Paula Castellanos, química bióloga inmunohematologa, advirtió el peligro potencial que tiene el proyecto presentado por el químico biólogo René Osberto Aguilar, el cual gano el “Reto de Innovación abierta COVID19”.

El químico biólogo René Osberto Aguilar, en su laboratorio. (foto archivo LPO)

Por Mirna Alvarado/ LaPrensa.com. gt

Uno de los proyectos seleccionados en el “Reto de innovación abierta COVID19”, fue planteado por el químico biólogo René Osberto Aguilar, refiere crear inmunidad al procesar la sangre del mismo paciente infectado.

La experta Paula Castellanos por medio de una carta abierta traza en ocho razones las faltas de dicho proyecto además del riesgo potencial a la salud.

Durante una conferencia de prensa el químico biólogo dijo que el tratamiento consiste en la extracción de sangre del paciente, “la vamos a separar en sus componentes que son los glóbulos rojos y blancos, lo vamos a poner en una cámara de desinfección a un gradiente eléctrico y a temperatura óptima para que el virus desaparezca”.

“Luego vamos a poder retransfundir al paciente infectado para que se inmunice en un término no mayor de 72 horas. Yo espero que este proyecto funcione y que de esta manera podamos frenar el COVID19 en Guatemala que tanto nos ha preocupado”, aseguró a reporteros de medios locales.

Sin embargo, Paula Castellanos, química bióloga inmunohematologa, publicó un análisis en el que señala, punto por punto, por qué no se debe promover esta iniciativa que, según ella, atenta contra la salud.

Además lanza una alerta al gobierno por promover un proyecto que carece de base científica, en la carta abierta hizo énfasis en que sus peticiones y preocupaciones fueron enviadas al rector de la Secretaría Nacional de Ciencia y Tecnología (Senacyt), por haber premiado el proyecto sin hacer un análisis profundo, pidió hacer de nuevo la evaluación y retirarle el premio.

“Lo más preocupante es que el proyecto sea promovido para competir a nivel internacional como una alternativa o cura para las personas infectadas, el propósito no es desvirtuar el trabajo de Aguilar es más hasta le he ofrecido mi apoyo”, aseguro Castellanos.

Castellanos enfatiza que el análisis fue realizado del formulario presentado por Aguilar a la Senacyt.

Estas son las ocho razones que expone Castellanos

1) Logrará que el paciente active sus propias defensas
La “Tami transfusión autóloga COVID19” plantea extraer sangre del paciente, procesarla (también cuestiona este método) y luego de eliminado el virus reinyectársela al paciente.

Paula Castellanos es jefa del Banco de Sangre del Hospital General de Accidentes del IGSS, (Guatemala) y asegura que desde el título, el proyecto queda desacreditado.

Transfusión autóloga significa extraer sangre del paciente para luego inyectársela de nuevo. Es un procedimiento recomendado para personas con un tipo de sangre poco común y que serán sometidos a una operación. Es decir que será su propio donante, pero es practicado solo si está estable y varios días antes de la intervención.

“La extracción de sangre en un paciente que no está sano es completamente contraindicada, pues lo deja más débil y con menor capacidad para combatir al COVID19”, explica.

2) Estructura del virus
En el proyecto, el químico biólogo hace algunas anotaciones de las características del virus. Castellanos señala que las enzimas que cita Aguilar no son las del COVID19. “Esto lo menciono para relatar que no sabe la estructura del virus… está perdido, no sabe nada de estructura viral”.

3) La temperatura es la debilidad
“Sabemos que no vive a temperaturas superiores a 28°C ni tampoco vive por debajo de 2°C”. Esto es completamente falso, dice Castellanos, añade que hasta el momento no hay consenso al respecto en la comunidad científica. En Italia comprobaron que el virus puede sobrevivir a temperaturas de hasta los 60°C.

4) La sangre autóloga no representa riesgo
La «Tami transfusión autóloga» plantea extraer y luego inyectar sangre del paciente sin riesgo y ni tendrá ningún efecto adverso, dice la tesis de Aguilar. Castellanos asegura que (además de los mencionados antes) existe el riesgo de que la sangre pueda ser infectada durante el proceso de manipulación.

