La observación y estudio de los astros ha sido fundamental en la vida de los seres humanos, y en la cultura maya ha teniendo influencia profunda. Estos conocimientos astronómicos continúan vigentes hasta la actualidad, y es el tema que trata el I Congreso Mesoamericano de Astronomía Cultural que se desarrollará en nuestro país y en Honduras este mes.

Por José Racancoj – Fotos David Pinto/La Prensa de Occidente

La tarde cae, detrás del cerro El Baúl se observa la luna, se ve hermosa. Este es el paisaje que se disfruta desde la Escuela Maya Ki’kotemal, ubicada sobre la 6a. calle de la zona 1 de Xela, cerca del parque Bolívar, sitio ideal para conversar con la astrónoma y directora de proyectos del Museo de Ciencias Exploratorium de San Francisco, California, EE. UU., Isabel Hawkins, quien es parte de la organización de este evento que se llevará a cabo del 22 de noviembre al 3 de diciembre, en Xela, en Tak’alik Ab’aj, en San Andrés Semetabaj, Antigua Guatemala, la capital, así como en Copán, Honduras.

Se trata de la primera actividad de su tipo que busca destacar “el conocimiento vigente de los pueblos originarios. Es un hilo que no se ha roto, la población debe saber que este conocimiento sigue vivo en los pueblos de Mesoamérica, que incentive a las futuras generaciones a resguardar, rescatar y seguir evolucionando dicho conocimiento”, comentó Hawkins.

De acuerdo con la experta: “Mesoamérica es muy famosa por la astronomía que está plasmada en sus monumentos, sobre todo las alineaciones solares, estelares, lunares; el mundo maya tiene muchas riquezas ancestrales, pero lo que no se ha destacado particularmente es el conocimiento vigente en astronomía”. 

Hawkins está en nuestro país por una beca Fulbright (US Global Scholar Award) en 2019, para investigar el cúmulo de estrellas de las Pléyades y sus conexiones interculturales en Nueva Zelanda, Guatemala y Perú.

A la extranjera la acompañan dos estudiosos de la astronomía maya, quienes son parte del equipo organizador del Congreso: Ixquic Poz y Willy Barreno, quetzaltecos, cofundadores de la Escuela Maya Ki’kotemal, donde se celebrarán las conferencias del evento.

Tanto Poz como Barreno son ajq’ij, contadores del calendario; el término hace referencia a aquella persona que cuenta los ciclos del tiempo que se hace con base en la observación del Sol, la Luna, Venus y Marte. Un ajq’ij utiliza sus conocimientos para apoyar a su comunidad, a las familias en la agricultura.

“Queremos reafirmar con este congreso que, como pueblos originarios, somos generadores de ciencia y que permanece en nuestras culturas”, expresó Poz, y agregó que también es un llamado a las nuevas generaciones a seguir evolucionando con las nuevas tecnologías y recordó que nuestras culturas también fueron capaces de generar tecnología en el período precolonial”.

Unidos por la astronomía

El encuentro reunirá a astrónomos culturales de Nueva Zelanda, Estados Unidos, México, Honduras y Guatemala. Además de arqueólogos, físicos, guías espirituales, aj’q’ijab’, representantes de comunidades, aficionados y público interesado, a través de conferencias, talleres, mesas redondas y observaciones en el campo.

“Cuando se habla de astronomía solo se piensa en la academia, en científicos; hay otros que están en los campos, a quienes no se les ha puesto atención”, fueron las palabras de Barreno, y expresó que una contraparte de la academia será la participación de abuelos, contadores del tiempo, como Roberto Itzep, de Momostenanango; Clemente Peneleu, de San Pedro Atitlán; José Musia, matemático, de Patzún; la abuela Nana, de Concepción Chiquirachapa, y observadores de estrellas de San Cristóbal, Baja Verapaz. “La idea es incluir a todos los pueblos porque cada uno tiene una parte del rompecabezas que se ha roto; con el congreso, lo que hará es unirlo”.

“Venimos de las estrellas”

Temas como los últimos avances en los estudios de astrofísica, la aplicación del conocimiento ancestral para mitigar los efectos del cambio climático, estudios comparativos sobre la percepción de fenómenos celestes por distintas culturas, conservación de cielos oscuros y el desarrollo sostenible del turismo astronómico, son algunos de los temas que se abordarán en este cónclave.

“No debemos olvidar que venimos de las estrellas. Nosotros como seres humanos y todo lo que vemos en el planeta, tiene su origen en las estrellas, porque los elementos químicos que nos componen,  fueron creados dentro de las estrellas”, manifestó Hawkins.

Santuarios de la oscuridad

Uno de los temas es la conservación de los cielos oscuros para observar a los astros de mejor manera. De hecho, existe una organización internacional de cielos oscuros, la Internacional Dark Sky Asociation, que ha establecido estándares para nombrar algunas regiones como santuarios de oscuridad. Con esta categoría se busca evitar la contaminación lumínica en estos sitios, para que “la gente pueda llegar, levantar su mirada y volver a conectarse con las estrellas”.

