Datos del Centro Ecuménico de Integración Pastoral (Ceipa) dan cuenta que durante la época de fin de año aumenta el índice de trabajo infantil en la cabecera departamental.


Mirna Alvarado/La Prensa de Occidente

La problemática de la niñez trabajadora en el departamento va en aumento, de acuerdo con Rebeca Pérez, de la organización Ceipa. Aunque no existen cifras oficiales, se estima que más de 20 mil menores de edad laboran en Quetzaltenango durante todo el año, los niños viajan al centro de Quetzaltenango (por ser un lugar de amplio comercio) procedentes de Totonicapán, Retalhuleu, Huehuetenango y Sololá, sin embargo, durante la época de fin de año la cifra se eleva.

“Se calcula que unos 7 mil menores se involucran en las actividades laborales, durante los meses de noviembre y diciembre, eso se debe a que al finalizar las clases estos ayudan a sus padres”, refirió Pérez.

De acuerdo con las investigaciones del Ceipa, las familias de los niños trabajadores son de escasos recursos económicos, por lo que estos miembros del núcleo familiar suelen ser ocupados en venta de verduras, cargar bultos, lustrar zapatos, vender chicles o artículos navideños. “La verdad son varios los trabajos que realizan los pequeños en esta época, algunos pican piedra todo el año y confeccionar cohetería”, aseveró Pérez.

Según la entrevistada, en los últimos años se han logrado alianzas con entidades gubernamentales, tanto nacionales como locales, con quienes desarrollan acciones para evitar que los niños trabajen y abandonen sus estudios. Entre estas actividades está sensibilizar a padres y maestros sobre las consecuencias de la explotación infantil.