Unas 500 mujeres de San Cristóbal, Totonicapán, culminaron la segunda fase del programa Nutrición y Emprendimiento Comunitario, impartido por la Fundación Juan Bautista Gutiérrez.

Por Mirna Alvarado/La Prensa de Occidente- Fotos David Pinto/La Prensa de Occidente

La Fundación Juan Bautista Gutiérrez, brazo social de Corporación Multi Inversiones (CMI), capacitó a varias mujeres de ese municipio en tres ejes con los que cuenta el programa. La primera línea orientada a la formación en temas de Seguridad Alimentaria y Nutricional, con lo que ha incidido en la reducción de desnutrición crónica en niños menores de un año en un 46 por ciento.

El segundo eje tiene como objetivo brindar asistencia alimentaria a las comunidades, previo a una inducción hacia las madres de familia para conocer su cuerpo, riesgos durante el embarazo, indicadores de desnutrición en niños y cómo combatirlos, por lo que se entregaron más de 80 mil libras de harina fortificada, con el apoyo de Molinos Modernos, una de las empresas de CMI.

Además de fomentar el entrenamiento empresarial, con lo que se formaron los Mer -K-dito Express, 4 Casas del Pollo, 23 Rincones del Pollo, todo con el apoyo de Industria Pecuaria de CMI, y se dio acceso a más de 157 mil libras de productos cárnicos a las comunidades, generando así más de Q215 mil de utilidad para las 30 nuevas emprendedoras.

El tercer eje, que promueve la autosostenibilidad económica de la mujer, formó cerca de 76 nuevas emprendedoras, en las ramas de la artesanía, quienes fueron vinculadas a cadenas de exportación a Estados Unidos, China y Europa, incrementando el ingreso de las mujeres en un 200 por ciento por medio de alianzas estratégicas.

La graduación

Directivos de la Fundación Juan Bautista Gutiérrez acudieron al evento de graduación; Isabel Gutierrez de Bosch, presidenta de la fundación, señaló que la finalización del proyecto es una satisfacción por el avance en la reducción de desnutrición infantil.

“Me siento en casa, aquí nací. Me da gusto aportar para que los índices de desnutrición bajen, las mujeres se empoderen y logren mejorar su economía”, afirma Isabel Gutiérrez de Bosch.

Y añadió: “Estoy muy contenta porque antes las niñas de aquí, eran entregadas para el matrimonio, solo llegaban al tercer año de primaria, pero ahora estudian y colaboran por reducir la pobreza y la desnutrición”.

Totonicapán es uno de los siete departamentos priorizados por el Gobierno para combatir la desnutrición, un 70 % de niños menores de 5 años padecen desnutrición crónica. El municipio de San Cristóbal, Totonicapán, cuenta con nueve centros poblados: el centro de San Cristóbal, la aldea Nueva Candelaria y siete cantones: Patachaj, Pacanac, Chuicotom, Xetacabaj, Xésuc, Xecanchavox y San Ramón. De acuerdo al Plan de Desarrollo de San Cristóbal, Totonicapán, y la Fundación Juan Bautista Gutiérrez, se ha atendido a seis de estos.

“No venimos de otro lugar, somos de aquí y ver este proceso finalizado es emotivo para nosotros y nuestras familias, porque sabemos que combatir la desnutrición crónica es mejorar las condiciones del país. Estamos generando un impacto generacional, ya no vamos a hablar de desnutrición crónica sino de nutrición y empoderamiento”, afirmó Juan José Gutierrez.

“Como participante de este proceso es de suma satisfacción, ahora sabemos que, si nos capacitamos, nuestras familias cambian y si cambian las familias, cambian las comunidades. Ahora ya sé que si la mujer en edad fértil, embarazada y en período de lactancia, se nutre bien, los niños nacen sanos y fuertes”, expresó Ana Morales, una de las beneficiadas.

Amalia Tayun Mejía, presidenta de la organización de artesanas Utzil, expresó que al principio tenían solo diez artesanas, pero ahora se cuenta con 30 mujeres, iniciaron con la elaboración de pulseras artesanales, que son exportadas por Wakami Internacional.

María García Velásquez es otra de las beneficiadas, quien recibió instrucciones empresariales; el 31 de julio del año pasado abrió su propio negocio, ahora tiene una minitienda con productos cárnicos y de consumo diario. “Yo recibí capacitaciones en el mercado exprés, la fundación me apoyó para tener mis papeles en orden, estoy adscrita a la SAT, tengo mi licencia sanitaria y ahora cuento con mi propio Mer -K-dito Express”, explicó García.

“Nos sentimos orgullosas de todas las mujeres que han participado en el programa. Creemos que, si impactamos comunidades, podemos cambiar el país, esperamos llevar el eje de nutrición a todo el país con la distribución del atol fortificado, pero falta que el Ministerio de Salud lo apruebe”, puntualizó Isabel Gutiérrez de Bosch, presidente de la Fundación Juan Bautista Gutiérrez.

En Totonicapán un 70 % de niños menores de 5 años padecen desnutrición crónica.

Asistencia alimentaria a las comunidades, entrenamiento empresarial, formaron un Mer -K-dito Express, se dio acceso a más de 157 mil libras de productos cárnicos a las comunidades, generando más de Q215 mil de utilidad para las 30 nuevas emprendedoras.

El programa promueve la autosostenibilidad económica de la mujer, formó cerca de 76 emprendedoras en artesanía, vinculadas a cadenas de exportación a Estados Unidos, China y Europa.

La organización de artesanas Utzil se inició con diez mujeres, ahora se cuenta con 30, elaboran pulseras que son exportadas por Wakami Internacional.

Compartir