El barrio Bolívar, conocido históricamente también como San Sebastián, es uno de los sectores más emblemáticos de la zona 1 de la Ciudad Altense. Resguarda comercios, inmuebles de antaño, oficinas, así como centros de arte y cultura.

José Racancoj/La Prensa de Occidente

Vessica Galería de Arte es uno de estos centros; desde hace ocho años, un espacio dedicado a los artistas locales, nacionales e internacionales. Llegar a este lugar, donde se lleva a cabo una actividad cultural al menos una vez al mes no es complicado, basta con ubicarse en el parque a Simón Bolívar, encontrar la 3a. Avenida, y a dos cuadras se podrá apreciar una casa antigua con el número 7-35 y el rótulo con el nombre Vessica.

“A lo largo de esto años hemos visto el movimiento cultural y muchas generaciones de compañeros artistas de todo tipo”, comentó Mynor Cojulum, director de Vessica, quien ha dedicado a La Prensa de Occidente un espacio de su tiempo para hablar de los inicios de este espacio, del arte y de la economía naranja.

¿Cuándo nace Vessica Galería de Arte?

Es un proyecto cultural que surge aproximadamente en 1998. Desde esa época hemos estado incursionando en la gestión y en el movimiento cultural en la ciudad de Quetzaltenango. La hemos trasladado a muchos lugares porque no teníamos una sede fija; habían cafés y librerías, coordinábamos con los gerentes y propietarios y nos daban acceso para generar exposiciones individuales y colectivas. A partir de 2004, abrimos con otro maestro una galería de arte, fusionando a Vessica con otro concepto que se llamaba Vanguardia, y alquilamos locales por la Calle Real del Calvario. Luego, en 2011, nos ubicamos en las instalaciones que tenemos actualmente.

La galería específica de Vessica nace en 2011 y se mantiene hasta la actualidad. A lo largo de estos años hemos visto el movimiento cultural y a muchas generaciones de compañeros artistas de diferente tipo, además, hemos gestionando exposiciones e intercambios con muchas instituciones culturales, así como cooperaciones, entre ellas la alemana, holandesa, española y otras.

¿Qué lo motivó a involucrarse en el mundo del arte?

En mi juventud, cuando tenía 14 o 15 años, no habían muchas iniciativas como los talleres de música, arte, inglés o culturales, y solo existía en la Casa de la Cultura con el maestro Rafael Mora. Empecé en cursos vacacionales y al siguiente año me motivé más; comencé a ir de forma constante todas las tardes al curso de dibujo y pintura, estuve unos tres años en la Escuela de la Casa de la Cultura, luego se abrió la Escuela Regional Humberto Garavito, yo fui de la primera generación, era algo muy novedoso.

No existía toda la metodología educativa en arte que hay ahora, estuve unos cinco años en la Escuela, y a partir de esa época empezamos a dedicarnos a las artes visuales de forma individual, participando en eventos como exposiciones en la capital, en galerías que incluso ya no existen. Gané premios, no solo en certámenes locales. En mi currículo personal tengo cinco premios del Certamen Arturo Martínez, tres primeros lugares y dos segundos, y una mención honorífica.

¿De dónde viene el nombre de Vessica?

Es un color, es un verde que en español sería verde vejiga. En la época del Impresionismo se hacían retratos y paisajes, y específicamente el paisajista muy tradicional europeo sacaba este color verde de las vísceras de ciertas ranas en los pantanos; la dejaba disecar, se volvía una piedra, se molía y producía un hongo verdoso, que se mezclaba con aceites naturales y se producía un color y pigmento al óleo conocido como verde vejiga, y de ahí deriva nuestro nombre en francés, Vessica.

En el lugar que ocupan actualmente, ¿cuántas exposiciones se han montado?

Hacemos diez exposiciones individuales y colectivas de artistas locales, nacionales y de otros países al año. Tal vez unas 65 actividades se han llevado a cabo durante estos ocho años, casi una actividad mensual. Y durante este tiempo hemos visto un cambio muy especial en la generación de artistas visuales en el occidente del país.

¿Qué es el arte para usted?

El arte es la vivencia, la experiencia, y sobre todo el entorno donde vive cada ser humano, ese entorno va a ir influenciado; en el caso de los latinoamericanos, de todo lo sociocultural, antropológico, económico y cultural. Para mí es eso, la influencia de lo que somos, de donde vivimos, a dónde vamos. Todo esto influye al producir una obra de arte, es decir, al crear música, literatura, audiovisuales o artes plásticas.

¿Es rentable el arte en Xela?

En los últimos cinco años han empezado a sonar conceptos sobre la economía naranja, ahora estamos en un proceso de crear plataformas para que esa economía naranja dé frutos. Un artista genera un producto, una obra de arte, la cual debe generar una visión y, a su vez, autosostenimiento a través de la compra y venta. Quetzaltenango empieza con esas plataformas culturales económicas, de cómo el arte puede generar un movimiento económico para la ciudad, para el departamento. Pero esto se requiere de la participación de la iniciativa privada, municipal y de las entidades artísticas, así como de los propios artistas. Detrás de una obra de arte existe un diálogo antropológico, sociológico y cultural de lo que hoy somos, y eso puede generar un movimiento económico para la ciudad de Quetzaltenango.

¿Qué acciones se deben implementar para impulsar el arte en Xela?

Los entes gubernamentales deben crear plataformas, como más galerías de arte, más proyectos, abrir más espacios; mientras que la iniciativa privada debe tener la visión de invertir en arte y en espacios, como laboratorios de arte, exposiciones, en campos como teatro, danza, literatura. Este movimiento generará movimiento económico, y será fundamental crear leyes.

Debe existir presupuesto para invertir en un artista, en imprimirle sus libros a un poeta o novelista, invertir en los instrumentos de un músico o editarle un disco; lo mismo en artes visuales, invertir en nuevas galerías públicas, privadas, comprar materiales para que creen obras de arte que al final generarán un patrimonio cultural quetzalteco, una identidad como marca en la ciudad.

Mynor Cojulum dirige la Galería de Arte Vessica, desde hace ocho años en la 3a. calle, zona 1 de Xela, cerca del parque Bolívar.