La jefa de la Dirección de Auditoría Interna de la municipalidad presentó la última semana un informe donde reveló que alrededor de 67 personas, entre particulares y comercios, mantienen una deuda que sobre pasa los dos millones de quetzales.

Se buscará quiénes fueron los responsables de los cambios en las rutas del código y las razones por las que no se generó el recibo único al centro comercial desde 2008.

Mirna Alvarado/La Prensa de Occidente

La auditora Carmen Juárez explicó que luego del estudio que realizó un equipo técnico, en la administración del exalcalde Jorge Barrientos, para cotejar recibos emitidos por la Empresa Eléctrica Municipal, detectó un faltante de Q4 millones; se procedió al análisis de los recibos y de esa manera rastrear los códigos.

“Resulta que después del estudio que efectuado en esa época, no se constataron los códigos para determinar la ruta que se usó para desviar el dinero o para no registrar los pagos, o realizar los cobros”, mencionó Juárez.

Entre los hallazgos, se estableció que no existen historiales de consulta en el sistema municipal UNIX, también se confirmó que 21 códigos con saldos pendientes de pago fueron trasladados a rutas inactivas, por lo que se desconoce si estos negocios o viviendas han realizado pagos porque al estar sin actividad no se les emite el recibo único.

Otro hallazgo fue la deficiencia en la recuperación de la cartera morosa, lo cual representa un incumplimiento a leyes y reglamentos internos de la comuna.

La auditora comentó que tras examinar el primer hallazgo se encontraron con que el código 159500, que pertenece a un centro comercial ubicado en la avenida Las Américas, tiene un saldo pendiente hasta abril, de este año, de Q172 mil 512.16, provocando con ello la falta de emisión de recibo o factura única.

“La auditoría interna tiene 918 códigos únicos de usuarios que no cuentan con documentos de respaldo, de estos, 67 no cuentan con convenios de pago, es decir que después del proceso de depuración de cuentas no se acercaron a la municipalidad para arreglar su situación”, subrayó la funcionaria.

El proceso de depuración de cuentas inició en 2014 y finalizó en 2016, por ese faltante la administración anterior presentó la denuncia ante el Ministerio Público, después se realizó la recuperación de Q2 millones que corresponden a cargos o ajustes realizados después del proceso de revisión de cuentas.

“De esto tenemos pendientes de recuperar Q2 millones y fracción más, tenemos el problema de un código que tiene saldo negativo y es lo que tenemos que establecer, porque no sabemos desde cuándo esa empresa no tiene recibo único”, resaltó Juárez.

Tras conocer el informe, el Concejo Municipal aprobó dar cinco días a la auditoría e informática para que presenten de forma detallada los archivos de estos códigos, de esa cuenta, establecer quiénes fueron los responsables de los cambios en las rutas de código, así como las razones por las que no se generó el recibo único al centro comercial desde 2008.

Juárez no descartó que se trate de una red de corrupción que inicia desde la Empresa Eléctrica hasta la Dirección de Informática.

“Cuando nosotros asumimos, encontramos parte de ese saldo, por lo que hicimos una denuncia al Ministerio Público y se le entregaron cerca de 42 mil folios para la investigación respectiva, después de eso nos dimos cuenta que varios códigos fueron reestructurados sin ninguna autorización, la Auditoría Interna hizo la investigación respectiva y de eso es el informe”, acotó el alcalde Luis Grijalva.

“Es importante que logremos la recuperación de la cartera morosa por concepto de energía eléctrica, ya que la municipalidad tiene una deuda con el INDE”, concluyó la auditora.

Auditora Carmen Juárez.

Otro hallazgo fue la deficiencia en la recuperación de la cartera morosa, lo cual representa un incumplimiento a leyes y reglamentos internos de la comuna.

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