A su paso por la parroquia de San Bartolomé, el eclesiástico se ganó la simpatía de la comunidad católica, por su obra religiosa y actividades en torno a las devociones populares, que generó un movimiento de cohesión social de fe en el barrio.

Por La Redacción/La Prensa de Occidente

Transformó la parroquia

“No me considero revolucionario, a veces lo más antiguo es lo más novedoso, es decir, que simplemente aprendí que mi parroquia viviera la experiencia de las primeras comunidades”, aseguró el sacerdote de origen venezolano, en una carta de agradecimiento al grupo Reencuentro de Vecinos del barrio San Bartolomé, que se organizó por iniciativa propia y por el mensaje de amor y cristiandad de Abreu.

Los vecinos resaltaron las obras y actividades realizadas por el padre Juan José de Abreu Falcón, en la parroquia San Bartolomé Apóstol y en Radio TV Fraternidad.

Bajo la dirección de Abreu se recuperó la procesión y la festividad del Señor de Esquipulas, en enero. Hoy en día, la parroquia funciona como un eje de recuperación social que trasciende la obra religiosa del párroco, por medio de las actividades y festividades en torno a las devociones populares, las cuales también han generado movimiento económico por las ferias que organizan, comentaron los vecinos.

“Como grupo Reencuentro de Vecinos del barrio San Bartolomé, manifestamos un agradecimiento profundo y damos gracias a Dios por haber traído desde tierras lejanas a un gran sacerdote, con carisma, entusiasmo, calidez humana, con una formación eminente profesional, como lo es el padre Juan José de Abreu Falcón, quien innovó y motivó el conocimiento a la espiritualidad católica, a través de la enseñanza del amor verdadero siguiendo a Cristo, como el único salvador de la humanidad”, dieron a conocer.

“Que en un corto tiempo él procuró cambios como: remodelación de la parroquia y la remodelación de la Radio y TV Fraternidad, motivando la participación de jóvenes, niños y adultos. A través de las diferentes actividades creadas con especial cariño hacia su feligresía”, agregaron los miembros de la agrupación.

“Muchas gracias, padre Juan José, amigo. Hasta siempre. Su feligresía de Quetzaltenango”, concluye el mensaje.

La misiva del sacerdote:

Queridos amigos y amigas. La paz sea con ustedes:

Hace un año, el 17 de abril de 2018, llegué a estas hermosas tierras de Xela, aquí aprendí a conocerlos y valorarlos. Me enseñaron la hermosura de su fe, sus tradiciones y costumbres. Pude apreciar su sentido de familia, su compañerismo y colaboración. Me indigesté con sus pachitos y saboreé sus calientes je, je, je. En fin, aprendí a conocerlos y amarlos, gracias, mil gracias por su apoyo, por sus oraciones, su cercanía. Pido perdón si mi estilo moderno, cercano y frontal pudo haberles ocasionado algún malestar, les aseguro que nunca quise hacerles daño. Nunca pensé que se pudiera amar tanto en tan poco tiempo. Nunca los olvidaré. Fueron sin duda la caricia de Dios en mis momentos de sequedad, angustia y dolor.

Pido perdón a mis grupos de apostolado, si no fue lo suficientemente receptivo, o si se sintieron en algún momento abandonados, nunca fue esa mi intensión.

Nunca los olvidaré, nunca jamás. Dicen que las vivencias buenas duran poco, este es un ejemplo. Es hora de volver. Donde quiera que esté oraré siempre por ustedes. Recen por mí, por mi familia, para que nunca nos falte la alegría. Me despido. Suyos por siempre.

Pbro. Juan José.

Agradecimiento profundo a monseñor Oswaldo Azuaje, obispo de Trujillo, Venezuela, por haber permitido que el sacerdote Juan José de Abreu Falcón fuera el párroco de la iglesia San Bartolomé Apóstol, de la ciudad de Quetzaltenango.