La Catedral Metropolitana de Los Altos, en Quetzaltenango, será el escenario para la presentación de la cantante Ana María Molina, con temas navideños, el próximo 6 de diciembre, acompañada del organista Juan Pablo Quemé.


José Racancoj/LaPrensa de Occidente

La formación de Ana María Molina no se ha limitado a nivel Guatemala, sino que ha trascendido fronteras. “Ella es una quetzalteca de corazón, que se ha educado en el extranjero y compartirá con nosotros villancicos; hará un recorrido por las melodías más conocidas a nivel mundial”, dio a conocer Edwin Quijivix, integrante de la pastoral familiar de la catedral altense, organizadores de la actividad.

El fin de este concierto, además de compartir la música, es recaudar fondos para la reconstrucción de las cúpulas de la catedral, las cuales han sido dañadas por los sismos. Junto con Ana María también estará el talentoso organista quetzalteco Juan Pablo Quemé. Se espera que interpreten un total de 17 temas. “La Navidad trae buenos recuerdos, son piezas que calientan el corazón, que ayudan a acercarnos al misterio de la Navidad, al Niño Jesús que vino a salvarnos”, expresó Molina.

Su formación
Ana María tiene más de 15 años dedicándose al canto. Empezó a estudiar en Quetzaltenango, luego en la capital, con la maestra y soprano Barbara Bickford, y posterior a ello continuó su formación en España, integrando el coro de la Universidad de Valladolid.

Molina ha estudiado en el Conservatorio Nacional de Música, ha presentado recitales como solista en Guatemala y Quetzaltenango, además de ser parte del coro universitario en Valladolid, ha integrado el Coro de Cámara de la Sinfónica Nacional y el coro Querido Arte.

Ana María nos amplía más sobre su experiencia como soprano.

¿Cómo te sientes de ofrecer este concierto en la Catedral de Los Altos?
Muy contenta. Es un proyecto que me entusiasma mucho. Espero dos cosas: que los asistentes disfruten la música que hemos preparado y que nos unamos todos para apoyar la restauración de las cúpulas de la catedral.

¿Cómo fueron tus inicios en el mundo de la música?
Mis papás me alentaron a estudiar música desde pequeña. Comencé a cantar a los 15 años. Me gustó tanto que ya no lo quise dejar.

¿En qué momento te diste cuenta de que ser soprano era lo tuyo?
Bueno, ser soprano no es una decisión. Las mujeres tenemos voces más agudas o más graves; por eso somos sopranos, mezzosopranos y contraltos. Cuando se comienza a estudiar canto, con la guía de un buen maestro, puede verse qué tipo de voz es el que se trae. La voz es un regalo.

¿Cómo ha sido tu formación?
He estudiado con diferentes maestros de canto, en Guatemala y en España. He asistido al Conservatorio Nacional y también he tenido clases de instrumentos y de solfeo. Para cantar también son importantes los idiomas. He estudiado inglés, italiano y francés.

¿A quién admiras como cantante o soprano?
Creo que tengo varias cantantes favoritas: Mirella Freni, Kiri Te Kanawa, Lisette Oropesa.

¿Se requiere de un cuidado especial para la voz?
Mantenerse hidratado, procurar descansar, cantar todos los días, tener siempre la guía de un buen maestro para evitar hábitos que puedan dañar la voz, comer bien, evitar alimentos que puedan ocasionar reflujo; además, la voz es muy delicada porque responde a cada estado anímico, a cualquier estrés orgánico.

¿Cuáles son las obras o piezas musicales que más te gusta interpretar?
Me gustan muchas, varias del período barroco y también algunas de la época del Bel Canto, que es el romanticismo literario en la ópera.

Concierto en la Catedral de Los Atos, el 6 de diciembre a las 19:00 horas.
Valor del ingreso Q30. Los boletos se pueden adquirir en la secretaria de la catedral.