El catastro de buses, como parte de la tercera fase del mapeo de las rutas del transporte urbano, iniciado el año pasado por la Comisión Municipal de Transporte, Tránsito y Vialidad del Sistema Geográfico de la Municipalidad (Sigmuq) continúa realizándose.

Se pretende establecer la cantidad e identidad de los pilotos y ayudantes para mejorar el servicio del transporte colectivo.

Mirna Alvarado/La Prensa de Occidente

De acuerdo con Pablo González, director del Sigmuq, “el proceso es importante y necesario, pues hasta ahora no se cuenta con un padrón que establezca cuántos buses existen y a qué empresas pertenecen”.

“No tenemos un dato real, el inventario de rutas y empresas de transporte que se trabajó el año pasado da cuenta de que son 49 rutas y 40 empresas legalmente autorizadas”, dio a conocer González.

Este proceso pretende establecer la cantidad e identidad de los pilotos y ayudantes, y de esa cuenta mejorar el servicio del transporte colectivo. “No tenemos datos de cuántas personas trabajan en los buses”, explicó González.

Los recolectores de datos son acompañados por oficiales de la Policía Municipal de Tránsito, piden información de los permisos o avales municipales de las unidades, documentos de identificación de pilotos y ayudantes, así como la licencia respectiva.

“Este proceso es parte del mapeo de rutas, tenemos previsto que este trabajo, incluyendo la consolidación de información, tarde unas tres semanas”, dijo Diego Morales, presidente de la comisión de Transporte, Tránsito y Vialidad.

Universitarios apoyan

La primera fase se realizó con la colaboración de estudiantes de la Facultad de Arquitectura del Centro Universitario de Occidente, quienes se dieron a la tarea de verificar las rutas y realizar los mapas.

La segunda fase consistió en el cotejo de los acuerdos municipales para determinar el nombre y cantidad de empresas que prestan el servicio urbano.

Según explicó el encargado de la Dirección de Sistema Geográfico, al momento de realizar el trabajo de campo para obtener los datos se encontraron con que varios de los pilotos tomaban vías alternas y de esa cuenta evitar lo que ellos pensaban era una revisión e imposición de multas.

Los recolectores de datos son acompañados por la Policía Municipal de Tránsito, piden los permisos municipales de las unidades, documentos de identificación de pilotos y ayudantes.