Mientras la música navideña suena, él se mueve con cada nota y saluda a las personas que pasean por el centro comercial; de pronto los niños se acercan, y él responde con abrazos, obsequia dulces y su tradicional “jo, jo, jo”. Se trata del Santa Claus que se encuentra en Utz Ulew Mall, ubicado en la zona 3 de Xela.

Ricardo Urías tiene cerca de 20 años de dar vida a Santa Claus.

Por José Racancoj/La Prensa de Occidente

Detrás del característico traje rojo, la barba espesa, los botines y el cinturón negro de charol, se encuentra Ricardo Alberto Urías Sagastume, quien caracteriza al gordo bonachón desde hace casi dos décadas. “La personificación viene desde 2000, en la capital”, reiteró Urías Sagastume.

Para Urías, representar a Papa Noel es de mucha emoción, alegría, pero también de tristeza “pues durante esta época hay muchas personas con sentimientos encontrados, tanto niños, jóvenes y adultos, quienes tiene diferentes sueños”, explicó.

Mientras los niños lo saludan, Ricardo, de 47 años, comentó que más allá del personaje, él trata de transmitir esperanza, amor y caridad, “pues somos humanos y cristianos. Entonces contribuyo dando esperanza e ilusión a niños y personas que lo necesitan; podemos estar pasando por momentos difíciles, pero debemos recordar que el día de mañana será mucho mejor”, afirmó.

A lo largo de sus casi 20 años como Santa Claus, ha guardado muchas anécdotas, pues los niños suelen abrirle el corazón, ya que creen en el personaje, “y eso es parte de lo que me motiva un poco más para seguir adelante”. Los niños se acercan a entregarle cartas y a hacerle infinidad de peticiones, que van desde cosas materiales hasta otras más personales. “Me han pedido tablets, helicópteros y vehículos con lo último de la tecnología, pero también hay niños que lo que me piden es que su papá regrese pronto a casa, y esas son las situaciones más emotivas, que uno va guardando en el corazón”, confesó.

Dedicado al servicio

Más allá del traje rojo con el que se viste cada Navidad, este Santa se viste con el uniforme de los Bomberos Voluntarios, ya que presta servicio en las compañías de La Esperanza, Quetzaltenango, así como en la de San Cristóbal Totonicapán. “Llevo años de ser bombero, a veces debo cumplir con las dos funciones, como socorrista y como Santa Claus, y en ocasiones me ha tocado salir corriendo, y quitarme el tacuche de Santa para cubrir una emergencia”, comentó. Además, labora como fotógrafo.

Así fueron sus inicios

El bombero y fotógrafo expresó que se inició encarnando a Papa Noel en el edifico Atlantis de la capital, por medio de un amigo, con el que empezaron a trabajar en el área de fotografía, y conforme fue pasando el tiempo hubo necesidad de presentar al personaje. “Con mi esposa empezamos a ver que este modelo del personaje llamaba mucho la atención para los 24 (de diciembre), por el servicio que se les daba”, relató.

Un llamado a la conciencia

Urías hizo un llamado a los padres de familia y a los hijos a tener confianza y fe en Dios, y a recuperar los valores, pues la pérdida de estos es lo que ocasiona la desintegración familiar y otros problemas en la sociedad. Agregó que interpretar a Santa Claus le ha permitido promover la unión familiar, “a través del personaje fomentamos la unión y la integración familiar. En ocasiones, he tenido que abordar el tema de conflictos con papás, pero también he podido ver muchas reconciliaciones”, puntualizó.

En Quetzaltenango, Urías tiene nueve años de personificar a Santa Claus, se inició en el Centro Comercial Mont Blanch, luego en San José y desde hace dos años en Utz Ulew Mall.

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