En el Centro Histórico de Xela, uno de los edificios iconos del occidente del país es el Pasaje Enríquez, donde hay diversos negocios de gastronomía; uno de ellos, el Salón Tecún, centro de convergencia intercultural de entretenimiento y parada obligada de los turistas.

Por José Racancoj – Fotos David Pinto/La Prensa de Occidente

Según el historiador Arturo Taracena, “el regionalismo quetzalteco de finales del siglo XIX significó, ante todo, una protesta contra la centralización excesiva que se operaba en Guatemala en los campos de la política y la cultura desde el triunfo liberal, acentuando la primacía de la capital sobre el resto de las ciudades del país. Por ello, a finales del siglo XIX, los altenses buscaron subrayar las peculiaridades geográficas, históricas y culturales de su región”.

Agrega que “para el ojo del espectador, la disposición de los principales edificios de la ciudad de Quetzaltenango en torno al parque central evidencia la síntesis de un estilo arquitectónico quetzalteco. ¿Por qué un estilo tan diferente al de la ciudad de Guatemala? Simplemente, como la demostración de fe en el regionalismo altense”.

Taracena explicó que se resaltaron los materiales de construcción locales como la piedra grisácea de sus paisajes y los provenientes del extranjero, especialmente el hierro importado de Alemania. Estos simbolizaron la asociación entre cultura y progreso, representada en las construcciones de la ciudad.

Así como encontramos al Pasaje Enríquez, uno de los edificios a los que se refiere Taracena es donde se ubica el Salón Tecún, una cantina restaurante donde el placer es tomar una cerveza Cabro y comer pizza, alumbrado por velas y con música en vivo, en un zaguán con mesas de madera rústica.

Este lugar es el punto de encuentro donde se da la interculturalidad, en la que hombres y mujeres de distintas culturas y nacionalidades llegan de día o de noche para pasar un rato de entretenimiento con cerveza que se elabora en Quetzaltenango.

Magdalena y Jeremy

Este bar restaurante, que guarda su esencia de antaño, ha sido testigo mudo de diferentes cambios en la ciudad, además ha tenido diversos propietarios; en la actualidad está en manos de los esposos Magdalena Kap y Jeremy Kruyt, originarios de Holanda, quienes llegaron a Xela hace unos 30 años, en 1989.

Kap y Kruyt visitaron por primera vez Guatemala y quedaron “encantados con su gente y su naturaleza”. Diez años después, en 1999, regresarían al país con el objetivo de emprender, y poco tiempo después se harían cargo del Salón Tecún del Pasaje Enríquez.

En la siguiente entrevista, Kap nos da detalles de la historia y el éxito de este negocio.

Hablemos de los inicios y la historia del Tecún

El dueño del local, que es amigo nuestro, nos ha comentado que su papá empezó el primer Salón Tecún como una cantina, en este mismo lugar, pero era más pequeño. Sin embargo, el local, adentro era casi igual, venía la gente a tomar cerveza de barril principalmente y comer boquitas (canapés) tradicionales. He visto fotos donde la gente venía en carreta, a caballo, y a los animales los amarraban en la entrada.

¿Desde hace cuánto tiempo tienen la administración del Salón?

Desde el año 2000. Vinimos a Guatemala en 1999 y el local era de un estadounidense que tenía el bar con este nombre, nunca se ha cambiado, y empezamos a trabajar en el Tecún; yo de mesera y mi esposo de bartender, queríamos aprender porque teníamos planes de iniciar un hotel, restaurante o algo similar, pero nosotros sin ninguna experiencia en el país, por eso empezamos a trabajar. Teníamos como tres o cuatro meses de laborar para esta persona cuando él nos ofreció el lugar en alquiler, con todo, licencia, muebles y equipo; puesto que no teníamos nuestros documentos, los primeros años ya éramos los dueños, pero funcionabamos con los papeles del porpietario anterior mientras lográbamos arreglar toda la papelería.

