Durante el fin de año, muchas personas tratan de transportar y comercializar de manera ilegal árboles de pinabete o ramillas de la misma especie. Sin embargo, existen esfuerzos para contrarrestar estas prácticas y promover su venta y producción legal. 

El abies guatemalensis, que es el nombre científico de esta especie, se encuentra en peligro de extinción, por lo que entidades como el Instituto Nacional de Bosques (INAB), el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (Conap), oenegés, iniciativa privada, la División de Protección a la Naturaleza (Diprona) de la Policía Nacional Civil y los mismos vecinos, implementan planes para proteger estas plantas y controlar su comercialización ilegal. 

Uno de los esfuerzos para evitar la extinción de esta especie y que se pueda vender de manera legal, es la promoción de plantaciones de pinabete. Y en Sololá existen casos de éxito, donde grupos de mujeres tiene a cargo dichas plantaciones registradas, algunas de ellas ya le han sacado provecho al vender árboles, mientras que para otras este es el primer año en el que lo harán.

Uno de estos grupos de mujeres es el del caserío Central, aldea Pixabaj, Sololá, el cual este año esta listo para comercializar entre 15 y 20 árboles, “en 2010 la Fundación Guillermo Toriello nos donó árboles y nos capacitó, desde entonces hemos cuidado la plantación y esta será la primera vez que venderemos”, refirió Marta López, productora. 

En esta plantación hay al menos 175 árboles que están en diferente proceso. 

Pero este no es el único grupo de mujeres con plantaciones a su cargo. En total son seis, que reúnen a unas 45 personas, los que iniciaron en 2010 con el apoyo de Guillermo Toriello, y siguen en este proyecto. 

“Dos de los grupos tienen tres años de estar comercializando árboles y coronas, que se venden en Xela y la capital. Es importante porque para ellas también se generan ingresos”, refirió Estela Meletz, de la fundación. 

Teresa Soloj, del grupo de mujeres de San Juan Pixabaj, indicó que ellos están empezando con un semillero de pinabete, lo que les permitirá ya no comprar más árboles, sino que ellos los producirán. “Hemos visto el fruto de la venta legal del pinabete, con los ingresos que hemos obtenido hemos comprado útiles escolares para nuestros hijos, hemos ayudado a nuestra familia, incluso tenemos recursos para Navidad”, apuntó. 

Salomón Kan, director subregional del Inab Sololá, explicó que en ese departamento se cuentan con 47 plantaciones de pinabete registradas, lo que es importante para que se le pueda colocar el marchamo blanco a los árboles que vayan a ser vendidos. 

Agregó que están iniciando con la campaña para proteger a esta especie durante fin de año, e instó a la población a comprar solo productos de pinabete si tienen el marchamo blanco.

Eder Saquic, de Diprona, indicó que entre el 12 y 15 de noviembre se pondrá en marcha el plan de protección y vigilancia del pinabete en carreteras de San Marcos, Quetzaltenango, Totonicapán, Sololá, Chimaltenango y Escuintla. Dicho plan se desarrollará durante 45 días.