se tiene en la actualidad. Este plan fue adjudicado en 2014, en tiempos del alcalde Jorge Rolando Barrientos y de Dora Alcahé, en la gobernación; según la programación el edificio, debía ser entregado en 2016.

Previo al cambio de gobierno, el Codede colocó un letrero donde se leía el monto del proyecto entre otros datos; no obstante, tiempo después el letrero fue borrado, la razón fue que tras una inspección realizada por representantes de organizaciones civiles de mujeres, del director del Hospital Regional de Occidente (RHO) y de ingenieros expertos en la materia, determinaron más de diez inconsistencias.

Fisuras en columnas, paredes y pisos, una rampa demasiado elevada, humedad y otros detalles impidieron que la estructura fuera recibida e inaugurada formalmente, por lo que se presentaron las denuncias respectivas. Las investigaciones dieron cuenta de que la empresa constructora, de nombre LOPSU, cuyo representante legal es José Álex Fernando López Sum, subcontrató a una compañía inexperta.

“El costo de estos tratos por debajo de la mesa es muy alto, las muertes de mujeres embarazadas continúa y podría prevenirse si ese centro estuviera en buenas condiciones y se pudiera utilizar”, se quejó Thelma Suchi, del Observatorio de Salud Reproductivo (Osar).

En 2018 fueron 14 muertes maternas en el HRO

De enero a julio de este año van 8.

Quirófanos con ventanas

El edificio cuenta con dos quirófanos, los cuales no reúnen las especificaciones de salubridad porque los constructores dejaron ventanas. “Los quirófanos no deben tener ventanas, deben ser completamente cerrados por cuestiones de bioseguridad”, aseveró el director del RHO, Giovanni Ortega.

“En Julio de 2017, el Ministerio Público (MP) me citó para conocer detalles de la construcción, fue entonces que se inició la investigación oficial para determinar las condiciones del edificio”, refirió Ortega.

Un año después, el 9 de agosto, se llevó a cabo la primera audiencia en el complejo de tribunales. En esa oportunidad, la Procuraduría General de la Nación se convirtió en querellante adhesivo, pero desde entonces el proceso se encuentra estancado.

“Desde la primera audiencia no hemos sabido nada, pero por nuestro lado iniciamos una causa aparte. Pedimos al MP que hiciera las pesquisas respectivas, los peritajes de la obra para determinar si las fallas son de forma o de fondo”, detalló Suchi.

Telma Suchi, del Observatorio de Salud Reproductivo.

En febrero de este año, el MP nombró a Lucrecia Varina Vásquez, de la Secretaría de la Mujer del Ministerio Público, para conocer la petición del Osar, pero hasta la fecha esta dependencia no ha resuelto si la edificación se puede utilizar o no.

“Sin duda, este es un ejemplo más de que los intereses individuales predominan a los colectivos, muestra de la corrupción, las malas construcciones y, sobre todo, la falta de atención de las autoridades para supervisar obras”, fueron las palabras del Procurador de los Derechos Humanos, Jordán Rodas.

Solo en 2018 se detectaron 14 muertes maternas en el HRO; de enero a julio de este año se contabilizan 8. De acuerdo con Suchi, estas muertes se pudieron prevenir si el área de maternidad, también conocido como Unidad de Cuidados Críticos Obstétricos, estuviera en funcionamiento.

Bajo el NOG 3608336, publicado en el portal de Guatecompras, se establece que el proyecto fue adjudicado a la empresa LOPSU, por un monto de 2 millones 456 mil quetzales.