Por medio de banderas blancas y carteles, personas piden apoyo ante la falta de recursos y alimentos.

Irma Yolanda Vásquez y su familia necesitan ayuda con víveres y donaciones en la zona 1 de Xela.

Por José Racancoj / Con información de Marina de Paz

Con el paso de los días, la crisis derivada por el covid-19 y las medidas adoptadas por el Gobierno, se van acentuando y golpean con fuerza a varias familias quetzaltecas y otras que son originarias de otros departamentos, pero residen en la ciudad de Quetzaltenango. 

Uno de los casos es el de Irma Yolanda Vásquez y su familia, quienes han colocado una bandera blanca en la 5a. calle 17-73, zona 1 de Xela, debido a que necesitan alimentos. 

Ella y otros familiares vendían buñuelos por la Iglesia San Nicolás, zona 3, sin embargo, ahora ya no pueden hacerlo, y hasta ahora no han conseguido otro trabajo. 

“Necesitamos alimentos, no vemos que el gobierno haga nada por Quetzaltenango, entonces nos vemos en la necesidad de pedirle ayuda a las personas de buen corazón, mis padres son de avanzada edad y no pueden trabajar”, apuntó. 

En dicha casa viven 18 personas, quienes solo alquilan. Requieren víveres como arroz, frijol, fideos, azúcar, e incluso pañales, pues hay bebés viviendo en el lugar. 

Padre de siete niños
A su caja de dulce, Luis Pérez decidió pegarle un cartel, donde pide ayuda o que la población le pueda comprar sus productos, pues necesita reunir dinero para pagar el alquiler del lugar donde vive junto a su familia, entre ellos siete niños. 

La venta de dulces ha bajado en las últimas semanas. señala Luis Pérez, quien necesita reunir dinero para pagar el alquiler del lugar donde vive con su familia.

“En las semanas anteriores, sin esta cartulina las personas pasaban pero no sabían que tenía necesidad. Solo vendía de Q5 a Q8 diarios, y pensaba de dónde sacar más, si no hay”,  comentó Pérez, quien es originario de Comitancillo, San Marcos, pero vende dulces en el Parque Central de Xela. 

“Por eso se me ocurrió poner una cartulina pidiendo ayuda o que me compren. Estamos a finales de mes y hay que pagar el alquiler, porque el dueño de los cuartos no estará esperando a cuando esto pase”, apuntó Pérez, quien agregó que la venta ha bajado demasiado “y no tenemos ayuda del presidente o del alcalde”. 

De momento, algunas personas de buen corazón se han acercado a él para darle algunos víveres.