Varias personas se han quedado sin empleo, debido al confinamiento decretado desde marzo a causa del coronavirus covid – 19

El quetzalteco Paúl Ríos Rosal, utilizando su motocicleta, se pone a las ordenes de la población, para transporte de paqueteria, alimentos y personas que necesitan ir a su trabajo, la idea surge luego de perder su trabajo.

Por Mirna Alvarado /LaPrensa.com.gt

La crisis económica generada por la pandemia mundial, ha provocado que cientos de personas no cuenten con ingresos para sostener a sus familias, la falta de recursos pone a prueba el ingenio de los Quetzaltecos.

Paúl Ríos Rosal trabajaba en un proyecto de seguridad alimentaria en un municipio del departamento de Totonicapán, su contrato no fue renovado y dejó de laborar desde mediados de marzo.

“Estuve mucho tiempo en casa sin hacer nada, los recursos comenzaron a agotarse y entonces comenzamos a pensar en una alternativa”, aseguró Ríos.

Paúl Ríos Rosal, cuenta que un día se levantó y comenzó a pensar que podía hacer, hasta que vio su motocicleta y pensó en que podía utilizarla.

“Decidí prestar mis servicio utilizando la moto, muchas personas no pueden salir y necesitan hacer trámites y otros mandados, ahora hacemos “Mandaditos al Chilazo”, ayudo a los demás y llevo sustento a mi hogar”.

“Mandaditos al Chilazo”, tiene costos módicos, si los viajes son en la cabecera departamental (Xela) el cobro es de 10 a 15 quetzales, si en caso el asunto es en los municipios de Cantel, la Esperanza, Salcajá, Zunil, Almolonga, San Juan y otros, el costo máximo es de Q20.

El servicio puede ser de mensajería, entrega de paquetes, alimentos o incluso el transporte de personas. “Nos estamos acreditando pero gracias a Dios tenemos buena respuesta de la población, esto ha sido por las recomendaciones de quienes nos han contratado con anterioridad”, aseguró.

Aunque su ingenio está llevando frutos para ayudar y sostener a su familia, se ha encontrado con varios retos, uno de estos tiene que ver con el peligro que corren en las calles, debido a que hay personas inescrupulosas que han comenzado a ser extorsionados.

“A mí no me ha pasado, pero unos compañeros me han contado que en el sector de la democracia, hay un grupo de gente que está pidiendo la famosa talacha”, dijo Ríos.

Si usted necesita que le ayuden con la entrega de paquetería o algún otro mandado, puede comunicarse con Paúl Ríos al número 5573- 9334