Pablo el “Cherokee” Macario alza los puños y se convierte en el primer pugilista en obtener el cinturón del Campeonato Mundial Juvenil de la CMB al vencer Hiram el “Mexicanito” Gallardo.

Por Stuardo Calderón/La Prensa de Occidente

Las lágrimas de satisfacción fueron evidentes en el boxeador chivo quien, con este triunfo, pasa a la historia de esta disciplina en Guatemala, pues ante la mirada de cientos de espectadores que se dieron cita al Palacio de los Deportes de la ciudad capital, logró su gran objetivo.

El combate fue intenso desde el inicio y debió definirse por decisión de los jueces, quienes esta vez inclinaron la balanza a favor del pugilista altense, quien con apenas 22 años ha dado el salto de calidad, que lo pone en la cima mundial de su categoría.

“Es aquí donde uno ve que los esfuerzos, sacrificios, madrugadas, sí valen la pena”, expresó Macario.

Agregó que desde los 15 años empezó su carrera en el Torbellino Negro (gimnasio de boxeo en Xela), y que un familiar cercano fue quien lo motivó a seguir entrenando.

“Desde pequeño miraba cómo peleaba Julio César Chávez, era mi ídolo, y quise emprender este largo camino”, comentó.

Ahora, el gran reto será defender el título. “Tengo hambre de seguir triunfando, este es el primer escalón de muchos”, finalizó.