La falta de ingresos ha dejado a miles de personas sin alimentos. En la zona 3 de Xela se ve reflejada esta situación, pues banderas blancas se observan en dos inmuebles, como señal de que necesitan ayuda. 

Don Ricardo González padece cáncer y requiere medicamentos. Algunos vecinos de la vecindad donde vive lo cuidan, pues no tiene familiares.

Por José Racancoj 

La pandemia del covid-19 ha obligado al gobierno a tomar medidas restrictivas para disminuir los contagios, sin embargo, éstas han golpeado a miles de familias, principalmente a aquellas que viven del día a día y quienes afrontan un auténtico drama. 

Uno de estos casos se vive en la 12 avenida de la zona 3, en el inmueble con el número 1-15. En ese lugar viven 21 familias, de las cuales solo cinco aún conservan su empleo, el resto ya no. Esto ha obligado a que en la puerta principal se coloque una bandera blanca y un cartel, donde se le pide al gobierno y a personas caritativas apoyo para alimentarse y para el pago del alquiler. 

“Somos varias familias de escasos recursos que alquilamos aquí, no tenemos trabajo ni recursos económicos para el pago del alquiler y alimentarnos. Por favor ayudanos”, se lee en el cartel. 

La bandera blanca es una señal de que se necesita ayuda, y ésta se ubica en la 12 avenida y 1a. calle, zona 3 de Xela.

Aura Calderón, encargada del vecindario, teme que los dueños de la casa desalojen a los inquilinos, entre los que hay personas de la tercera edad, vendedores informales, empleados, entre otros. “Los dueños de la casa me dijeron que los inquilinos debían estar al día, y no quisieron que se suspendiera el pago de alquiler, los residentes están preocupados porque no tienen dinero para pagar la habitación y tienen miedo de que los vayan a sacar. El dueño dijo que si nadie tenía dinero, él quería su casa”, comentó Calderón.

Por cada habitación se paga entre Q550 y Q600 de alquiler. 

De lo inquilinos afectados, el que vive una de las situaciones más difíciles es don Ricardo González, de 83 años, quien padece cáncer. 

Don Richard, como le dicen cariñosamente, viven en la vecindad desde hace dos años, pero hace un año enfermó. Anteriormente se dedicaba a la elaboración de pelucas, lo cual ha debido abandonar por su enfermedad, y requiere atención constante. 

“Él necesita medicamentos, leche Ensure. Antes lo ayudabamos pero nos quedamos sin trabajo. Físicamente podemos apoyarlo, pero en lo económico ya no”, dijo Calderón. 

Don Richard, quien es originario de la capital, no tiene familiares que velen por él. Sin embargo, sus vecinos se mantienen atentos a su salud. 

Mensaje que envían familias de escasos recursos al Gobierno y a la población.

“Tenía dos días de no comer nada”
A menos de una cuadra de la casa anterior, sobre la 1a. calle de la misma zona se ubica la Escuela Manuel Enecón López, donde también se observa una bandera blanca, la que fue colocada por doña Sandra Nohemi De León viuda de López, de 60 años, quien es conserje, guardia y portera de dicho centro educativo desde hace 18 años, y por lo cual no recibe sueldo alguno. “Estoy aquí por la habitación que tengo. No tengo dinero para pagar un cuarto en otro lado”, contó. 

Doña Sandra de León, guardia de la Escuela Manuel Enecón López, se quedó sin ingresos desde que comenzó la pandemia.

Doña Sandra comentó que se atrevió a colocar la bandera y pedir ayuda porque “tenía dos días de no comer nada”. 

Previo a la pandemia, ella vendía pasteles y pelotas a los estudiantes de la escuela, y con ello se agenciaba de fondos. “Ahora no tengo ingresos”, lamenta. 

En años anteriores, con doña Sandra vivían sus dos hijos y su esposo. Sin embargo, su pareja falleció hace cuatro años y sus hijos la abandonaron. 

En la Escuela Manuel Enecón López se observa una bandera blanca.