Patrullajes en paradas de buses, mercados, agencias bancarias y centros de convergencia, además de controles en los centros carcelarios, son parte de las acciones del plan de seguridad para el fin de año.

Por Mirna Alvarado/La Prensa de Occidente

Todos los permisos y descansos de los agentes policiales han sido suspendidos para tener a todas las fuerzas de seguridad en las calles y prevenir que los índices delincuenciales se incrementen durante las fiestas de fin de año.

“Hemos coordinado también con el personal del resguardo militar para hacer patrullajes conjuntos en los lugares de mayor convergencia, es ahí donde suelen ocurrir más hechos delictivos”, explicó el gobernador, Julio Quemé.

Otra estrategia es la revisión de vehículos en las principales rutas del país. “Se instalarán puestos de control en los accesos al departamento”, señaló el oficial Isaías Navarro.

Los controles en las carreteras se enfocarán en la legalidad del transporte de pirotecnia y otros productos de la época, aunado a ello que los pilotos no conduzcan en estado de ebriedad.

Uno de los hechos delictivos que tiende a aumentar durante las fiestas de temporada es el robo a peatones, por esa razón los agentes de seguridad patrullarán en bicicleta y a pie; otro delito es el de extorsiones, por lo que, según el gobernador, se harán requisas constantes y vigilancia extrema en los centros carcelarios.

“Se estima que hay un 96 % de llamadas extorsivas que salen de las cárceles especialmente de la Granja Penal de Cantel, pero durante las fiestas de fin de año y otros días festivos ese porcentaje aumenta”, externó el gobernador.

“Hasta ahora, el Sistema Penitenciario no ha respondido a la petición de colocar inhibidores de señal telefónica”, aseguró Quemé.

Los permisos y descansos de los elementos de las fuerzas de seguridad se suspenden para establecer el plan de seguridad ciudadana.