Relatores titulares de la Oficina Nacional de Prevención Contra la Tortura, realizaron visitas en las cárceles y albergues del departamento de Quetzaltenango, la verificación confirmo el alto riesgo en están los privados de libertad.

Delegados de la Relatoria Especial Contra la Tortura, en un recorrido por la Granja Penal de Cantel

Por Mirna Alvarado

Cecilia Barrios relatora titular, dio a conocer que en la Granja Penal de Cantel no se cuenta con suficientes mascarillas, carecen de cloro y tienen poco alcohol en gel, para que los internos puedan hacerle frente a la emergencia del Coronavirus Covid-19.

“Llegan encomiendas para los reos pero estas no son desinfectadas y además las personas que llegan a dejar el alimento para los reos se desinfectan solo al salir, cuando los que están expuestos al virus son las personas externas a la cárcel”, aseguró Barrios.

Barrios agregó que en ese centro carcelario hay 2,537, privados de libertad y solo les han entregado 400 mascarillas que son utilizadas por el personal del área administrativa y guardias de seguridad.

Según la relatora se comprobó el uso de protocolos de seguridad, pero este no se aplica en el centro preventivo para mujeres en la zona 1 de Quetzaltenango. “Tienen alcohol en gel y termómetro, algo que no tienen en la Granja de Cantel, pero no tienen personal médico para atender a las reclusas solo se cuenta con una enfermera”, aseveró.

En el preventivo para mujeres se determino que seis menores de edad están acompañando a sus madres.

“Encontramos a una mujer con tuberculosis, ya está aislada, encontramos a cuatro reclusos en estas mismas condiciones en la Granja de Cantel y aunque se les diagnosticó tuberculosis ellos no están separados del resto de la población, lo que resulta preocupante porque si llega la Covid-19 el escenario será desastroso”, refirió.

En tanto que en el preventivo para varones en la zona 1, la Policía Nacional Civil está a cargo, pero no cuentan con los insumos suficientes ya que se comprobó que los agentes deben comprar sus mascarillas y alcohol en gel, lo que significa que ninguna entidad gubernamental les ha proveído de insumos de protección.

“Nosotros como oficina, al iniciar la pandemia en marzo le mandamos un oficio al director anterior donde se le recomendó lo que debía tener para evitar contaminación porque a nuestro parecer sería gravísimo si llegara la pandemia a los centros privados de libertad”, indicó Barrios

La relatora recomendó que se acaten todas las instrucciones de los protocolos de prevención establecidos por existen personas vulnerables como aquellos confirmados con tuberculosis.