Este sábado 21 de septiembre, a las 17:00 horas, se dará a conocer una edición fonográfica y documental del maestro de Celso Hurtado, en el Museo de la Marimba del Centro Intercultural, realizada por David de Gandarias y Léster Godínez.

“Es un verdadero honor tener el privilegio de dar a conocer a Guatemala, la genialidad de un ser olvidado y extraordinario como el maestro Celso Hurtado”.

Por Adrián Velásquez/La Prensa de Occidente /Fotos Archivo de Adesca

Sebastián Hurtado, originario de Almolonga, Quetzaltenango, procreó a Vicente, Arnulfo, Celso, Mariano y Sebastián con la señora Manuela Benítez. Celso tuvo una vida intensa que da inicio con una presentación, a los 6 años de edad (1895), en el conjunto de su padre. Migró a Estados Unidos, donde llegó a ser un reconocido concertista. En 1908 realizaron una gira por el país del norte, bajo la dirección de Mariano Valverde y, nombrando a la agrupación Sebastián Hurtado e Hijos, permanecieron tres años en varios escenarios.

Alternando con sus primos y la simpatía de Estrada Cabrera por la marimba y sus intérpretes, esta agrupación fue enviada, en 1915, a la Feria Internacional de San Francisco, California, bautizada por el dictador como Marimba Centroamericana. En 1919 llevaron a cabo otra importante gira por Sudamérica.

Su consagración como concertista ocurrió en 1946 cuando ya en su repertorio incluía obras de Paganini, Chopin, Kreisler, Brahms, Mendelssohn, Strauss, Beethoven y muchos más.

En 1946, cuando llevaba a cabo su recital en el Carnegie Hall de Nueva York, la tarde del 7 de abril de ese año, fue acompañado por el pianista Narciso Figueroa, según consta en el programa de mano de dicha ocasión. Su magistral interpretación de ese repertorio, evidencia que el maestro Celso Hurtado estaba completamente imbuido en las formas musicales más importantes de la época, tanto del ámbito de la música clásica como en los semiclásicos y populares, en este caso, los foxtrots, ragtimes, polcas y valses, ritmos que fueron incorporados posteriormente a los repertorios emergentes de la marimba guatemalteca, a inicios del siglo XX. (Fuente Adesca)

Quién es David de Gandarias

Es ingeniero de sonido graduado en el Conservatorio Gioacchino Rossini, de Pesaro, Italia; pianista y compositor egresado del Conservatorio Nacional de Guatemala, especializado en el Departamento de Sonología Computacional de la Universidad de Padua y en el Conservatorio Santa Cecilia de Roma.

“Mi fascinación con la marimba se remonta a la niñez, cuando en casa, con motivo de alguna celebración, se regaba pino y se bailaba al ritmo del tañer de las teclas de la marimba”, comentó David.

Gandarias ha experimentado con sonidos y música de las etnias maya y garífuna, tiene varias grabaciones sobre estos temas. “Por eso, el primer trabajo que realicé en Guatemala, después mi estadía en Europa, fue Percursos de Hormigo/Senderos de Silicio, el primera investigación realizada en la región mesoamericana para marimba y computadora, eso fue en 1997”, expresó. 

La presentación del trabajo de Hurtado

“La idea de la realización de una edición fonográfica sobre el maestro Celso, surgió inmediatamente al escuchar sus extraordinarias interpretaciones. Lograr la presente edición fonográfica, me llevó años de inmersión en el universo sonoro de quien considero la cumbre de la marimba guatemalteca”, explicó el experto.

Gandarias cuenta que en una mañana de lluvia se encontraba en la sede de Radio Universidad, Juan Escobar, quien trabajaba en ese tiempo como locutor y técnico, que conocía del amor de David por la marimba, le hizo escuchar una cinta magnética antigua en formato carrete.

“La restauración de viejos y preciosos archivos de audio me ofreció una magnífica oportunidad de poner en práctica los conocimientos adquiridos en diseño sonoro, sobre la manipulación de la forma de onda sonora. Se trató de un acucioso trabajo de restauración que ocupó años de trabajo”, señaló.

“Al escuchar la ligereza y precisión de las baquetas deslizarse sobre el teclado, me fui percatando que estaba en presencia del marimbista más extraordinario que había escuchado; quedé estupefacto ante el imponente virtuosismo, la innovación técnica e interpretativa, el absoluto dominio estilístico realizado con desenfado y prístina fluidez. Desde ese día que escuché al maestro Celso Hurtado, quise compartir ese privilegio”, concluyó.

A esto se sumó que años después, en el Museo de la Marimba en Xelajú, el maestro Julio Taracena le proporcionó una copia del mismo material, pero un poco más deteriorado.

“Considero que el hecho que el técnico y locutor Juan Escobar conservara esa vieja cinta magnética, obedecía a su pasión por la marimba”, David de Gandarias.

Esta edición fonográfica se enriquece con el aporte de Léster Godínez, quien ha elaborado un ensayo sobre la vida y obra del maestro Celso Hurtado. La edición ha sido subvencionada por la Agencia para la Descentralización Cultural (Adesca).