Rashelle Carranza, figura de la esgrima quetzalteca y exrepresentante de la belleza del deporte, comparte detalles importantes de esta disciplina que ha tomado fuerza, y de la experiencia que le dejó su reinado.

 

 

Por Stuardo Calderón / La Prensa de Occidente

La esgrima es un deporte de combate en el que se enfrentan dos contrincantes debidamente protegidos, que deben intentar tocarse con un arma blanca; en función del instrumento que se use, hay tres modalidades: sable, espada y florete.

Con 19 años, Rashelle es un baluarte de esta disciplina. En los recientes Juegos Deportivos Nacionales ganó el bronce. Actualmente, estudia nutrición y portó la corona deportiva.

¿Tus papás a qué se dedican?

Mi padre es empresario y mi madre, secretaria.

De pequeña, ¿cuáles eran tus sueños?

Quería ser nutricionista especializada en el deporte y apoyar a todos los atletas. Estuve en gimnasia desde los 6 años, luego en patinaje; seis años más en atletismo y desde los 14 estoy en esgrima. Mi meta es ser una campeona olímpica.

¿Qué puertas te ha abierto el deporte?

Tuve la oportunidad de viajar a Virginia, Estados Unidos, para realizar un campamento. En el colegio yo era muy tímida, pero el deporte también me ayudó a cambiar esos miedos e inseguridades.

Representar al deporte como reina, ¿qué te dejó?

Tuvo un significado muy importante. Hay muchos detalles deportivos por mejorar, estuve en varios centros educativos y brindé charlas porque me percaté que desconocen las disciplinas, algunos ni sabían que existe la Asociación Nacional de Esgrima.

¿Qué haces en tu tiempo libre?

Formé parte de una banda de música de Totonicapán. Me encanta la guitarra, es mi instrumento favorito y con el que puedo tener momentos agradables en mi tiempo libre.

¿Te gusta la cocina?

Me encanta. Prefiero la comida casera, los platillos típicos, los dulces, el chocolate y toda la gastronomía de mi país. 

Para ti, ¿qué es la esgrima?

Nació en Francia, al inicio solo los hombres lo practicaban; posteriormente lo practicaron las mujeres. Se compone de tres armas: florete, sable y espada. Cada una tiene sus toques válidos y no válidos. El florete solo toca el pecho y espalda; con el sable solamente se puede tocar de la cintura hacia arriba; con la espada todo el cuerpo, y con dos armas se toca con la punta de la hoja y con la otra, toda la hoja. 

¿Qué deficiencias ves en el deporte y qué propuesta harías para que se masifique la esgrima en Xela?

El apoyo económico por parte de las directivas e invitar a que conozcan el deporte, visitar centros educativos o hacer exhibiciones de esgrima en parques de la ciudad.

¿Qué necesita Guatemala para fortalecer el crecimiento de sus atletas?

Necesita apoyo económico y una mejor preparación. Algunos no cuentan con las instalaciones adecuadas, ni con la indumentaria para llevar a cabo un entrenamiento de altura.

¿Qué significa Quetzaltenango para ti y, en lo deportivo, a dónde esperas llegar?

Es mi ciudad querida, llena de lindas personas; es la cuna fraternal de mi niñez que forjó mi persona, llenando mis días de alegría. Mi meta es cumplir los cuatro años del ciclo olímpico y brindarle una medalla en olimpiadas a mi país.