Connacionales provenientes de México fueron albergados en el centro recreativo Atanasio Tzul, lo que provocó la molestia de los vecinos quienes en redes sociales denunciaron que los deportados escaparon del lugar.

Julio César Quemé gobernador de Quetzaltenango, mientras se dirigía a la concurrencia en el interior del Centro Recreativo Atanasio Tzul

Por Mirna Alvarado

Comunitarios de varias colonias y del cantón Chitay zona 11 de Quetzaltenango,  hicieron circular en redes sociales, videos y fotografías de supuestos migrantes que no querían permanecer en lugar para guardar la cuarentena.

Pese a que ya se encontraba vigente el toque de queda los pobladores salieron de sus viviendas para rechazar, en principio que el centro recreativo estatal fuera convertido en albergue, al tiempo que amenazaban con linchar a los deportados.

 “No somos racistas, pero no queremos a los migrantes, no sabemos si están sanos o están infectados y nos van a contagiar a todos”, decía una vecina.

Este miércoles llegó un bus procedente de México con 80 deportados a bordo,  quienes tras los protocolos respectivos fueron enviados al Atanasio Tzul, tiempo después corrió el rumor de que dos de ellos escaparon, los vecinos salieron alarmados en busca de los connacionales.

“No los queremos aquí porque ponen en riesgo nuestra colonia, nuestro sector y nuestra ciudad, no deberían traerlos aquí, ellos vienen contagiados”, aseguraban vecinos en las grabaciones.

El gobernador César Quemé, a través de un audio enviado por WhatsApp, negó que los migrantes  escaparan del cerco policial colocado en ese centro recreativo, e invitó a los líderes comunitarios para hacer un conteo en el lugar.

A su llegada Quemé, fue recibido por los enardecidos vecinos quienes le gritaban y estuvieron a punto de agredirle físicamente a pesar de que fue acompañado por un contingente de policías antimotines.

Cuando intentaba calmar los ánimos, pidió a los representantes de los vecinos ingresar con él para efectuar el conteo de los migrantes.

De acuerdo con el gobernador, los líderes comunitarios de las colonias Valle Verde, Vista Bella y del Cantón Chitay no estuvieron presentes en el conteo.

“Se hicieron las pruebas respectivas ninguno de ellos (migrantes) tiene síntomas, no es justo que se les trate de esta manera tan inhumana”, resaltó el gobernador.

Según Quemé, se recibieron denuncias de que algunos líderes comunitarios fueron quienes alentaron a la población a infringir la ley, pero no se reportan capturas.

Acto seguido el funcionario comenzó el conteo de los migrantes, quienes se encontraban con todas las medidas de protección.

Oscar Pérez, coronel del Ejército de Guatemala, apoyó al gobernador para el conteo respectivo de los migrantes, quien hizo un llamado a la población a mantener el orden.

Sin embargo en ese momento, varios elementos del ejército gritaron que los vecinos que observaban el conteo de migrantes lanzaron piedras. “Están tirando piedras señor gobernador”, dijo uno de los soldados.

Los deportados hicieron grupos de cinco para ser contabilizados. “Se hicieron las ochenta pruebas y estas fueron enviadas a la ciudad capital para los resultados respectivos, las inspecciones médicas previas dieron negativo a la covid-19”, enfatizó el gobernador.

El jefe del Ejército en Quetzaltenango, aseguró que para evitar más altercados con la población se coordinó el transporte para que los connacionales deportados fueran trasladados a sus lugares de residencia.

En tanto que el gobernador no descartó pedir las ordenes de aprehensión para quienes participaron de la manifestación.

Agregó que dos de los líderes comunitarios de quienes no se tiene los nombres, serán obligados a mantener la cuarentena debido al contacto que tuvieron con los deportados, pues no llevaron guantes.

Durante la cadena nacional el presidente Alejandro Giammattei, se refirió al tema, señalando a cinco Cocodes (Consejos Comunitarios de Desarrollo), fueron los que instigaron a la población para quemar las instalaciones del centro recreativo Atanasio Tzul.

“Cinco Cocodes, se organizaron para tratar de ir a quemar el centro, porque quieren quemar a la gente, a los 80 se les hizo la prueba y ninguno ha salido contaminado, no representan un riesgo para nadie, tenemos que comprender que no es atacando a los que están retornado como vamos a resolver el problema”, dijo el presidente.

La auxiliatura departamental del Procurador de los Derechos Humanos, abrió un expediente, en relación a lo acontecido esta tarde noche en el Atanasio Tzul, asegurando que fueron varios derechos los que se violentaron, especialmente de los migrantes.