5) Sangre fría
Aguilar propone extraer de la sangre del paciente los glóbulos blancos, rojos y plasma, los colocará “en un estado gradiente de temperatura que haga que el virus no se reproduzca si está entre 4°C y 5°C, y a esa temperatura se la va a volver a retransfundir al paciente; de tal manera que el virus que estaba en la bolsa, va a quedar muerto pero inmunológicamente activo”.

Castellanos indica que inyectar sangre a tan baja temperatura podría provocar hipotermia.

6) Irradiación
El procedimiento del proyecto planteado por Aguilar, establece que el plasma será irradiado, y luego expuesto a toques eléctricos para que el virus se despegue de las células. Luego lo llevará a 30°C e inyectará de nuevo al paciente.

“Es un palabrerío nulo desde el inicio”, dice Castellanos. La sangre irradiada solo es usada para ciertos procedimientos, no para matar un virus. “Lo que sirve es una inactivación viral, pero es algo diferente”. En cuanto a los choques eléctricos, “demuestra que no sabe qué es el proceso de irradiación”.

7) Donador de inmunidad
Tres días después de que lo declaren sano, asegura el proyecto de Aguilar, podrá ser donador. El plasma y el crioprecipitado -licuado- servirá como minivacuna.

Castellanos responde que los términos utilizados sí existen, pero no para lo que él los plantea. Añade que la extracción del plasma hiperinmune, según los protocolos científicos, debe realizarse entre 14 y 28 días después de que los síntomas desaparezcan, y no en tres como dice Aguilar.

8) Cura en 72 horas
El proyecto promete que a las 72 horas de realizado el procedimiento el paciente quedará curado, “a la hora de estornudar y juntarse con su familia va a transmitir el virus, pero no lo va a transmitir de una forma infectiva, sino que lo va a transmitir de una forma en la que de una vez podrá inmunizar a las personas que tiene a su alrededor”.

En este punto Castellanos cuestiona: ¿Cree que si eso funcionara existirían las vacunas?

Castellanos agrega que hay algo que le incomoda más que la propuesta: El hecho de que la comunidad científica guatemalteca no esté pronunciándose al respecto, pidió a Aguilar los nombres de sus asesores, de las personas que validaron su estudio, pero Aguilar respondió que no podía porque tiene una prohibición para hacerlo.

Hasta ahora el químico biólogo René Osberto Aguilar ha guardado silencio, señalando que tiene un convenio de confidencialidad con la Senacyt, al preguntarle sobre las conferencias de prensa ofrecidas, dijo que se trato de un proceso de promoción, el cual si estaba autorizado.

El químico biólogo durante el acto de premiación, del concurso realizado por la Senacyt.

Consultada Olga Contreras, subdirectora de innovación, transferencia tecnológica y emprendimiento de la Senacyt, aseguró en un mensaje de texto que la cláusula de confidencialidad no existe y que Aguilar es libre de dar declaraciones.

Castellanos es especialista en bancos de sangre y medicina transfusional desde hace 25 años, presidió la Comisión Directiva del Grupo Cooperativo Iberoamericano de Medicina Transfusional (GCIAMT), y la Asociación de Hemoterapia de Guatemala (AHG).

Ahora coordina tanto la Especialidad de Inmunohematología y Bancos de Sangre de la Escuela de Postgrado de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacia de la Universidad de San Carlos de Guatemala, como el Banco de Sangre y Servicio de Medicina Transfusional del Hospital General de Accidentes del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS).

El Grupo Cooperativo Iberoamericano de Medicina Transfusional (que aglomera a científicos de Latinamérica) ha manifestado respaldo público a los cuestionamientos de Castellanos quien asegura que antes de buscar apoyo internacional tocó puertas de grupos y asociaciones locales.

Algunas le dijeron que emitirían un comunicado al respecto, pero hasta ahora no ocurre nada.

Se contacto a la Asociación de Químicos Biólogos de Guatemala, pero aseguraron que todavía debaten dar una respuesta oficial, debido a que el tema ha generado controversia entre sus miembros.

El Colegio de Médicos remitió a al correo electrónico de la secretaria, para determinar si la junta directiva puede dar su opinión al respecto.