De sus 52 años, Juárez ha dedicado al menos 20 a la trova. Su amor por éste estilo musical lo llevó a impulsar el proyecto La Peña de Los Altos, lugar donde los músicos que comparten esta pasión se pueden expresar. “Era necesario crear nuestro propio espacio”, afirmó.

La Peña nació hace cuatro años, no solo es un lugar para presentaciones sino que es un espacio donde también se enseña la ejecución de instrumentos como guitarra, piano, violín, saxofón; es un espacio cultural.

Para Juárez, la trova requiere un auditorio con criterio, “es un estilo que requiere de más tiempo para asimilarlo. La gente que lee y estudia, la gente que le gusta la poesía encuentra en la trova un medio de expresión, algo distinto que la música popular”.

¿Cuáles son tus inicios en la música?

Comencé en la música con la marimba, estudiando en la Escuela Municipal de la Marimba de Domingo Betancourth. Luego me interesé en la guitarra. Quizá de alguna manera accidental, empecé a estudiar este instrumento de una forma autodidacta, descubriendo mis propias fórmulas para construir la técnica y observando a otros compañeros.

En la escuela de marimba tuve maestros, estudié la teoría musical; con la guitarra fue más tratar de implementar lo aprendido, como teoría en la marimba. Al inicio fui muy autodidacta, luego estudié música un poco más formal con algunos maestros de solfeo, luego en la Escuela de Música; ahí obtuve un título de flautista, y hasta la fecha sigo explorando, buscando formas, porque la música no termina.

¿Qué otros instrumentos domina?

Estudié un poco de piano, saxofón, flauta transversal, las flautas andinas, las percusiones latinas, y la parte del canto, la vocalización y algunas técnicas. De ahí surgió la opción de interpretar canciones con la guitarra, y luego la idea de hacer mis propias canciones, y, paralelamente, el gusto por escuchar autores, trovadores y analizarlos, como una fuente de inspiración.

¿Cómo ha sido su experiencia en el mundo de la trova?

Siempre me ha gustado, pero que yo me involucre en la interpretación de esta música, quizás hace unos 20 años. La Peña de Los Altos es un proyecto más joven, apenas cuatro años; luego de haber cantado en varios lugares, entendí que había que tener un espacio propio para este estilo en esta ciudad; en conjunto con Otto Mora tuvimos la intención de hacer un espacio para la trova y compartir con el público que se interesa en la trova. Hemos estado luchando porque no es un estilo que tenga tantos adeptos en esta ciudad, pero ha ido creciendo poco a poco. A La Peña llega gente de todas partes del mundo.

¿Además de la música, a qué más se dedica?

La música en sí como profesión no da tiempo para otra cosa. En nuestro país uno debe convertirse en su propio promotor, y en este caso con el tema de La Peña, que también es un restaurante. La música pareciera que es solo lo que la gente ve en el escenario, pero detrás de eso hay mucho trabajo. Tengo un estudio de grabación donde produzco música, trabajando para otros artistas. También he hecho música para comerciales y películas. La música tiene que ver con todo.

Usted ha compuesto más de 50 temas, ¿cuáles son las más representativas para usted?

Para mí, cada canción refleja un fragmento de lo que es mi vida, mi experiencia y cotidianidad. A cada una de mis canciones la considero la más importante, porque ha sido en su momento eso. La canción más importante para mí es la que estoy creando. Todo obedece al momento.

¿Cómo evalúa la trova actualmente en Xela?

En nuestra ciudad hacen falta trovadores, hay pocos. Un trovador es un músico que canta con su voz y su guitarra, a través de las letras se puede hacer un comentario o una denuncia sobre la actualidad en la que se vive; es como el periodista que anda capturando y poniendo en evidencia las cosas que ocurren en su país. A través de la música, capturar un momento de la historia y poder contarlo. Es necesario hacerlo porque la música tiene poder, una canción puede decir muchas cosas y convertirse en un himno para la gente.

“La música tiene poder, una canción puede decir muchas cosas y convertirse en un himno para la gente”