¿Qué significa para ustedes Salón Tecún?

Es un pedacito de la cultura de Quetzaltenango. Lo que más se vende es cerveza Cabro, que es famosa en Xela. El edificio que tiene más de cien años y es una parte muy importante del Centro Histórico y Salón Tecún es el bar más antiguo de Xela y casi de todo Guatemala. Es un lugar muy icónico que lo conocen en Xela y los capitalinos; cuando vienen viene acá, quieren tomar una Cabro y comer una pizza en el Tecún, es una tradición.

¿Cuál es el secreto de su éxito?

La ubicación, por supuesto, está en el mero centro; además, el edificio es antiguo. Pero sí hicimos crecer el lugar, y pienso que nuestro mero secreto son las pizzas, porque en cualquier lugar hay Cabro y otras bebidas, pero nuestra pizza es única y mucha gente viene por eso. Y el ambiente también, cada vez estamos poniendo más música en vivo. A esto se suma que tenemos gente trabajando y dando un servicio excelente, ellos a veces conocen mejor el trabajo que uno. El personal le pone mucho corazón al restaurante.

Justo hablando de la pizza, ¿cuál es la especialidad?

La que más se vende es la Carbonara, que lleva jamón, tocino, verduras, queso; y la pizza Tecún también, que se prepara con chorizo ahumado de Tecpán.

El Salón también ha servido como vitrina para cantantes locales y nacionales.

Sí, hay artistas que tienen muchos años de venir a tocar. Y varía. Aquí siempre es alegre.

Cuéntenos una anécdota alegre que recuerde que haya sucedido aquí.

Una vez, tuvimos una boda, se trataba de una estadounidense, quien se encontró aquí a un guatemalteco; ellos se hicieron novios, decidieron casarse y querían hacerlo aquí en Tecún, y así fue. Todo salió muy bonito porque se colocaron muebles formales, con mantelería, muchas flores y eso me dio mucho orgullo. Aquí no solo es un bar.

¿Y una anécdota triste?

Cuando se quemó el edificio de al lado (Plaza del Comercio, en julio 2015). Primero el miedo de que el fuego se extendiese hacia acá y luego ver todo destrozado; no pudimos abrir en una semana.

A nivel de infraestructura, ¿el Salón ha tenido cambios?

Tratamos de no hacer muchos cambios, mejoras sí, dándole mantenimiento, pero el ambiente tiene que estar igual, con mucha madera, poca luz, velas, acogedor y un poco antiguo. La música y la comida es moderna, pero la gente tiene que sentir cómo era esto hace muchos años.

Algo importante en todo negocio son los empleos que pueda generar, ¿aquí a cuántas personas se les da trabajo?

Son 30, aproximadamente, pero tenemos dos restaurantes más, por lo que son más.

Un lugar emblemático

El Salón Tecún se ubica en uno de los edificios más emblemáticos del Centro Histórico: el Pasaje Enríquez. De acuerdo con datos del cronista oficial de la ciudad, Francisco Cajas Ovando, previo a su construcción, en este punto funcionó la Casa Real de los Corregidores y luego la Comandancia de Armas, y a finales del siglo XIX el terreno fue comprado por la familia Enríquez. En 1898, don Mariano, el propietario, contrató al arquitecto italiano Alberto Porta, mientras que la decoración estuvo en manos de Luis Liutti; la construcción fue finalizada en 1900. Inicialmente, el primer piso era ocupado por tiendas comerciales, mientras que la familia Enríquez ocupaba el segundo.

Según el libro Quetzaltenango, prolegómenos de su historia, de Óscar Soto, la familia hipotecó la casa y luego se puso a la venta. Este lugar es considerado uno de los primeros centros comerciales techados de Centroamérica. Esta construcción cuenta con acabados neoclásicos del siglo XX.

En la actualidad, es un punto de encuentro para personas locales y turistas.

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