Quedarse en casa es una de las principales medidas adoptadas en Guatemala y en casi todos los países del mundo para frenar el contagio de COVID-19. Esto ha significado para muchas personas continuar con sus trabajos desde una modalidad de “teletrabajo” o “home office”, o en algunos casos, trasladar sus negocios o emprendimientos al interior del hogar.

Por José Racancoj 

Debido al contexto actual por la pandemia del coronavirus, muchas personas deben enfrentar este escenario, el de adaptar su hogar para conciliar el trabajo-familia. Algo que no tenían previsto y que han debido organizar sobre la marcha. 

A esto se suma que muchos niños no están asistiendo a las escuelas, colegios o centros de cuidado y desarrollo, por lo tanto, las familias están a cargo de acompañarlos en sus actividades educativas. 

De manera imprevista, la casa se ha convertido en simultáneo en el hogar, en la oficina y en la escuela para millones de familias en gran parte del mundo y en Guatemala.

Ante esto, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) presenta 7 recomendaciones que te pueden ayudar en este tiempo en que estarás trabajando desde la casa.

  1. Es importante ajustar las expectativas de lo que es posible hacer en esta situación.

Esto quiere decir, revisar con calma las distintas responsabilidades y tareas que tienen tú y los niños, y hacer una planificación realista con lo que es posible hacer y cuidadosa con tu bienestar y el de los niños. Seguramente no podrás atender a todo y rendir como quisieras, y eso está bien. Esta es una situación excepcional.

  1. Organiza de forma realista los tiempos que puedes destinar a los niños y al trabajo.

Es importante definir momentos para estar disponible para los niños, y los tiempos destinados al trabajo. Los tiempos deben estar compartimentados durante el día. Sobretodo con niños pequeños, se debe considerar que los tiempos de concentración en el trabajo difícilmente serán muy largos y habrá que combinarlos con pausas o turnarse entre los adultos del hogar, si hay más de uno. Al principio puede ser más difícil, pero con el tiempo los niños también irán adaptándose a este nuevo sistema.

  1. Muéstrate disponible para atender las necesidades de los niños.

Si mientras estás trabajando o en reunión un niño te pide algo o necesita de tu atención, te sugerimos atender a su inquietud, y luego explicarle de manera tranquila y clara que volverás a concentrarte en tu trabajo. Para los niños y niñas es importante sentir que hay un adulto disponible para ellos si necesitan algo. Esto los tranquiliza y te ayudará a trabajar con mayor tranquilidad. 

Algo que ayudará es comenzar el día con un tiempo de dedicación exclusiva a los niños. De este modo comenzarán el día sintiendo mayor seguridad de la presencia del adulto, y es probable que eso les permita estar más tranquilos el resto del día.

  1. Compartir las tareas y responsabilidades equitativamente entre los adultos del hogar.

La repartición equitativa de las tareas del hogar y del cuidado de los niños facilitará los tiempos de trabajo. Preparar las comidas, bañar a los niños, hacer la limpieza, entre otros, son tareas que todos los adultos pueden hacer. Es importante repartírselas equitativamente. Esta situación se puede tomar como una oportunidad para involucrar más a los hombres en las labores domésticas y el cuidado de los niños.  

  1. Establecer acuerdos de convivencia familiares y rutinas.

Es importante incluir los tiempos de concentración necesaria de los adultos, pero también el tiempo de dedicación y juego con los niños. Dentro de los acuerdos, es importante dar seguridad a los niños que, frente a una necesidad de ellos, los adultos siempre estarán disponibles. Esta certeza les permitirá estar más tranquilos para jugar con cierta independencia y autonomía, dependiendo de la edad. 

  1. No sobreexigirse ni hacerlo con los niños.

Estamos en una situación fuera de lo común, haciéndolo lo mejor posible. Este es un tiempo para ser flexibles, observar lo que los niños necesitan e ir ajustando las rutinas y los horarios en función de eso. Seguramente habrá días que sentirás que las cosas no funcionaron bien y otros que todo anduvo bien. Esta es una situación donde cada día tendrá sus propios desafíos y aprendizajes. 

  1. Organiza un plan flexible de trabajo en cuanto a los tiempos y realista con la situación.

Si eres empleado, en lo posible acuérdalo con tu empleador. Es mejor acordar objetivos realistas para poder cumplir con lo comprometido, así además, podrás disminuir un posible elemento de stress. Se pueden acordar horarios flexibles desde casa considerando que el trabajo será interrumpido por las tareas del hogar y la necesidad de cuidado de los niños. Se pueden definir algunos momentos en el día en que tendrás mayor disponibilidad y otros en que estarás atendiendo las responsabilidades domésticas y del cuidado de los niños.