“Cuando apagamos las luces de la calle vemos la maravilla del universo, que se nos ha negado por la contaminación lumínica, pero los abuelos, al estar en zonas rurales, tienen acceso al cielo, a la luna, al sol, a los planetas y constelaciones, que avisan, no solo de las estaciones del año, sino cuándo se debe cosechar, cómo deben ser cuidados los cultivos”, explicó la experta, quien indicó que los conocimientos ancestrales también son muy valiosos para hacerle frente al cambio climático, que es otro de los temas que tratarán.

Una semilla

Uno de los componentes de la beca que recibió Hawkins es el desarrollo de una conferencia internacional y de ahí viene la idea de crear este congreso, que se trabaja con la Universidad del Valle de Guatemala y el arqueólogo Tomas Barrientos, titular de la actividad. También participa la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, el proyecto Pinceladas Nocturnas de astrofotografía, la Escuela maya Ki’kotemal de Quetzaltenango y el proyecto US Global Scholar de Fulbright en el museo Exploratorium en San Francisco, California.

Hawkins espera que “esta semilla que se está plantando dé frutos”, que en uno o dos años se pueda desarrollar otro congreso para fomentar y hacer crecer el conocimiento vigente y la práctica de observar astros en zonas rurales.

Isabel Hawkins

Es astrónoma y directora de proyectos en el Museo de Ciencias Exploratorium en San Francisco, California, EE. UU. Obtuvo su doctorado en astronomía en la Universidad de California en 1986.

Su posgrado fue desarrollado bajo patrocinio de la NASA en la Universidad de California, Berkeley, como parte del equipo de científicos del satélite Extreme Ultraviolet Explorer.

La experta hablará justo del cúmulo de estelas de las Pléyades y cómo funcionan como un reloj agrícola que se utiliza en los pueblos originarios en el mundo para calendarizar siembras como el maíz, el frijol, entre otros.

Ixquik Poz Salanic

Se identifica como mujer maya k’iche’, originaria de Zunil, Quetzaltenango. Es ajq’ij y miembro activo de la Asociación de Ajq’ijab’ Komon Tojil, Zunil, Quetzaltenango. Es abogada y notaria, colaboradora del Bufete para Pueblos Indígenas, en temas relacionados a derecho de los pueblos indígenas. Cofundadora de la Escuela Ki’kotemal.

Ha desarrollado temas sobre astronomía maya, el calendario Cholq’ij, Chol Ab’, Choltun; es coordinadora del conversatorio denominado “Conversando con la abuela Luna” y ha facilitado talleres sobre cuentas solares en varias comunidades mayas en Guatemala.

Willy Barreno

Es originario de Xela, a los 23 años migró a Estados Unidos. Trabajó como chef y organizador comunitario en materia de derechos humanos e indígenas en distintos estados. Regresó a Guatemala después de 12 años. Willy es el cofundador de la red binacional Desgua. Es ajq’ij y cofundador de la Escuela Ki’kotemal.

Tomás Barrientos

Director del Departamento de Arqueología y Centro de Investigaciones Arqueológicas y Antropológicas de la Universidad del Valle de Guatemala (UVG) y codirector del Proyecto Regional Arqueológico La Corona. Licenciatura en arqueología en la UVG y doctorado en antropología en la Universidad de Vanderbilt. En el Proyecto Arqueológico Cancuén fue pionero en la integración del desarrollo de comunidades indígenas. Organizador del I Encuentro de Arqueoastronomía en Guatemala.

Javier Mejuto

Astrónomo cultural, jefe del Departamento de Arqueoastronomía y Astronomía Cultural de la Facultad de Ciencias Espaciales de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras. Es presidente del Comité Nacional de Astronomía de la IAU, por Honduras y co-chair del grupo de trabajo en Arqueoastronomía y Astronomía Cultural de la Unión Astronómica Internacional (IAU, por sus siglas en inglés). Actualmente, sus investigaciones se centran en astronomía de pueblos mesoamericanos, astronomía en el arte rupestre y patrimonio astronómico.

Sergio Montúfar

Astrofotógrafo guatemalteco y activista ambiental en contaminación lumínica. Es embajador de Centro y Sudamérica de la International Dark Sky Association (IDA) y Fornax Mounts (Hungría), y embajador Photonightscapes Awards, Francia. Director del programa internacional Turismo Astronómico y Patrimonio de Pinceladas Nocturnas.

Sirvió como astrofotógrafo oficial del Planetario Ciudad de La Plata, Observatorio Nacional de la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas de la Universidad de La Plata (2014-2017), entre otros logros.

Ernesto Arredondo Leiva

Forma parte del Centro de Investigaciones Arqueológicas y Antropológicas y es investigador y profesor en la UVG. Graduado por la Universidad La Trobe, Victoria, Australia. Ha dirigido y codirigido varios proyectos en la Reserva de la Biósfera Maya desde el año 2000, así como proyectos de investigación y rescate en el valle de Guatemala y la costa sur. Actualmente, dirige el Proyecto Arqueológico Semetabaj-UVG, en el altiplano guatemalteco.

El precongreso es el 22 de noviembre en San Andrés Semetabaj, el 23 se traslada a Xela por la mañana, en la tarde en Tak’alik Ab’aj, donde se harán observaciones nocturnas.

El 25 se inicia el congreso en la capital; el jueves 28 la sede es Antigua Guatemala, se apagarán las luces en la Calle del Arco para hacer observaciones astronómicas.

El fin de semana se trasladará a Copán, Honduras, allí finalizará.